Etiopía seguirá llenando su gran represa del Nilo pese a amenazas

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Una vista general del Nilo Azul pasando por la presa del Gran Renacimiento (GERD), construida por Etiopía, cerca de Guba, el 26 de diciembre de 2019

Etiopía expresó este miércoles su determinación a continuar con el llenado de su represa del Nilo, pese a las amenazas de los otros países ribereños, Egipto y Sudán, que no descartan ninguna opción para defender sus intereses.

Estas declaraciones llegan un día después del fracaso de las negociaciones entre los cancilleres de los tres países en Kinshasa, auspiciadas por el mandatario congoleño, Félix Tshisekedi, presidente pro témpore de la Unión Africana.

Etiopía inició la construcción de la Gran Presa del Renacimiento (GERD) en 2011. Antes de que su llenado comenzara, Egipto y Sudán querían un acuerdo tripartito sobre su funcionamiento, pero Adías Abeba estimaba que no había razones para esperar.

Ante el actual callejón sin salida diplomático, el llenado, cuya primera fase terminó en 2020, continuará durante la próxima estación de lluvias, a partir de junio o julio, anunció el miércoles el ministro de Agua etíope, Seleshi Bekele.

"El llenado se irá produciendo", dijo en una rueda de prensa. "No vamos a renunciar a ello de ninguna manera", agregó.

Desde Jartum, el ministro sudanés de Irrigación, Yasser Abbas, advirtió a Adís Abeba que contemplan "todas las opciones", si "Etiopía inicia el segundo llenado sin acuerdo".

El presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, también reiteró sus advertencias. "Yo digo a mis hermanos etíopes: No toquen ni una gota de agua de Egipto porque todas las opciones están sobre la mesa".

A finales de marzo, Al Sisi ya evocó una "inestabilidad inimaginable" si la represa amenaza "una sola gota de agua" de Egipto.

- "Peligro inminente" -

La obra ha sido una fuente de tensión entre los tres países desde la colocación de la primera piedra en abril de 2011.

Este mega embalse de 74.000 millones de metros cúbicos de agua se sitúa en el noroeste e Etiopía, cerca de la frontera con Sudán, en el Nilo Azul que se une al Nilo Blanco en Jartum para formar el Nilo.

Con una potencia instalada de casi 6.500 megavatios, podría convertirse en la central hidroeléctrica más potente de África.

Etiopía afirma que la energía que producirá es vital para responder a las necesidades de sus 110 millones de habitantes.

Pero Egipto, que depende en un 97% del Nilo para el riego y el agua potable, considera el embalse etíope una amenaza para su abastecimiento de agua.

Sudán teme por su parte daños en sus propios embalses si Etiopía procede al llenado completo de la GERD antes de llegar a un acuerdo.

El último intento fracasó el martes, tras tres días de negociación.

Etiopía "amenaza al pueblo de la cuenca del Nilo y a Sudán directamente", advirtió la canciller sudanesa, Mariam al Sadiq al Mahdi, alertando de un "peligro inminente" para la región y el continente.

El ministro etíope de Irrigación lamentó por su parte que Egipto y Sudán reclamaran una mayor implicación de observadores sudafricanos, estadounidenses y de la Unión Europea (UE).

Etiopía desea privilegiar el proceso auspiciado por la presidencia de la Unión Africana, cuya sede está en su capital, Adís Abeba.

Las negociaciones deben reanudarse para finales de mes, según la diplomacia etíope.

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