Nuevos estudios clarifican tratamientos para el COVID-19

ARCHIVO - Esta foto del 16 de junio del 2020 muestra un frasco y una caja de dexametasona en una farmacia en Omaha, Nebraska. (AP Foto/Nati Harnik)

Nuevos estudios han comenzado a brindar más información sobre cuáles tratamientos son o no efectivos para el COVID-19, con métodos de alta calidad que dan resultados confiables.

Científicos británicos publicaron el viernes sus estudios sobre el único medicamento hasta ahora que ha mejorado la supervivencia: un esteroide barato llamado dexametasona. Otros dos estudios concluyeron que la droga antimalárica hidroxicloroquina no ayuda a las personas con síntomas moderados.

Durante meses, antes de estudios como éstos, entender qué ayuda o qué causa daños ha sido obstaculizado por “la ciencia de la desesperación”, ya que médicos y pacientes probaban terapias por su cuenta o con estudios no lo suficientemente sólidos para ofrecer respuestas claras.

“Para avanzar y que los resultados de los pacientes mejoren, tendrá que haber menos estudios pequeños o no concluyentes" y más estudios como el británico, escribieron los doctores Anthony Fauci y H. Clifford Lane, de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, en la revista New England Journal of Medicine.

Es hora de hacer más estudios que comparen combinaciones de tratamientos y pruebas, dijo el doctor Peter Bach, experto de políticas de salud en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center en Nueva York.

A continuación, algunos avances recientes relacionados con tratamientos:

DEXAMETASONA

El estudio británico, liderado por la Universidad de Oxford, examinó un tipo de esteroide muy usado para combatir inflamaciones, algo que se puede volver severo y resultar fatal en las fases avanzadas del COVID-19.

Unos 2.104 pacientes que recibieron el fármaco fueron comparados con 4.321 pacientes que recibieron la terapia usual.

El medicamento redujo en 36% las muertes de pacientes lo suficientemente enfermos para necesitar respiradores artificiales: 29% de los que recibieron el fármaco murieron, comparados con 41% de los que recibieron la terapia usual. La dexametasona redujo en 18% el riesgo de muerte en pacientes que solamente necesitaron oxígeno suplementario: 23% de los que recibieron el esteroide murieron, comparados con 26% de los otros.

Sin embargo, pareció causar daños en las fases iniciales y moderadas de la enfermedad: 18% de aquellos que recibieron la dexametasona murieron, comparados con 14% de los que recibían el cuidado usual.

Aclarar quiénes se benefician y quiénes no “probablemente resultará en salvar más vidas”, escribieron Fauci y Lane.

HIDROXICLOROQUINA

El mismo estudio de Oxford examinó también la hidroxicloroquina de forma rigurosa, y los investigadores dijeron previamente que no ayudó a los pacientes hospitalizados con COVID-19.

Luego de 28 días, 27,5% de los pacientes con hidroxicloroquina habían muerto, comparados con 23,5% en la terapia usual, una diferencia tan pequeña que pudiera haber ocurrido por casualidad.

Ahora, los detalles publicados en un portal de investigaciones para científicos muestran que el fármaco podría haber causado daño. Los pacientes que recibieron hidroxicloroquina tuvieron menos probabilidades de dejar el hospital con vida en un periodo de 28 días: 60% para los que recibieron el fármaco y 63% para los que estaban en la terapia usual. Aquellos que no necesitaban ayuda para respirar cuando comenzaron a recibir el tratamiento corrieron más riesgo de terminar conectados a una máquina o muertos.

Otros dos experimentos concluyeron que el tratamiento temprano con la droga no ayudó a los pacientes externos con síntomas moderados de COVID-19.

Un estudio realizado a 293 personas de España, publicado en la revista Clinical Infectious Diseases, no halló diferencias significativas en la reducción de la carga viral que tenían los pacientes, el riesgo de empeorar y requerir hospitalización, ni en el tiempo de recuperación.

Un estudio similar efectuado por médicos de la Universidad de Minnesota, y publicado en la revista Annals of Internal Medicine, a 423 pacientes moderadamente enfermos con COVID-19 halló que la hidroxicloroquina no reducía sustancialmente la severidad de los síntomas y ocasionaba más efectos secundarios.

“Es momento de dejar” de atender a pacientes con este medicamento, escribió el doctor Neil Schluger de la Universidad Médica de Nueva York en un comentario en la revista.

REMDESIVIR

La única otra terapia que se ha demostrado que ayuda a pacientes con COVID-19 es el remdesivir, un antiviral que acorta la hospitalización en cuatro días en promedio.

“El papel del remdesivir en el COVID grave es el que ahora tenemos que averiguar”, escribió Bach del Memorial Sloan Kettering en un correo electrónico, y dijo que ahora el medicamento debe probarse en combinación con la dexametasona.

Los detalles del estudio de remdesivir encabezado por el gobierno todavía no se han publicado, pero los investigadores están ansiosos por ver cuántos pacientes recibieron otros medicamentos, tales como esteroides o hidroxicloroquina.

Mientras tanto, Gilead Sciences, la compañía que produce el remdesivir, que ahora es suministrado de forma intravenosa, ha comenzado a probar una versión inhalada que permitiría que sea probado en pacientes menos enfermos para intentar evitar que empeoren como para necesitar ser hospitalizados. Gilead también comenzó a probar el remdesivir en un grupo pequeño de niños.

Los suministros son muy limitados, y el gobierno federal está asignando dosis a hospitales hasta septiembre.

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Marilynn Marchione está en Twitter como: @MMarchioneAP

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