Exdiplomático birmano pide a Japón que no legitime a la junta en el funeral de Abe

Tokio, 25 sep (EFE).- Un diplomático birmano destituido por la junta militar por su oposición al golpe de Estado ha criticado la decisión de Japón de incluir al actual embajador birmano en el país entre los invitados al funeral de Estado por Shinzo Abe.

Aung Soe Moe, uno de los diplomáticos a los que el Gobierno nipón permitió permanecer en Japón tras ser destituido de la embajada de Birmania (Myanmar) por la junta en 2021, dice que si se permite la asistencia del embajador Soe Han junto a otros dignatarios será un reconocimiento de facto de la legitimidad de la junta militar.

Entre los dignatarios extranjeros que han confirmado su asistencia al funeral de Abe del póximo día 27 están la vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, o el primer ministro australiano, Anthony Albanese.

"Lo que quieren los generales es un reconocimiento oficial de su régimen por parte de la comunidad internacional y hacer de la toma de poder un hecho consumado", dijo Aung Soe Moe, de 53 años, en una rueda de prensa publicada hoy por la agencia de noticias Kyodo.

Citando como ejemplo la decisión del Reino Unido de no permitir la asistencia de ninguna delegación birmana al funeral por la reina Isabel II, el exdiplomático dijo que el primer ministro japonés, Fumio Kishida, debería adoptar una postura similar contra la junta.

"Japón no ha invitado a Min Aung Hlaing (líder de la junta), pero no habrá mucha diferencia si el Gobierno de Kishida permite que el embajador designado por la junta asista a este evento estatal", argumentó Aung Soe Moe.

Desde que fuera expulsado del Ministerio de Exteriores de su país por unirse al movimiento de desobediencia civil contra la junta, Aung Soe Moe, que en el momento del golpe era el primer secretario de la embajada birmana en Tokio, se ha dedicado a realizar activismo en Japón para el restablecimiento de la democracia en Birmania.

La comunidad birmana prodemocrática en Japón dice no entender por qué el Gobierno ha invitado al funeral de Estado de Abe a un representante de un régimen que está reprimiendo violentamente a sus opositores y ha pedido que lo reconsidere.

Desde que los militares detuvieran el 1 de febrero de 2021 a la líder Aung San Suu Kyi y a otros cargos democráticamente electos, la junta ha matado a más de 2.300 manifestantes y otros civiles, ha dejado unos 974.000 desplazados y se estima que unas 12.000 personas están arbitrariamente detenidas y muchas son víctimas de torturas, según datos de las Naciones Unidas (ONU).

Japón ha condenado el golpe de Estado e instado a la junta a que revierta su curso, pero Tokio no ha reconocido al denominado "Gobierno de unidad nacional" birmano formado en abril del año pasado por representantes opuestos a la junta militar.

Abe murió el 8 de julio tras ser tiroteado durante un acto electoral y el primer ministro japonés Fumio Kishida ha argumentado sobre el funeral que es importante como muestra de defensa de la democracia.

(c) Agencia EFE