La excelente salud del cine chileno

Ana FERNANDEZ
El director chileno Sebastián Lelio (d), la actriz chilena Daniela Vega (c) y el guionista Sebastián Lelio reciben un oso de plata por "Una mujer fantástica", el 18 de febrero de 2017 en la 67 edición de la Berlinale (POOL/AFP/Archivos | Britta Pedersen)

Dos películas chilenas, "Una mujer fantástica" de Sebastián Lelio, y "El cristo ciego", de Christopher Murray, se estrenaron la última semana en el país tras competir con éxito en festivales internacionales, dando cuenta de la buena salud de la que goza la industria local.

Luego de conquistar con "Gloria" un oso de Plata en el festival de Berlín, Lelio repitió el trofeo en este certamen con la historia de una pareja en la que ella (Marina) es transexual y él (Orlando) es un divorciado y padre de familia, 20 años mayor, que fallece de repente.

Este jueves se presenta en los cines chilenos la película de Murray, "El cristo ciego", que compitió en el último festival de Venecia junto a Wim Wenders y Terrence Malik, y que consiguió el premio de la Crítica Internacional (Fipresci) en el festival de Cine de Cartagena de Indias.

La película de este joven director cuenta la parábola de un mecánico que se cree el nuevo mesías en el norte chileno.

Son los últimos hitos de un cine que goza de excelente salud y cuyo máximo exponente es el director Pablo Larraín, quien el año pasado entregó dos películas, "Neruda" y "Jackie" (rodada en inglés), colocando al cine chileno en la grandes ligas.

La fórmula de este éxito no es otra que "muchísimo trabajo" y "saber cómo funciona el circuito internacional", dice a la AFP Constanza Arena, directora de CinemaChile, la institución que promueve el cine chileno.

"Esto que se puede percibir como el boom del cine chileno es un trabajo de hace muchos años para orquestar varias políticas, varias iniciativas y a varios actores para que se luzca lo que existía previamente", dice esta argentina que llegó a Chile hace 19 años.

Tras un paréntesis de casi 20 años de silencio impuesto por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), "la materia prima está y estuvo siempre", dice Arenas.

Grandes promotores de esta nueva camada de cineastas son sin duda Pablo Larraín y su hermano, Juan de Dios, quines con su productora Fábula han apoyado a los nuevos talentos del país.

"Desde sus inicios han sido muy generosos en posicionarse ellos con el colectivo, a todos los directores con los productores", asegura Arena.

- Salto internacional -

Ante el exiguo mercado chileno, los cineastas de este país se han visto obligados a dar el salto internacional.

"Jackie" fue la primera película en inglés de Larraín, que ya prepara en Hollywood la adaptación para la gran pantalla del libro "The true american: murder and mercy in Texas", la historia de un condenado a muerte que mató a dos inmigrantes.

Lelio también acaba de concluir el rodaje de "Disobedience" en la que dirige a Rachel Weisz, Rachel McAdams y Alessandro Nivola, en una adaptación de la novela del mismo título de Naomi Alderman.

Larraín y Lelio, que vive en Berlín desde hace cinco años, siguen los pasos de otros cineastas chilenos como Sebastián Silva, instalado en Estados Unidos, o Patricio Guzmán y Marcela Said, que optaron por Francia.

A ellos se suman otras promesas como Roberto Doveris, Pepa San Martin o Dominga Sotomayor.

"Es producto de mucho trabajo y de años de darle y darle con el mismo martillo muy potente y se ha ido dando de manera muy natural y paulatina", explica a la AFP Lelio, cuya última película "Una mujer fantástica", que interpreta la actriz transgénero Daniela Vega, se estrenó en Chile hace una semana.

"Para que haya cine sano, en un país tiene que estar funcionando una maquinaria completa: desde las escuelas hasta la producción, la inversión privada y pública, la crítica y la ejecución del cine mismo", dice Lelio.

- Industria cinematográfica -

Chile también se quiere posicionar en la industria de la producción, como ya hizo con "Los 33", una película que reprodujo el rescate de los 33 mineros sepultados en una mina en el desierto de Atacama, con Antonio Banderas como protagonista.

La ópera prima "La novia del desierto", de las argentinas Cecilia Atán y Valeria Pivato, con producción chilena fue seleccionada este jueves para participar en la sección de Cannes 'Un certain regard'.

Según ProChile, las exportaciones del sector audiovisual superaron en 2015 los 27 millones de dólares, un 8,7% más que hace cuatro años. Con el 57,5% de la participación, Estados Unidos fue el principal destino, seguido de Francia (9,4%), Uruguay (5,1%) y Alemania (5%).

"El cine chileno es parte de la imagen de Chile y de cómo nos mostramos en el mundo. Por eso estamos convencidos de que cuando un sector productivo se asocia para salir al mundo tiene mayor impacto", dice el director de ProChile, Alejandro Buvinic.