La Eurocámara respalda un recorte de al menos el 35 por ciento del CO2 de los camiones para 2030

En la imagen, un camión pasa junto a una señal de tráfico en Max-Brauer Allee, en Hamburgo, Alemania, el 23 de mayo de 2018. REUTERS/Fabian Bimmer

ESTRASBURGO (Reuters) - Los europarlamentarios de la Unión Europea respaldaron el miércoles un recorte de al menos el 35 por ciento en las emisiones de dióxido de carbono de camiones nuevos para 2030.

Se trata de los primeros límites a los vehículos pesados ​​con el fin de combatir el calentamiento global, en una decisión que se ha votado pese a las preocupaciones de la industria por el impacto en la competitividad.

También se aprobó en el Parlamento Europeo una reducción del 20 por ciento en la contaminación por CO2 causada por camiones para 2025, pese a que en mayo la Comisión Europea había propuesto unos límites menos ambiciosos.

Los objetivos serán los primeros estándares de CO2 para camiones en la UE, que actualmente no tiene límites para un tipo de vehículos que representa casi una cuarta parte de las emisiones relacionadas con el transporte del bloque.

"Tenemos que actuar para hacer frente a las crecientes emisiones de CO2 de los vehículos pesados", dijo a la asamblea el comisario europeo para el clima, Miguel Arias Cañete, antes de la votación. "Sin acción, estas emisiones representarían casi el 25 por ciento de las emisiones del transporte por carretera".

La propuesta, aprobada por el Parlamento Europeo por 373 a favor y 285 en contra, establecería objetivos de reducción más estrictos desde los niveles de 2019 que el recorte del 30 por ciento para 2030 propuesto por la Comisión Europea.

"El Parlamento está enviando una clara señal de que va en serio con la reducción de las emisiones de CO2 en el sector del transporte", dijo Bas Eickhout, el diputado de los Verdes responsable de llevar la propuesta al Parlamento.

Los 28 gobiernos del bloque aún deben ponerse de acuerdo sobre la ley final, y se espera que las conversaciones entre los ministros de medio ambiente el 20 de diciembre sean más difíciles, ya que las naciones con grandes industrias automovilísticas temen que unas normas más estrictas puedan obstaculizar el crecimiento y costear empleos.


(Información de Daphne Psaledakis y Richard Lough; traducido por Tomás Cobos en la redacción de Madrid)