Una prueba reveladora que confirma que no actuamos como realmente somos

Fernando Gonzalo
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¿Cómo te describes a ti mismo? Esta pregunta, a la que nos tenemos que enfrentar cada vez que rellenamos un perfil o cuando empezamos a conocer a alguien, suele ser difícil de responder. Lo interesante es que, respondas lo que respondas, probablemente sea mentira.

La marca de whisky Ballantine's ha realizado un experimento con voluntarios a los que se les hizo una serie de preguntas sobre ellos, cotejando las respuestas con información extraída de sus redes sociales, para demostrar algo que ya sospechábamos: nos pasamos media vida aparentando para gustar a los demás.

¿Por qué pensamos de una manera y actuamos de otra? Esta es la pregunta que Ballantine's ha querido responder y para ello ha puesto en marcha un elaborado experimento social de la mano de varios expertos en ciencias del comportamiento y científicos de datos.

Lo que hicieron fue seleccionar a cuatro voluntarios a los que pidieron que les enviaran el registro de toda su actividad en redes sociales. Los científicos extrajeron de dichos registros una gran cantidad de información acerca de los voluntarios y después la contrastaron con datos obtenidos mediante una exhaustiva entrevista. ¿El resultado? Exacto: una enorme cantidad de discrepancias entre lo que los voluntarios contaban y lo que realmente hacían.

La conclusión de este experimento no es que todos seamos mentirosos patológicos: hay dos razones que explican por qué hay tantas diferencias entre nuestro “yo” privado y nuestro “yo” social. En primer lugar está la autoimagen, o la brecha entre lo que creemos que hacemos y lo que realmente hacemos. En segundo lugar, y aquí es donde la campaña pone el foco, nos regimos por el concepto de “deseabilidad social”, es decir, tendemos a adaptar nuestra conducta a las expectativas de los demás para ser aceptados.

Para llevar a cabo este experimento se ha desarrollado una compleja IA y se han utilizado técnicas avanzadas de análisis de datos, tanto que el estudio está siendo replicado en muestras representativas para ser utilizado como herramienta diagnóstica. Por su parte, el objetivo de Ballantine’s es lanzar un mensaje contundente: “no se puede gustar a todos”. Un concepto que se engloba en el eslogan Stay True que la marca ha presentado recientemente y que nos anima a gustarnos a nosotros mismos sin miedo al qué dirán.

Imagen de la campaña
Imagen de la campaña

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