Europa reformula su estrategia de vacunación tras los problemas de la primera ronda

John Miller y Ludwig Burger
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Ilustración de viales con etiquetas de vacunas anti-COVID-19 de Pfizer-BioNTech, AstraZeneca y Moderna ante una bandera de la Unión Europea (UE)

Por John Miller y Ludwig Burger

ZÚRICH, 1 abr (Reuters) - Europa, criticada por sus contratiempos en el despliegue de las vacunas contra la COVID-19 y por su lucha contra una nueva oleada de contagios, está trabajando en acelerar el ritmo de vacunación para evitar quedarse atrás con respecto a Reino Unido y Estados Unidos.

En París, el estadio nacional de fútbol de la ciudad será transformado en un centro de vacunación a gran escala, mientras que Italia -con 20.000 contagios diarios por coronavirus- ha puesto al ejército y al organismo de defensa civil a cargo de la situación, después de que el nuevo primer ministro Mario Draghi despidiera al responsable en materia de vacunación del país.

Durante la Semana Santa el estado alemán de Renania del Norte-Westfalia relajará las normas sobre quién puede recibir alguna de las 450.000 dosis de la vacuna de AstraZeneca. La preocupación por los posibles casos de coagulación sanguínea ha llevado al país a limitar la vacuna a las personas mayores de 60 años, pero Renania del Norte-Westfalia espera que sus medidas permitan ahora que más personas de ese grupo de edad reciban una primera dosis.

En un principio, el estado alemán había planeado administrar la vacuna de AstraZeneca a mujeres embarazadas y sus parejas, entre otros grupos prioritarios.

"Ya no podemos hacerlo, porque supongo que esas personas (...) tienen menos de 60 años", dijo a la prensa el ministro de Sanidad de Renania del Norte-Westfalia, Karl-Josef Laumann.

"No queríamos dificultar el acceso a estas vacunas, por lo que decidimos hacerlas llegar a través de los centros de vacunación a la gente lo antes posible".

La urgencia de Europa por revertir lo que la Organización Mundial de la Salud calificó el jueves como un comienzo "inaceptablemente lento" de las vacunaciones es cada vez mayor, ya que las variantes detectadas por primera vez en Reino Unido, Sudáfrica y ahora en Brasil suscitan el temor por la posibilidad de que actuar con demasiada lentitud permita que el virus vuelva a proliferar.

El caos del despliegue en Europa se ha visto agravado por las disputas sobre las exportaciones de vacunas, las preocupaciones sanitarias sobre la vacuna de AstraZeneca y algunos retrasos temporales en la entrega que afectan a las vacunas de Pfizer, Moderna y AstraZeneca.

La Unión Europea fue más lenta que Reino Unido y Estados Unidos, no sólo en pedir vacunas a las empresas el año pasado, sino también en aprobarlas. Incluso una vez aprobadas, las tasas de vacunación han sido decepcionantes.

La OMS calcula que sólo el 4% de los 750 millones de habitantes de 53 países de Europa continental, desde los más ricos de Escandinavia hasta los más pobres de los Balcanes, han sido completamente vacunados, una cuarta parte del recuento de Estados Unidos.

Aunque la tasa de vacunación de la Unión Europea está aumentando lentamente, sólo el 13,4% de los adultos del bloque se ha vacunado al menos una vez, según el rastreador de vacunas en la UE.

En cambio, más de la mitad de los adultos británicos y el 38% de los estadounidenses han recibido al menos una dosis, según las cifras oficiales y los cálculos de Reuters.

Aun así, la situación está mejorando: un análisis de Reuters muestra que la media de siete días de los cuatro países más grandes -Alemania, Francia, Italia y España- fue la más alta hasta ahora durante la última semana.

Desde que España reanudó el uso de la vacuna de AstraZeneca el 24 de marzo, tras suspenderlas temporalmente por supuestos problemas de coagulación, la media de siete días de vacunaciones aumentó a casi 200.000 vacunas al día, frente a las 95.283 diarias de una semana antes, según las autoridades españolas.

El país está reconvirtiendo para su uso como centros de vacunación a gran escala instalaciones como centros de conferencias y, al igual que Francia, estadios de fútbol, y espera tener vacunado al 70% de sus 47 millones de habitantes para el final del verano.

La Ministra de Sanidad española, Carolina Darias, ha dicho que abril será "un punto de inflexión", ya que el país recibirá más vacunas.

La UE espera que un gran aumento del suministros en el segundo trimestre sea suficiente para inocular al menos a 255 millones de personas, o el 70% de su población adulta, antes de julio.

En este trimestre se entregarán unos 200 millones de dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech, suficientes para 100 millones de personas, mientras que las entregas de la vacuna monodosis de Johnson & Johnson comenzarán este mes.

VETERINARIOS, DENTISTAS Y EMPRESAS

Francia también recurrirá a las consultas de veterinarios y dentistas para su uso como centros de vacunación, mientras que Italia desechará su idea de utilizar pabellones con forma de flor en el centro de sus plazas y está consiguiendo que médicos, dentistas y farmacéuticos dispensen las dosis en su lugar. El objetivo es duplicar con creces las vacunaciones diarias, pasando de 230.000 a medio millón.

Las farmacias de Suiza también se están preparando para empezar a ofrecer dosis a los mayores de 65 años este mes, pero el Gobierno espera que una vez que la vacunación masiva sea posible, probablemente en algún momento de mayo, las empresas privadas también desempeñen un papel en el proceso, similar al servicio que ofrecen algunas cada año en la campaña contra la gripe.

El Gobierno suizo espera 10,5 millones de dosis para julio, suficientes para unos 5,2 millones de personas.

"No sólo habrá vacunas en los centros de vacunación, los médicos y los farmacéuticos", dijo el miércoles el ministro suizo de Sanidad, Alain Berset. "Es algo que esperamos, algo que apoyamos".

(Información de John Miller desde Zúrich, Ludwig Burger desde Fráncfort, Emilio Parodi desde Milán, Francesco Guarascio desde Bruselas, Matthias Blamont desde París, Maria Sheahan desde Berlín, Nathan Allen desde Madrid; editado por Josephine Mason y Susan Fenton; traducido por Darío Fernández en la redacción de Gdansk)