Ex líder de secta Rajneesh resurge como estrella por documental Wild Wild Country

Sheela, quien fue mano derecha del líder espiritual Osho y protagonizó de la serie documental Wild Wild Country, tiene una apretada agenda de apariciones públicas. (EFE/Marta Pérez)

A Ma Anand Sheela parece sentarle bien el renovado culto a su personalidad, luego de que el documental Wild Wild Country colocó los reflectores sobre su pasado como líder de una secta que usó armas, drogas y sexo para echar raíces en los Estados Unidos.

“Fui acusada de terribles crímenes y encerrada en una cárcel durante cuatro años y medio, de los que serví 39 meses. Ahora les pido a todas las buenas personas aquí presentes que me dejen en paz”, expresó Sheela, que ahora se apellida Birnstiel, ante 300 personas que no pararon de reír y empatizar con su historia durante su participación en el Festival Primera Persona, que organizó en mayo el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB).

Sheela demostró que no ha perdido su capacidad de cautivar, seducir y dejar atónitos a sus interlocutores, a pesar de haber pasado los últimos 30 años lejos de las controversias en una zona apartada de Suiza, donde fundó un par de centros para el cuidado de personas con discapacidad y trastornos mentales.

A Sheela nada la hace titubear. Ni las preguntas directas del moderador Bob Pop en el festival ni las acusaciones sobre intentos de asesinato y bioterrorismo cuando era la secretaria privada del gurú indio Bhagwan Shree Rajneesh en una pequeña población del estado de Oregon, que detalla la serie producida por los hermanos Chapman y Maclain Way para Netflix .

La seguridad en sí misma es tal que ha declarado en varias oportunidades que no se arrepiente de absolutamente ninguna decisión que ha tomado en su vida.

La prensa española objetó la invitación de Sheela al foro organizado para que creadores de distintas disciplinas hablen sobre sus experiencias vitales. Su único libro es “¡No lo maten!. La historia de mi vida con Bhagwan Rajneesh: una memoria”, que relata su versión sobre las extravagancias del gurú famoso por sus deslices sexuales y su obsesión por los Rolls Royce.

El CCCB defendió su decisión de invitar a Sheela basándose en la libertad de pensamiento y la describió como la encargada de desarrollar el enorme experimento de crear una comuna con leyes propias en 260 kilómetros cuadrados en el noroeste estadounisense.

“Allí se convirtió en un personaje carismático y controvertido, mediático y polémico, la cara visible del enfrentamiento con los antiguos habitantes de esa región, primero, y con las autoridades estadounidenses después”.

Y para continuar con su apretada agenda de entrevistas y eventos públicos, Sheela participó esta semana, desde su casa en Suiza, en un panel junto a los directores de la serie que escudriña su vida en una transmisión en vivo para FYsee, un espacio que muestra de manera exclusiva entrevistas, vestuarios y adelantos especiales de la programación original de Netflix.

Las redes sociales se han encendido con fuertes debates entre los que defienden a Ma Anand Sheela y los que la desprecian. (Foto Variety) ,

Al igual que los actores que protagonizan las series de ficción, Sheela conversó sobre el impacto de la popularidad de Wild Wild Country , que fue estrenado en marzo de este año.

“Ahora tengo bastante más trabajo y la paz de mi vida ha sido perturbada”, dijo Sheela, quien agregó que ha recibido muchas respuestas positivas de personas que comprendieron su convicción y su deseo de proteger a la comunidad y a Bhagwan, que fue popularizado con el nombre de Osho después de su muerte.

Sobre su motivación de confiar en los hermanos Way para grabar más de 35 horas de entrevistas, expresó que sintió la obligación de compartir su historia porque ha tenido una “vida hermosa”.

“No sé cómo el mundo lo está tomando, pero estoy contenta de que a través de mí se esté prestando atención a las mujeres, a través de mí se está volviendo importante otra vez no discriminar por género, color o religión. Desde ese punto de vista, estoy feliz y no tengo nada de lo que arrepentirme”.

El precio de la lealtad

Las capacidades gerenciales de Sheela son innegables. Pocos meses después de comprar la enorme propiedad repleta de montañas y pedruscos en 1981, la lideresa de los Rajneeshs construyó una ciudad de unos 5.000 habitantes con viviendas comunales, sistema de transporte público, pista de aterrizaje, oficina postal, comedores y auditorios.

Sheela se consolidó como líder del culto tras un voto de silencio tomado por Bhagwan Shree Rajneesh que limitó el contacto con sus seguidores. (Foto HuffPost)

Pero en su juventud también era impulsiva y volátil.

Cuando comenzaron las fricciones con los 40 habitantes de Antelope, el tranquilo pueblo colindante con la comuna, Sheela compró armamento, entrenó a los miembros de la secta y creó una fuerza policial interna.

Su comportamiento se radicalizó en 1984 cuando intentó asegurar el control político del condado de Wasco al reclutar personas sin hogar desde grandes centros poblados en Estados Unidos para votar en las elecciones municipales.

Los problemas se agudizaron por la sobrepoblación de la comuna, la inestabilidad emocional de algunos indigentes y la prohibición judicial de participar en el sufragio a los ciudadanos que no estaban empadronados en el condado.

(Foto HuffPost)

En el documental, la australiana Cartherine Jane Stork, una de las más fieles seguidoras del movimiento y mano derecha de Sheela, la acusó de colocar calmantes en la cerveza ofrecida en las reuniones nocturnas de los habitantes de la comuna para controlar los brotes de violencia.

Sheela renunció al secretariado del culto y huyó a Alemania junto con Stork, conocida como Shanti Bhadra, mientras acusó a Bhagwan de explotar financieramente a sus seguidores para llevar una vida de excesos.

Bhagwan reaccionó acusando a Sheela de ser la responsable del mayor ataque de bioterrorismo ocurrido en suelo estadounidense al ordenar la contaminación con salmonella de varios restaurantes, que causó la intoxicación de unas 750 personas.

Una investigación federal determinó que habían pruebas del desarrollo de otras armas biológicas y un plan detallado para asesinar al fiscal general de Oregon, Charles Turner.

Sheela fue arrestada en Alemania en 1985 después de posar desnuda para la revista Stern a cambio de dinero para financiar los gastos del grupo de 25 seguidores que la acompañaba.

La serie de los hermanos Way para Netflix ha cautivado a la audiencia al desempolvar un oscuro capítulo de la historia de las sectas en los Estados Unidos.

Las autoridades alemanas permitieron su extradición a Estados Unidos en 1986 para enfrentar las acusaciones de intento de homicidio y bioterrorismo en un juicio en el que fue condenada a 20 años de prisión, aunque fue liberada antes de cumplir 5 años tras las rejas.

Sheela recuerda frente a las cámaras esos polémicos sucesos 30 años más tarde sin una pizca de arrepentimiento. Pese a la gravedad de sus delitos, su magnetismo apabullante le sigue abriendo puertas aunque desdeña lo que otros opinan de ella.

“Me da igual. Cuando me muera me habré ido, no quedará nada. Hay gente que me ve como una asesina y cree que soy la peor persona del mundo. Y aquellos que se sintieron cuidados por mí, me recordarán como alguien que les cuidó con amor. No importa lo que otros perciben de ti”, responde a un periodista de la revista Elle sobre cómo le gustaría que la recuerden después de su muerte.

“No me arrepiento de nada. Todo lo hice por amor”, insiste Sheela. (Foto HuffPost)