Esto es lo que sucede cuando eructas en el espacio, y no es agradable

Chris Hadfield reveló la verdad sobre los eructos espaciales. (Getty)

¿Qué sucede cuando eructas en el espacio? Quizá nunca te has planteado esta pregunta, pero la respuesta es muy alarmante.

Un exastronauta de la Estación Espacial contó que no se parece en nada a los eructos en la Tierra, lo cual se debe a la gravedad.

El excomandante Chris Hadfield explicó: “No puedes eructar en el espacio debido al aire, tanto los alimentos como los líquidos se mantienen flotando juntos en tu estómago como burbujas gruesas”.

Hadfield añadió: “Si eructas, vomitas en tu boca. Así que adivina adónde va el aire atrapado”.


No puedes eructar en el espacio porque el aire, los alimentos y los líquidos flotan juntos en tu estómago como burbujas gruesas. Si eructas, vomitas en tu boca. Así que adivina adónde va el aire atrapado.

De hecho, el contenido del eructo “generalmente está mojado”, han apuntado los astronautas.

Todo se debe a la gravedad, lo cual significa que en la Tierra el aire atrapado tiende a elevarse hasta la parte superior del estómago.

En el espacio no es así, de manera que en vez de eructar de manera agradable suele salir una mezcla de aire y vómito.

Ir al baño también es bastante desagradable pues los astronautas tienen que hacer sus necesidades en una especie de tubo de vacío que absorbe la orina y las heces mientras se sostienen de unas barras de metal para mantener el equilibrio.

Pero nada de eso tiene importancia comparado con lo que soportaron los astronautas durante la Carrera Espacial.

Las instalaciones sanitarias de la pequeña cápsula Apolo 10 no eran exactamente las de un hotel cinco estrellas. De hecho, los astronautas del Apolo generalmente usaban laxantes antes del vuelo para reducir el riesgo de tener que dedicarse a una tarea que un informe de la NASA describió como “desagradable” y que “requería una cantidad excesiva de tiempo”.

Los tres astronautas a bordo, Thomas Stafford, Eugene Cernan y John Young, también tuvieron que lidiar con algunos peligros bastante desagradables en el espacio en mayo de 1969, como revela la transcripción de 500 páginas de sus registros de misión.

“Dame una servilleta, rápido”, dijo el comandante Stafford. “Hay heces flotando en el aire”.

Rob Waugh