Estrenos: Sector VIP es un thriller que busca cuestionar la corrupción, pero cae en los lugares comunes

Diego Batlle
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Sector VIP es un thriller que busca cuestionar la corrupción, pero cae en los lugares comunes
Sector VIP es un thriller que busca cuestionar la corrupción, pero cae en los lugares comunes

Sector VIP (Argentina/2021). Dirección: Eduardo Pinto. Guion: Rodolfo Cela. Fotografía: Federico Jacobi. Música: Claudio Miño. Edición: Horacio Florentín. Elenco: Luis Machín, Martina Krasinsky, Joaquín Berthold, Ana Celentano y Carlos Portaluppi. Distribuidora: 3C Films. Duración: 110 minutos. Calificación: Apta para mayores de 16 años. Disponible en: CineAr Play y en CineAr TV. Nuestra opinión: regular.

Con José Celestino Campusano en la producción y el prolífico Eduardo Pinto (Palermo Hollywood, Caño dorado, Buen día día, Corralón, La sabiduría) en la realización, Sector VIP es un thriller que cuestiona la explotación de las mujeres y la crisis moral en el periodismo. Más allá de las buenas intenciones, el principal problema de este guion de Rodolfo Cela (un veterano autor y director de la TV que murió a principios de 2019) es que no logra trascender los lugares comunes de los géneros que aborda (desde el cine negro hasta el drama) ni la obviedad de esa denuncia.

Los protagonistas de Sector VIP son dos: por un lado, Ginny (Martina Krasinsky), una joven de un pueblo del interior que, engañada con falsas promesas, se instala en Buenos Aires, donde no tiene más opción que trabajar como prostituta para clientes de una discoteca cuyos habitués son hombres ricos y poderosos; y Santos (Luis Machín), un experimentado periodista con demasiados fracasos encima que se ve ante la encrucijada de sostener sus principios o ceder a la tentación de unas denuncias escandalosas que podrían mantener su ciclo televisivo en el aire.

Si ambas historias suenan un poco trilladas es porque lo son. Más allá de la solidez de Pinto para el despliegue visual y la puesta en escena, y de los esfuerzos para dotar de cierta carnadura psicológica y emocional a los personajes, Sector VIP termina siendo un film obvio, subrayado y (en estos tiempos en los que la mirada de género ha modificado también las perspectivas artísticas) con un punto de vista que parece atrasar bastante.