Estrenos: Ella es Cristina, las contradicciones existenciales de jóvenes intelectuales en tono de comedia

Diego Batlle
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Escena de la película Ella es Cristina, de Gonzalo Maza
Escena de la película Ella es Cristina, de Gonzalo Maza

Ella es Cristina (Chile/2019). Guion y dirección: Gonzalo Maza. Fotografía: Benjamín Echazarreta. Música: Cristóbal Carvajal. Edición: Andrea Chignoli. Elenco: Mariana Derderián, Paloma Salas, Roberto Farías, Néstor Cantillana, Daniela Castillo Toro, Alejandro Goic y Claudia Celedón. Duración: 82 minutos. Disponible en: plataforma de streaming Puentes de Cine. Nuestra opinión: buena.

Con las multipremiadas Gloria (2013) y Una mujer fantástica (2017), Gonzalo Maza se consolidó como uno de los guionistas más importantes del cine chileno. En ambas películas dirigidas por Sebastián Lelio (quien tiene un cameo en Ella es Cristina) había demostrado una particular sensibilidad para desarrollar tragicomedias sobre mujeres en crisis. Por rumbos similares -aunque con protagonistas de muy distintas edades y situaciones- transita su ópera prima como realizador.

El título hace referencia, claro, a Cristina (Mariana Derderián), una treintañera que está en medio de una crisis afectiva que la hace pendular entre apurar el divorcio y los sucesivos reencuentros íntimos con su ex, Rubén (Néstor Cantillana), un exitoso y presuntuoso autor de cómics. Si ella debe lidiar con las manipulaciones de Rubén y luego con las de Rómulo (Roberto Farías), un egocéntrico dramaturgo y docente teatral; a su mejor amiga, Susana (Paloma Salas), tampoco le va demasiado bien con los tóxicos y egoístas hombres que la rodean (empezando por su padre).

Rodada en blanco y negro, con un ojo puesto en la comedia de enredos y otro en las contradicciones existenciales de jóvenes intelectuales y artistas, Ella es Cristina parece más interesada en incursionar en ciertos tópicos propios del cine independiente estadounidense (la huella de Noah Baumbach es indeleble) que en conflictos más cercanos a la producción chilena contemporánea. El resultado es por momentos gracioso y casi siempre simpático, aunque no del todo sorprendente.