Excursionista suizo desafía al párkinson y planea un nuevo reto

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Yves Auberson, que tiene Parkinson, posa en pastos en La Dole, en Cheserex cerca de Ginebra, Suiza. 19 de julio de 2021. REUTERS/Denis Balibouse

Por Cecile Mantovani

NYON, Suiza, 21 jul (Reuters) - Un suizo con párkinson que recorrió más de 1.100 kilómetros a pie a través de los Alpes para despertar conciencia sobre esta enfermedad neurológica debilitante se prepara para su próximo reto tras someterse a una operación para implantar electrodos en su cerebro.

Yves Auberson se sobrepuso a los espasmos musculares y a otros síntomas para realizar la travesía de tres meses el año pasado. Partiendo hacia el este desde Montreux, donde trabaja como entrenador en una clínica, escaló picos de gran altitud, pasando junto a vacas que pastaban.

Auberson fue elegido Personalidad de 2020 por el público de la región que rodea su ciudad natal, Nyon, cerca de Ginebra.

"Lo que me motivó a hacer esta caminata, es que quería que la gente conociera mejor esta enfermedad que es realmente desconocida. Así que hice algo que creo que es importante y con lo que quizá la gente se sienta identificada. El hecho de que hiciera esta caminata, algunas personas lo entendieron, más de lo que yo esperaba, fue más allá de nuestras esperanzas", dijo el barbudo de 52 años a Reuters Televisión.

"Era muy importante para mí, porque quería demostrar que es posible, incluso con la enfermedad de Parkinson, seguir haciendo muchas cosas. Como me encanta la montaña, era obvio que haría este reto en las montañas".

"He recibido muchos correos electrónicos, toneladas y toneladas de mensajes de ánimo, dándome las gracias. Esto es lo que me da alimento y ahora estoy bien alimentado".

Auberson, que anteriormente era golfista profesional, fue diagnosticado en 2004, a los 35 años, de párkinson, un trastorno cerebral que provoca temblores y dificultades para caminar, el equilibrio y la coordinación, y que empeora con el tiempo.

En marzo se sometió a una cirugía mayor conocida como estimulación cerebral profunda para implantar electrodos en su cerebro y un cable en el pecho que envía pulsos para reducir los síntomas. Sufrió una dolorosa retirada de la mayoría de sus 15 medicamentos y espera un respiro de cinco años.

"Todo ha cambiado. Realmente, todo. Puedo hacer cosas que ya no podía hacer. Tengo que tener cuidado, porque no me he curado del todo. Bueno, nunca me curaré del todo, sabemos que la enfermedad de Parkinson no es curable, pero aquí me han dado la oportunidad de tener una nueva vida y eso es genial, porque estoy operativo".

Auberson planea una nueva hazaña, pero sigue siendo tímido: "En este nuevo reto, habrá una bicicleta, un triciclo, mandaré fabricar una bicicleta a medida, y agua. Habrá agua y una bicicleta".

(Reporte de Cecile Mantovani; escrito por Stephanie Nebehay; editado en español por Benjamín Mejías Valencia)

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