Esteban Bullrich. Emoción y lágrimas a la hora de votar: “Soy senador, tengo que predicar con el ejemplo”

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Esteban Bullrich voto en la escuela número 19 Junín
Alejandro Guyot

Bajó con cierta dificultad de la camioneta Volkswagen Amarok. El oficial Mendoza -nacido en Junín y destinado en la comisaría de Agustina- intentó ayudarlo. Esteban Bullrich (52) se negó con un gesto. “Puede solo”, intervino Ramón Lanus, dirigente del PRO y candidato a concejal en San Isidro, quien lo acompañó en el viaje desde Buenos Aires. Son las 08:11 de la mañana. “Estamos recién llegados, salimos a las 4, Esteban tiene la costumbre de votar bien temprano””, aclara.

Cuando entró en la Escuela de Enseñanza Superior número 14, las autoridades de las únicas dos meses lo recibieron con una ovación. Hubo aplausos y gritos de aliento. El senador nacional –que llevaba su DNI en la mano- rompió en llanto. Lloró con ganas, sin vergüenza, con mucha congoja. Se hizo un silencio en el hall, que duró un minuto, donde sólo se escuchaban sus sollozos. Después se recompuso, avanzó hasta la mesa 233, saludó a las autoridades, recibió el sobre y se encaminó al cuarto oscuro montado en el aula General José de San Martín. Ramón Lanús pidió permiso a la presidenta de mesa para acompañarlo y se metió en el aula detrás suyo. Pero duró apenas unos segundos: “No quiere ayuda, es un cabeza dura”, dijo con una sonrisa.

Esteban Bullrich salió del cuarto oscuro con mejor semblante. Aun con barbijo, se notaba que tenía una enorme sonrisa en el rostro. Se plantó frente a la urna y posó para el fotógrafo de LA NACION levantando el pulgar de su mano derecha. Fue el séptimo del padrón en emitir su voto en la mesa 233. Dejó dos docenas de medialunas y se despidió con un gesto. En la puerta del colegio recibió más aplausos y se fundió en abrazos con algunos vecinos. Estaba por subir a la camioneta cuando volvió sobre sus pasos, como si hubiese olvidad algo dentro de la escuela.

Esteban Bullrich voto en la escuela número 19 Junín
Alejandro Guyot


Esteban Bullrich, al llegar a su lugar de votación, en Agustina (Alejandro Guyot/)

“Me pareció raro que te fueras sin sacarte una selfie con nosotros”, lo recibió una fiscal. Entonces, llegó el momento de las fotos. Posó con todos. Pese a su dificultad para comunicarse, dio muestras de afecto con guiños de ojos. A las 08:25 estaba otra vez sobre su camioneta, listo para emprender el viaje de regreso a Buenos Aires.

“Un privilegio”

Esteban Bullrich voto en la escuela número 19 Junín
Alejandro Guyot


Esteban Bullrich, camino al cuarto oscuro (Alejandro Guyot/)

Esteban Bullrich no puede hablar. Se comunica a través de Háblalo, una aplicación gratuita que creó el emprendedor argentino Mateo Salvatto “para ayudar a quienes tengan hipoacusia, sordera o algún impedimento para el habla”. Se trata de un conversor de texto a voz y de voz a texto. Bullrich escribe en la pantalla de su teléfono y una voz femenina, con acento español, reproduce sus palabras.

Horas antes de votar, tuvo un breve cruce de mensajes con LA NACION, en el que respondió cuatro preguntas.

-¿Por qué va a votar? Si está legal y moralmente relevado del compromiso de votar. En su caso, además, supone un esfuerzo extra: 280 kilómetros de ida y otros 280 kilómetros de vuelta. Podría disculparse, por esta vez, y todo el mundo comprendería.

-Porque poder elegir quién nos gobierna es un privilegio al que no pienso renunciar. Además, siendo senador electo por el voto popular, creo que debo predicar con el ejemplo.

-Fue muy emotivo ver cómo lo acompañó la gente en Salta. El video de su visita al santuario de la Virgen del Cerro se hizo viral y absolutamente todos los comentarios que recibió fueron de aliento. ¿Cómo lo vivió usted?

-Como una enorme gracia de Dios. Y con mucha felicidad.

-Desde su posición de vulnerabilidad, va contagiando de esperanza a mucha gente. ¿Puede explicarlo?

-Solo vivo esta etapa de mi vida como traté de vivir las otras: convencido de que todo depende de la actitud que adoptamos frente a la realidad que nos toca y que esa realidad siempre se puede cambiar con actitud y pidiendo ayuda. Saber pedir ayuda y dejarse ayudar es un gran aprendizaje.

-El viernes hizo anunció el lanzamiento de su fundación. ¿Qué expectativas tiene al respecto?

-Aportar mi granito de arena para mejorar la realidad de los enfermos de ELA y ayudar a encontrar la cura, primero en mi país y después en todo el mundo. Tengo el enorme ejemplo de mis abuelos que armaron la fundación Emilio Ocampo y ayudaron a encontrar la cura al mal de los rastrojos. Y estos meses, muchísimos amigos de acá y de otros países que fui conociendo, me han demostrado que siempre hay gente que solo espera la señal para arrancar y cambiar la realidad y que, como decía Steve Jobs, “solo los locos que creen que pueden cambiar el mundo son los que terminan haciéndolo”.

Esteban Bullrich voto en la escuela número 19 Junín
Alejandro Guyot


Las autoridades de mesa y fiscales se fotografiaron con el senador Bullrich después de que emitió el voto (Alejandro Guyot/)

Ciudadano ilustre de Agustina

Agustina es una localidad en el municipio de Junín. Fue fundada en 1902 alrededor de una estación del ferrocarril de la compañía “Buenos Aires al Pacífico” y debe su nombre a Agustina Paz, antigua propietaria de las tierras. Según el censo de 2010 (el último que se hizo en el país, el próximo tiene fecha para el 18 de mayo de 2022), Agustina tiene 155 habitantes. Uno de ellos, quizás el más conocido, es Esteban Bullrich. “Acá también nació el gallito Capelli, que jugó en primera división, en Sarmiento de Junín y después en San Martín de San Juan”, cuenta un vecino.

En 2017, cuando se postuló como senador nacional por la provincia de Buenos Aires, fijó su domicilio en un campo familiar vecino al pueblo. Incluso, uno de sus spots de campaña de aquella elección histórica en la que derrotó a Cristina Fernández de Kirchner, fue grabado en Agustina. El carnicero participó de la grabación. Según cuentan los vecinos, Bullrich está construyendo una casa en el centro del pueblo.

14 meses con ELA

El 11 de septiembre de 2020, Bullrich tuvo su primer síntoma. “Ese día detecté que algo no andaba bien”, contaría luego. Estaba haciendo un zoom con los antiguos ministros de la Ciudad de Buenos Aires, un encuentro virtual que repetían cada viernes por la tarde, a eso de las 19 horas, con una copa de vino cada uno. En un momento, no recuerda de qué estaba hablando, sintió cierta dificultad para completar una oración. “Se me patinó una frase”, define. Guillermo Montenegro, uno de los presentes en el chat, lo chicaneó: “Eh, ya te pegó el alcohol”. Todos rieron, pero Esteban entendió que lo que había pasado merecía su atención, era más que una anécdota.

Esteban Bullrich, en una de las últimas sesiones del Senado
Esteban Bullrich, en una de las últimas sesiones del Senado


Esteban Bullrich, en una de las últimas sesiones del Senado

La enfermedad siguió su proceso. A fin de octubre, los problemas de dicción se repetían muy seguido. Se hizo estudios y, en un principio, le dieron todos bien. Se fue de vacaciones un mes entero darle descanso al cuerpo. Para que la desconexión fuese completa, apagó el celular. Pero cuando regresó a Buenos Aires hablaba peor. Creyó que padecía disartria. A finales de diciembre, escribió en Twitter: “El estrés de este año, tremendo para todos, me afectó especialmente y me produjo disartria. La disartria es un trastorno nervioso que dificulta el uso de los músculos de la boca, la lengua y de las cuerdas vocales, por eso se me escucha hablar raro”.

Tardaron ente cinco y seis meses en darle el diagnóstico preciso, en decirle que padecía Esclerosis Lateral Amiotrófica, una enfermedad que afecta a 1 de cada 100.000 personas en el mundo (dos de los casos más famosos, Stephen Hawkings y Roberto Fontanarrosa). Esteban Bullrich lo explica simple: “Los nervios dejan de transmitir. El cerebro manda órdenes pero los músculos no responden. La cabeza funciona perfecto, sos muy consciente de cada cosa que va pasando”, dice. La expectativa de sobrevida hoy, en promedio, es de 2 a 5 años.

El 28 de abril de 2021, a través de una carta titulada “Sobre mi estado de salud” que publicó en redes sociales, con membrete del Senado de la Nación, comunicó al público lo que le estaba pasando, que había sido diagnosticado con ELA. Días después, en el mes de mayo pasado, en entrevista con CNN, con evidente dificultad para hablar, subtitulado, contó por primera vez cómo fue el proceso de su enfermedad. “Cuando uno se entera que padece una enfermedad como ELA, pasás por distintas etapas. La primera es de angustia, mucha. ¿Qué me pierdo? No voy a poder entrar a mis hijas a la iglesia, por ejemplo. Esa es la primera reacción. La siguiente, enojo. El enojo me costó más que la angustia. Porque no le encontraba la vuelta, ahora estoy en paz. Ahora estoy viviendo el día a día”. Contó que en más de un momento, sobre todo en la “etapa enojo”, se preguntó ¿por qué a mí?. Y, como hombre de Fe que es, concluyó que Dios comprendió que él la podría llevar bien, que podría ayudar a muchas personas. “La enfermedad no me define, lo que me define es cómo llevo adelante la enfermedad”.

El 6 de octubre participó en la primera sesión presencial en la Cámara alta luego de la pandemia. Todo el cuerpo de senadores, oficialistas y opositores, lo recibió con una ovación. A finales del mismo mes, el jueves 29, le colocaron un botón gástrico para facilitar su alimentación. “Estoy muy bien. De buen ánimo. Me hicieron una cirugía para poner gastrostoma. Por eso no estuve ayer en la sesión”, se disculpó vía redes sociales.

Esteban Bullrich en el santuario de la Virgen del Cerro, en Salta, dos semanas atrás
Esteban Bullrich en el santuario de la Virgen del Cerro, en Salta, dos semanas atrás


Esteban Bullrich en el santuario de la Virgen del Cerro, en Salta, dos semanas atrás

Su última aparición pública sucedió dos días más tarde cuando un video que se hizo viral lo mostró muy emocionado en una peregrinación a la Virgen del Cerro, en Salta. Estuvo acompañado por su mujer, su madre y sus cinco hijos.

El viernes 12 de noviembre, con enorme orgullo, presentó la Fundación Esteban Bullrich.

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