Everton destinado a otra larga temporada en la Premier tras flojo inicio

El portero del Everton Jordan Pickford se cubre el rostro con la camiseta en una muestra de frustración durante el partido de la Premier ante el Fulham, el sábado 12 de agosto de 2023, en Liverpool, Inglaterra. (Richard Sellers/PA via AP)

Nunca más, decían.

El Everton, un elemento permanente en la máxima categoría del fútbol inglés desde la década de 1950 nunca más sería arrastrado al tipo de lucha por la permanencia en la que este histórico equipo se ha encontrado en demasiadas ocasiones en los últimos años.

Esa era la sensación generalizada en Goodison Park el 28 de mayo, cuando el Everton llevó a cabo su más reciente acto de escapismo, su tercero en menos de tres décadas, para conservar su lugar en la Premier y evitar el descenso que podría llevarlos a la ruina financiera.

“Debemos darnos cuenta de los errores que cometimos esta temporada”, dijo el mediocampista Abdoulaye Doucoure en su momento.

Pero ¿saben qué? Parece que está volviendo a ocurrir.

Luego de tres partidos, el Everton no suma ni puntos ni goles. Eso no ha sucedido antes en los 145 años de historia del equipo. El inicio de la temporada estuvo a nada de ir en mal en peor el miércoles, cuando el equipo de Sean Dyche ingresó a los últimos 20 minutos de su partido de Copa de Liga ante el Doncaster — un rival ubicado en el sótano de la cuarta división — con desventaja de un gol y sin presentarse como una gran amenaza.

Goles en la segunda mitad rescataron un triunfo de 2-1, pero estuvo lejos de ser una actuación que inyectara confianza en la afición de cara a lo que luce como un crucial juego de liga el sábado: Una visita al Sheffield United.

Ninguno de los dos equipos tiene puntos y ambos parecen destinados a una larga temporada y a ser candidatos al descenso.

Eso se esperaba del Sheffield United, un equipo recién ascendido que perdió a dos de sus mejores jugadores, Sander Berge e Iliman Ndiaye, y ha tenido problemas para reemplazarlos.

Pero ¿el Everton? ¿Otra vez?

Olvídense de la campaña en la que Dyche vuelva a hacer de los “Toffees” un equipo difícil de vencer, que regrese a la mitad de la tabla y le dé renovadas esperanzas a la afición antes de mudarse en 2024-25 a un nuevo estadio con capacidad para 53.888 espectadores.

Hubo cambios en la junta directiva y la esperanza de nuevas inversiones. Pero no ha habido progreso en ese frente, un gran golpe para un equipo que registró pérdidas superiores a los 540 millones de dólares (430 millones de libras) en los últimos cuatro años.

En el terreno de juego, el Everton ya perdió en casa ante el Fulham y Wolverhampton, y fue goleado 4-0 en su visita a Aston Villa. Su temporada 121 en la máxima categoría luce muy similar a muchas otras en los últimos años: Dolorosa para los simpatizantes de este equipo fundador de la liga inglesa en 1888.

Lo que podría salvar al Everton esta temporada es el hecho de que los tres equipos recién ascendidos, Sheffield United, Luton y Burnley, ya lucen con problemas para adaptarse al nivel de juego de la Permier.

El partido del sábado debe ser aleccionador, incluso si el Sheffield United también cree que no hay mejor momento para salir del bache.

Burnley y Luton tampoco suman puntos, aunque ellos solo tienen dos partidos. Su duelo de la segunda jornada fue aplazado porque el estadio del Luton no estaba listo para recibir el encuentro.

Ahora sí, y el Luton recibe el viernes a West Ham, mientras que Burnley recibe al Tottenham.