Estallan protestas en Irán para exigir la renuncia del líder supremo

LA NACION

TEHERÁN.- La admisión por parte de Irán de su responsabilidad en el derribo del avión ucraniano que cayó cerca del aeropuerto de Teherán tras ser alcanzado por un misil provocó ayer un brusco giro en la crisis de Medio Oriente y puso bajo una fuerte presión al líder supremo, Ali Khamenei, con protestas en las calles de la capital, que reclamaron su renuncia.

"¡Nuestro enemigo está aquí. Es una mentira decir que el enemigo es los Estados Unidos". "¡Comandante, renuncie!", gritaron ayer miles de manifestantes que se reunieron en Teherán, en su mayoría estudiantes, para expresar su rechazo al régimen y su solidaridad con las 176 víctimas del vuelo de Ukraine Airlines.

El presidente Donald Trump afirmó anoche que seguía "de cerca" las protestas en Irán y llamó al régimen a evitar "otra masacre de manifestantes pacíficos", en referencia a los más de 300 muertos en las manifestaciones de noviembre pasado, denunciados por Amnistía Internacional.

Más temprano, luego de enfrentar una creciente presión internacional, la Guardia Revolucionaria reconoció que fue un misil iraní lo que derribó "por error" el avión, luego de que el gobierno rechazara por completo las acusaciones de Canadá, Estados Unidos y Gran Bretaña por su responsabilidad en la tragedia aérea.

La aeronave se estrelló en tierra en la madrugada del miércoles, horas después de que Irán lanzara una ofensiva con misiles balísticos contra dos bases iraquíes que albergaban a soldados estadounidenses, en represalia por el asesinato del general iraní Qassem Soleimani, en un ataque dirigido por Washington en Bagdad.

El general Amir Ali Hajizadeh, jefe de la división aeroespacial de la Guardia Revolucionaria, dijo más tarde que su unidad asumía la "plena responsabilidad'' por lo ocurrido. En un discurso emitido por la televisión estatal, reconoció que cuando se enteró del derribo del avión "deseé estar muerto''.

Las fuerzas de la Guardia Revolucionaria que rodeaban la capital iraní habían reforzado sus defensas aéreas y estaban en su "nivel más alto de preparación'' por temor a represalias de Estados Unidos, explicó el general. "En esos momentos, el sistema se enfrenta, a una distancia de 19 kilómetros, con un objetivo que se distingue como un misil crucero", detalló Hajizadeh.

El jefe militar aseguró que antes de disparar el operador trató de contactar con sus mandos para obtener la aprobación, pero el sistema de comunicación dio error y tomó una decisión "mala y apresurada".

"Tuvimos solo diez segundos para decidir", justificó.

Por su parte, Khamenei expresó su "profunda empatía'' hacia las familias de las víctimas y pidió a las Fuerzas Armadas que "persigan las posibles fallas y a los culpables en el doloroso incidente''.

En el plano internacional, la primera reacción correspondió ayer al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, que pidió que la investigación de la tragedia siga adelante, los "autores'' sean llevados ante la Justicia y se compense económicamente a familiares de las víctimas.

Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, país al que pertenecía la mayoría de las víctimas extranjeras del avión, dijo estar "escandalizado y furioso" por el derribo.

A pesar de que Irán y Canadá no tienen relaciones diplomáticas desde 2012, Trudeau afirmó que habló por teléfono con el presidente iraní, Hassan Rohani, para exigir una "investigación exhaustiva" sobre esta "tragedia horrible".

El reconocimiento de Irán modificó además el escenario político interno de los últimos días, luego de que una multitud de iraníes saliera a respaldar el liderazgo de la República Islámica tras la muerte de Soleimani. El general, que era el jefe de las fuerzas Quds, un grupo de elite de la Guardia Revolucionaria, fue el arquitecto de las intervenciones militares en la región y era considerado un ícono.

Ayer, miles de manifestantes salieron a las calles de Teherán, esta vez para protestar contra el régimen y pedir la renuncia de Khamenei. Hubo una multitud concentrada frente a la Universidad Amir Kabir de Teherán al grito de: "¡Khamenei, tené un poco de vergüenza! ¡Andate del país!".

El embajador británico en Irán, Rob Macaire, fue detenido durante las manifestaciones en Teherán y liberado algunas horas después, según la agencia semioficial Tasnim, acusado de "instigación" a la protesta.

El secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, tuiteó ayer en apoyo a las marchas en Teherán. "La voz del pueblo iraní es clara. Están hartos de las mentiras del régimen".

El conflicto con Estados Unidos y la tragedia del avión ucraniano se produjeron apenas unas semanas después de que las autoridades sofocaron protestas a nivel nacional, motivadas por la suba del precio de la nafta. Irán está sumido en una grave crisis económica desde que Trump decidió unilateralmente retirar a su país del acuerdo nuclear de 2015 e imponer sanciones económicas, que fueron reforzadas anteayer.

El desastre que dejó a Teherán en la mira

Asesinato y represalia. Tras la toma de su embajada en Bagdad por milicias proiraníes, Washington asesinó el 3 de enero en la capital iraquí al virtual número dos del régimen iraní, el general Qassem Soleimani, jefe de las fuerzas Quds. En represalia, Teherán lanzó 22 misiles sobre dos bases de EE.UU. en Irak, que no causaron víctimas. Caída del avión. El mismo día se reportó la caída de un avión de Ukraine Airlines, con 176 pasajeros a bordo, cerca del aeropuerto de Teherán; no hubo sobrevivientes.Negativa. La tragedia generó suspicacias en Occidente, e Irán negó rotundamente la posibilidad de que un misil hubiera derribado al avión. Incluso el director de la Agencia de Aviación Civil de Irán, Ali Abedzadeh, afirmó anteayer que era "científicamente imposible" Reconocimiento Luego de que EE.UU., Canadá y Gran Bretaña afirmaran que un misil había causado la tragedia, Irán reconoció ayer haber disparado el proyectil que impactó contra el avión.

Agencias AFP, Reuters, AP y ANSA