Las evidencias indican que un misil ucraniano causó la tragedia del mercado

Dolientes junto a puestos de mercado quemados en Konstantinovka, en un territorio bajo el control de Ucrania cerca de Bajmut, el domingo 10 de septiembre de 2023, cuatro días después de que un cohete cobró la vida de quince civiles hasta el momento. (David Guttenfelder/The New York Times)
Dolientes junto a puestos de mercado quemados en Konstantinovka, en un territorio bajo el control de Ucrania cerca de Bajmut, el domingo 10 de septiembre de 2023, cuatro días después de que un cohete cobró la vida de quince civiles hasta el momento. (David Guttenfelder/The New York Times)

El ataque con un misil ocurrido el 6 de septiembre en Konstantinovka, al este de Ucrania, fue uno de los más letales de los últimos meses en el país, pues cobró la vida de al menos quince civiles y produjo lesiones en más de otros treinta. La carga explosiva de fragmentos metálicos del arma impactó en un mercado, donde perforó ventanas y muros e hirió a algunas víctimas hasta dejarlas irreconocibles.

Menos de dos horas después, el presidente Volodímir Zelenski culpó a los “terroristas” rusos del ataque y muchos medios informativos siguieron su ejemplo. A lo largo de su invasión a Ucrania, Rusia ha atacado repetida y sistemáticamente a civiles en escuelas, mercados y residencias a manera de táctica deliberada para infundir miedo en la población. En abril, en Konstantinovka, los soldados bombardearon hogares y un preescolar, con un saldo de seis personas muertas.

Sin embargo, las evidencias que recopiló y analizó The New York Times, incluidos fragmentos de misiles, imágenes satelitales, testimonios y publicaciones en redes sociales, sugieren de forma considerable que el ataque catastrófico fue el resultado de un misil errante de defensa antiaérea ucraniano que disparó un sistema de lanzamiento Buk.

Al parecer, el ataque fue un accidente trágico. Según expertos en defensa antiaérea, los misiles como el que impactó en el mercado pueden desviarse de su trayectoria por varias razones, como una falla electrónica o un alerón de guía dañado o cizallado al momento del lanzamiento.

La probable falla del misil ocurrió en medio de los combates de ida y vuelta habituales en los alrededores. Las fuerzas rusas bombardearon Konstantinovka la noche anterior; en un grupo local de Telegram, se informó de disparos de artillería ucraniana desde la ciudad minutos antes del ataque al mercado.

Un vocero de las fuerzas armadas de Ucrania declaró que el servicio de seguridad del país está investigando el incidente y que, según la ley del país, no puede realizar más comentarios.

Puestos de mercado quemados y destruidos en Konstantinovka, en un territorio bajo el control de Ucrania cerca de Bajmut, el domingo 10 de septiembre de 2023, cuatro días después de que un cohete cobró la vida de quince civiles hasta el momento. (David Guttenfelder/The New York Times)
Puestos de mercado quemados y destruidos en Konstantinovka, en un territorio bajo el control de Ucrania cerca de Bajmut, el domingo 10 de septiembre de 2023, cuatro días después de que un cohete cobró la vida de quince civiles hasta el momento. (David Guttenfelder/The New York Times)

En un inicio, las autoridades ucranianas intentaron impedir que los periodistas del Times tuvieran acceso a los restos del misil y a la zona de impacto inmediatamente después del ataque. Sin embargo, con el tiempo, los reporteros pudieron llegar al lugar, entrevistar a testigos y recoger restos del arma utilizada.

El ataque

Las imágenes de las cámaras de seguridad muestran que el misil entró volando a Konstantinovka desde un territorio bajo el control de Ucrania y no detrás de las líneas rusas.

Cuando se escucha el sonido del misil que se aproxima, da la impresión de que al menos cuatro peatones giran la cabeza al mismo tiempo hacia el sonido que se aproxima. Miran a la cámara, en dirección al territorio bajo el control de Ucrania. Momentos antes de que impacte, se ve el reflejo del misil al pasar por encima de dos coches estacionados, lo cual muestra que venía del noroeste.

La ojiva del misil detona unos metros por encima del suelo poco antes del impacto, lanzando fragmentos de metal hacia el exterior. El cráter que se produce y los daños que se extienden desde el punto de detonación concuerdan con un misil proveniente de una ruta noroeste, según un experto en explosivos y un análisis del Times.

Un presunto sitio de lanzamiento ucraniano

Hay más evidencias que revelan que, minutos antes del ataque, el Ejército ucraniano lanzó dos misiles tierra-aire hacia la vanguardia rusa desde la ciudad de Druzhkivka, a 16 kilómetros al noroeste de Konstantinovka.

Los reporteros del Times estaban en Druzhkivka cuando escucharon el lanzamiento de un misil a las dos de la tarde, al que unos minutos después le siguió un segundo disparo. Por casualidad, un miembro del equipo grabó el primer lanzamiento en un mensaje de voz.

Los residentes en Druzhkivka también informaron de un lanzamiento a esa hora en un grupo local de Telegram. “Uno más”, decía una publicación a las 2:03 p. m., para referirse a un segundo misil lanzado. La gente local que estaba cerca de los lanzamientos los describió como anormalmente ruidosos —más fuertes que los sonidos de guerra a los que se han acostumbrado—, lo que concuerda con los testimonios de testigos de anteriores lanzamientos de sistemas Buk.

El horario de estos lanzamientos coincide con el del misil que impactó en el mercado de Konstantinovka, alrededor de las 2:04 p. m..

Otro indicador clave: las marcas de quemaduras. Varios misiles de defensa antiaérea lanzados desde tierra salen desde la parte trasera de un vehículo grande y queman el césped circundante cuando se disparan. El análisis de las imágenes satelitales de antes y después muestra marcas nuevas de quemaduras alrededor de las trincheras el día del ataque, lo cual puede indicar que el lugar se utilizó para lanzar misiles.

El misil

Después del ataque, las autoridades ucranianas afirmaron que las fuerzas rusas utilizaron un misil que había disparado un sistema de defensa antiaérea S-300, el cual Rusia ha usado tanto para interceptar aviones como para atacar objetivos en tierra. Sin embargo, un misil S-300 lleva una ojiva distinta de la que explotó en Konstantinovka.

Las fachadas metálicas de los edificios más cercanos a la explosión estaban perforadas con cientos de agujeros cuadrados o rectangulares, los cuales es probable que hayan sido producto de objetos en forma de cubo que salieron disparados del misil.

Las medidas de los agujeros —y los fragmentos hallados en la escena— coinciden en tamaño y forma con un arma en particular: el misil 9M38, el cual se dispara desde el vehículo antiaéreo móvil Buk. Se sabe que Ucrania utiliza el sistema Buk, al igual que Rusia.

Algunos de los agujeros miden menos de 10 milímetros de ancho, mientras que otros son un poco más grandes. el 9M38 contiene dos tamaños de fragmentos cúbicos de metal sólido: 8 milímetros y 13 milímetros de ancho.

Un reportero del Times también revisó otros fragmentos de misil recuperados en varios lugares de Ucrania que habían disparados sistemas de defensa antiaérea rusos S-300, S-400 y Buk, así como dos sistemas de defensa antiaérea de Estados Unidos. Sus formas y medidas muestran que lo más probable es que el daño en el lugar del mercado haya sido a causa de un 9M38.

Dos expertos militares independientes en desactivación de bombas, quienes pidieron permanecer en el anonimato para poder hablar con franqueza, llegaron a la misma conclusión y señalaron que los fragmentos y los daños en el lugar del impacto son más consistentes con un 9M38.

Varios testigos oyeron o vieron a las fuerzas ucranianas cuando dispararon misiles tierra-aire desde Druzhkivka hacia Konstantinovka al momento del ataque al mercado. Y la evidencia recolectada en el mercado demuestra que el misil provenía de esa dirección.

No está claro por qué el misil, el cual tiene un alcance máximo de poco más de 27 kilómetros, pudo haber caído en Konstantinovka, aunque es posible que haya tenido una falla y se estrellara antes de alcanzar el objetivo planeado.

En cualquier caso, a tan corta distancia —menos de 16 kilómetros— lo más probable es que el misil haya tocado tierra con combustible no utilizado en el motor del cohete, el cual detonaría o se quemaría con el impacto, una posible explicación para las marcas diseminadas de quemaduras en el mercado.

c.2023 The New York Times Company