En Europa predomina la transparencia en la financiación de las casas reales

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Redacción Internacional, 30 abr (EFE).- La transparencia y la rendición de cuentas es predominante en la financiación de las Casas Reales europeas, ahora que en España el rey Felipe VI ha decidido revelar su patrimonio personal y el Gobierno ha aprobado un real decreto con medidas relativas a la Corona.

La transparencia de las casas reales europeas va desde el control por parte del Tribunal de Cuentas (Dinamarca, Suecia, Noruega y Bélgica), hasta la publicación de las cuentas (Reino Unido). En Luxemburgo se ha emprendido una reforma tras evidenciarse mala gestión.

EN EL REINO UNIDO SE PUBLICAN LOS GASTOS

En el Reino Unido, la Casa Real hace público cada año un resumen de los gastos de la jefa de Estado, la reina Isabel II, junto con un informe detallado sobre las finanzas reales.

La financiación de la Jefa de Estado se hace a través de la denominada "Subvención Soberana", que son fondos procedentes del Tesoro británico para financiar las labores de la reina y algunos miembros de la familia real, así como el mantenimiento de los palacios o castillos que usa la familia real.

La subvención que se asigna es revisada cada cinco años por los fideicomisarios (el Primer Ministro, el Ministro de Hacienda y el Tesorero Real). Este tesorero es el encargado de preparar y publicar las cuentas financieras anuales de la casa real.

En el caso del príncipe de Gales, heredero de la corona británica, y de su hijo mayor, el duque de Cambridge, la financiación de sus labores y sus gastos se hace a través de los beneficios generados por el ducado de Cornualles, consistente en granjas, propiedades residenciales, comerciales o rurales, ubicadas en el suroeste de Inglaterra.

BÉLGICA: CONTROL EN EL TRIBUNAL DE CUENTAS

Bélgica acometió en 2013, a raíz de la subida al trono del actual rey Felipe, una reforma que mejoró la transparencia de las finanzas de la Casa Real y dejó su control en manos del Tribunal de Cuentas.

El presupuesto para la monarquía y la dotación para los miembros de la familia real, que en el caso del rey asciende ahora a 923.000 euros anuales, se fijan en los presupuestos generales del Estado.

La dotación tiene dos partes: una ligada directamente al cargo, sujeta a impuestos, y otra para gastos de personal y funcionamiento, que representa la mayor parte de los fondos. Esta última es auditada cada año por el Tribunal de Cuentas belga y se recoge en una contabilidad cuyas principales secciones se hacen públicas.

Además la Casa Real envía cada año al primer ministro y el parlamento un informe sobre las actividades de interés general que han realizado todos los miembros de la familia real que reciben una asignación económica.

Según la legislación belga, estas dotaciones son incompatibles con otros ingresos por actividades profesionales y están condicionadas a "reglas de buena conducta", de modo que el Estado puede retener parte de los fondos si los miembros de la familia real las incumplen.

TRANSPARENCIA NÓRDICA

Dinamarca: Informe y auditoría: La Casa Real danesa hace público de forma anual desde 2004 un informe detallado de sus cuentas, que es auditado luego por una firma contable externa.

La partida para la Casa Real del año pasado, incluida en los presupuestos generales, ascendió a 89,9 millones de coronas danesas (12,08 millones de euros), de los cuales la mayor parte corresponde a la asignación que recibe la reina Margarita, que incluye los gastos en personal, administración y seguridad, entre otros.

El informe contiene un desglose detallado de todas las actividades públicas y los gastos acarreados, salvo la parte reservada para uso privado de la reina y de sus dos hijos, los príncipes Federico (heredero) y Joaquín.

En su último ejercicio anual, la Casa Real danesa presentó un superávit de 1,7 millones (228.000 euros).

En Noruega también se auditan las cuentas: La Casa Real noruega también hace públicas sus cuentas desde 2005, que son entregadas a la presidencia del Parlamento y la Auditoría General del Estado (Riksrevisjonen).

El año pasado recibió 326 millones de coronas noruegas (unos 33 millones de euros), contando la asignación a los reyes y los príncipes herederos, los gastos propios de la institución y una partida destinada a proyectos especiales de 88 millones (casi 9 millones de euros).

En el informe correspondiente a 2021, el balance presentó un resultado negativo de 4,7 millones (casi 480.000 euros).

Y en Suecia: La Casa Real sueca presenta también un informe similar desde hace una década, que es auditado por la denominada Dirección Nacional de Control de la Gestión Pública (Riksrevision). El informe no incluía hasta este año un desglose de la distribución de las asignaciones a cada miembro de la familia.

La Casa Real recibió el año pasado casi 150 millones de coronas suecas (14,4 millones de euros), que se dividen casi a partes iguales entre una partida para el mantenimiento de los palacios y castillos reales y la asignación propiamente dicha al rey Carlos XVI Gustavo, su esposa y sus hijos.

De acuerdo con el balance anual, en 2021 obtuvo un beneficio de 1,3 millones de coronas suecas (126.000 euros).

REFORMA EN LUXEMBURGO TRAS EVIDENCIAR MALA GESTIÓN

En Luxemburgo, la cuestión del control sobre la casa del Gran Ducado de Luxemburgo llegó a su punto álgido en enero de 2020, cuando un informe encargado por el Gobierno puso en evidencia la mala gestión de su personal y propuso dotar de más transparencia a la gestión financiera de la familia real, distinguiendo claramente actividades públicas y privadas.

Sus recomendaciones fueron recogidas por el Gobierno en un proyecto de reforma que estipula que las cuentas de la familia ducal sean supervisadas cada año por el Tribunal de Cuentas.

El presupuesto de la familia real de Luxemburgo ascendió en 2021 a 20 millones de euros, de los cuales la "lista civil", que se define como "el conjunto de medios financieros, inmobiliarios y materiales que el Estado pone a disposición del jefe de Estado para que cumpla con sus funciones" se fijó en 1,2 millones.

PAÍSES BAJOS

No se sabe exactamente cuánta riqueza tiene el rey Guillermo Alejandro en bienes (herencias, inversiones, arte y terrenos), ni a cuánto ascienden sus gastos personales.

Respecto a los cargos en el erario público, el monarca recibe una asignación estatal de 6,1 millones de euros, de los que 1 millón es en concepto de ingresos y 5,1 millones es una dotación para “gastos de personal y material”, pero es el monarca quien paga al personal que trabaja “en gran medida en el ámbito familiar”.

El monto de gastos fijos se determinó en 1972 y se ha revisado solo en 2008, y hace dos años el Tribunal de Cuentas recomendó que se revisará cada cinco años si el ingreso del millón de euros debería reducirse o aumentarse para “aumentar la transparencia y evitar discusiones como las relativas a los costes de mantenimiento del inventario del palacio”.

PRINCIPADO DE MÓNACO: EL PATRIMONIO PERSONAL NO ES PÚBLICO

El Principado de Mónaco, uno de los estados más pequeños del mundo, divulga anualmente la asignación para los gastos de funcionamiento del Palacio de los Príncipes de Mónaco, residencia del soberano Alberto II y principal lugar de actos oficiales del Principado.

En 2020, debido a la oleada de covid que afectó especialmente este microestado mediterráneo, Alberto II aprobó una reducción del presupuesto para los gastos de la sede del Principado en un 40 %, de los 13,2 millones a los 8 anuales.

Respecto a su patrimonio personal, el soberano monegasco no tiene obligación legal de hacerlo público.

(c) Agencia EFE

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