Estelita en casa: Luciana Salazar habló sobre políticos y fantasías

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De personaje mediático a analista política, Luciana Salazar ha sabido reconvertirse para mantenerse vigente. La rubia, hoy parte de la mesa de Polémica en el bar, encontró un equilibrio entre su imagen exuberante, su perfil de madre, y cierto halo de misterio sobre la supuesta información calificada que maneja.

Invitada a Estelita en casa, el programa nocturno de Jey Mammon en América, Salazar contrarrestó los embates del personaje entrevistador con su habitual austeridad de palabras a la hora de entrar en terrenos personales. El arte de decir lo justo y necesario para mantener la intriga.

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Al igual que Maru Botana y las Trillizas de oro, Luciana fue una alumna más del colegio Nuestra Señora de la Misericordia; sobre esa etapa confesó: "Fui la oveja negra, era súper rebelde, pero igual las monjas me querían, me bancaban todas. Me acuerdo que cuando llegaba me subía el jumper con el cinturón, y abajo me ponía medias bucaneras".

De paso, en su recorrido por la adolescencia aprovechó para mandar al frente a las trillizas, a partir de lo que aseguró contaban en las aulas de ellas: "Andá a saber si es verdad o no, pero nos decían que había una que era muy buena alumna, otra más o menos, y otra a la que le costaba más. Entonces sospechaban que cuando esta tenía que rendir las materias que se llevaba se intercambiaban. Me gustaría saber qué dirán ahora las maestras de mí".

Por supuesto, la entrevista viró enseguida hacia su nueva afición: "Soy una chusma de la política, me gusta saber todos los chimentos. El poder calienta, pero el bueno. Porque vos podés casarte con un narco, y es un poder que no me gustaría tener nunca. Soy una mujer sexual, disfruto el sexo, pero soy más de la calidad que de la cantidad. Me gusta la previa".

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A medida que subió la temperatura de la conversación, Luciana se soltó y analizó algunos hombres de la política: "Cafiero es un sex symbol, porque todas le quieren dar, pero yo no estaría con él. Sacando lo físico, Berni me gusta porque me parece que va para adelante, es laburador, dice lo que siente, más allá de que esté de acuerdo con su mismo partido. Marcos Peña no me calienta nada". Y minutos después, sobre el ex jefe de Gabinete de Mauricio Macri remató: "No me gusta nada, si saliera con él la pasaría mal".

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