Examinan posible vínculo de vacuna con inflamación cardiaca

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ARCHIVO - En esta fotografía del sábado 15 de mayo de 2021 se muestran frascos vacíos de la vacuna contra el COVID-19 desarrollada por Pfizer-BioNTech, en Múnich, Alemania. (AP Foto/Matthias Schrader, Archivo)

Las autoridades de salud tratan de determinar si una inflamación cardíaca que puede ocurrir junto con muchas infecciones pudiera ser también un raro efecto secundario en adolescentes y adultos jóvenes tras la segunda dosis de una vacuna contra el coronavirus.

Un artículo sobre siete adolescentes en varios estados norteamericanos, publicado el viernes en la edición online de la revista Pediatrics, es uno de varios reportes recientes sobre la inflamación cardíaca descubierta después de recibir la vacuna contra el COVID-19, aunque no se ha encontrado un vínculo con ésta.

Los adolescentes, de entre 14 y 19 años, recibieron inyecciones de Pfizer en abril o mayo y sufrieron dolor en el pecho en unos pocos días. Exámenes del corazón mostraron un tipo de inflamación conocida como miocarditis.

Ninguno se enfermó gravemente. Todos mejoraron lo suficiente para ser dados de alta luego de unos pocos días en el hospital y les va “muy bien”, dijo la doctora Preeti Jaggi, especialista en enfermedades infecciosas en la Universidad Emory que es coautora del estudio.

Dijo que se necesita más seguimiento para determinar la evolución de los siete jóvenes, pero que es muy probable que las alteraciones cardíacas sean temporales.

Solamente uno de los siete en el reporte de Pediatrics tenía evidencia de una infección previa con COVID-19 y los médicos determinaron que ninguno tenía un raro padecimiento inflamatorio vinculado con el coronavirus.

Los casos son similares a otros en reportes en Israel sobre jóvenes atendidos tras recibir la vacuna de Pfizer.

El mes pasado, los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) alertaron que estaban monitoreando un pequeño número de reportes de inflamación cardíaca en adolescentes y adultos jóvenes tras las vacunas basadas en ARN, como las producidas por Pfizer y Moderna.

Los CDC no han determinado si existe una conexión con las inyecciones y continúan llamando a todas las personas de 12 años o mayores a que se vacunen contra el COVID-19, que es mucho más riesgoso que la vacuna. La vacuna de Pfizer está disponible ahora para todas las personas a partir de los 12 años; la de Moderna solamente está autorizada para adultos.

El tipo de inflamación cardíaca en cuestión puede ser causado por una variedad de infecciones, incluyendo COVID-19, además de ciertos medicamentos y no ha habido reportes luego de otros tipos de vacunas.

Por ahora, los CDC dicen que la mayoría de los pacientes son varones, reportaron síntomas tras la segunda dosis y los síntomas mejoraron rápidamente.

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