Una etnia recientemente contactada es la más afectada por COVID-19 en Brasil

Agencia EFE

Río de Janeiro, 19 jun (EFE).- Los arara, una etnia indígena recientemente contactada en Brasil, es la más afectada por la pandemia del nuevo coronavirus en el país, con cerca de la mitad de su población infectada, informó este viernes la organización internacional Survival.

Con el 46 % de la población infectada, los arara del territorio de Cachoeira Seca (Cascada Seca) registran la tasa más alta de contagio por COVID-19 hasta ahora conocida en la Amazonía brasileña.

De acuerdo con los datos oficiales del Distrito Sanitario Indígena citados por Survival, el 46 % de los 121 araras que viven en la reserva ha contraído el virus, pero los expertos opinan que es muy probable que todos los integrantes de la aldea estén infectados.

Las afirmaciones se basan en las carencias del único puesto de salud que hay en la región, pues no cuenta con medicinas, ni con respirador y el hospital más cercano está a tres días de distancia.

La reserva de Cachoeira Seca está ubicada en la cuenca del Xingú, en el amazónico estado de Pará, donde el nuevo coronavirus está afectando a decenas de comunidades indígenas.

En esta región de la Amazonía existen territorios con zonas habitadas por tribus no contactadas, las más vulnerables del planeta por carecer de defensas.

Los pueblos indígenas aislados son tribus que para sobrevivir al contacto promovido por el hombre se refugian en la selva y viven sin contacto alguno con la sociedad.

Las enfermedades, la violencia física, el saqueo de los recursos naturales y otras agresiones han diezmado poblaciones enteras en el pasado.

Y este es uno de los problemas que más afecta a la región en este momento.

Según los arara, el número de invasores que ha llegado al territorio para talar árboles ha aumentado significativamente, sin que el Gobierno del presidente Jair Bolsonaro ejerza algún tipo de control, ya que su política es promover la minería y la implementación del agronegocio en la Amazonía brasileña para llevar "progreso" a los territorios indígenas del país.

Los araras exigen la expulsión inmediata de todos los invasores de su territorio y una respuesta íntegra de atención sanitaria para evitar muertes.

Considerados extintos alrededor de la década de 1940, los indígenas arara volvieron a aparecer con la construcción de la carretera Transamazónica, al inicio de los años de 1970.

La carretera cortó plantaciones, caminos y campamentos de caza tradicionalmente utilizados por los indios y lo que antes era un pueblo pequeño fue dividido.

El grupo arara de Cachoeira Seca fue contactado en 1987 y es el más reciente de esta etnia en establecer contacto con la sociedad.

Actualmente se estima que existen unas 115 etnias no contactadas en Brasil.

Según el más reciente boletín de la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB), una asociación nacional de entidades que representan a los pueblos indígenas brasileños, el COVID-19 ya ha dejado 287 nativos muertos y 5.484 infectados, tras alcanzar a 103 etnias.

La Secretaría Especial de Salud Indígena, vinculada al Ministerio de Salud, contabiliza, por su parte, 3.740 casos confirmados y 111 muertes entre los indios de Brasil.

Brasil, el segundo país del mundo con más muertes y más contagios por el nuevo coronavirus, ya suma más de 47.700 víctimas y cerca de 980.000 infectados.

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