Estafa: creyó que compraba un tierno cachorro y terminó viviendo una pesadilla

El Tiempo/Colombia

COLOMBIA.- Orlando Silva, de 38 años, se considera un hombre honrado y trabajador. Por eso, afirma que está viviendo una pesadilla al ser víctima de estafa, y más, porque suplantaron su identidad.

El 18 de abril, su único hijo, de 15 años, le pidió que le comprará un compañero para pasar sus días de aislamiento, "uno como padre quiere complacer a sus hijos, y la idea de un cachorro la veníamos analizando semanas atrás", dijo Silva. El adolescente planteó la idea de adquirir un cachorro bulldog francés blue o de color exótico, así se especifica esta raza.

Ante la imposibilidad de salir, a la familia le pareció buena idea ingresar a una reconocida plataforma (por internet) que facilita todo tipo de transacciones comerciales. Encontraron a una vendedora en Floridablanca, Santander, que ofrecía los cachorros, afirmando que eran puros, a un precio muy favorable: 2,5 millones de pesos colombianos (unos 633 dólares).

De inmediato la familia contactó a la vendedora por la plataforma con el interés de conocer más detalles sobre una eventual negociación. "La señora respondió y me dio un número telefónico para que la llamará y agilizara el proceso", dijo a EL TIEMPO, Orlando Silva.

El precio de estos cachorros está entre 4 y 4,5 millones de pesos colombianos (1000 a 1140 dólares, aproximadamente), lo que al padre de familia le pareció exagerado, pero ante la insistencia del menor siguieron la búsqueda por la plataforma.

Aunque al padre de familia le generó desconfianza el precio del cachorro, llamó a la vendedora quien le afirmó que "era puro, y que era el último que le quedaba de la camada, por lo que quería dejarlo en una buena familia" y paso seguido a través del WhatsApp le envió fotos del perro.

Con las fotos, la familia se sintió más motivada a continuar con el proceso, y, relató Silva, la mujer le pidió una fotocopia de su documento "para extender el certificado de Pedigrí, y la factura". Silva señaló que la mujer fue muy amable en la conversación, lo hizo sentir confianza, y más porque ella le aseguró que llevaba más de 20 años en el mercado.

Las conversaciones con la vendedora siguieron al día siguiente, y, contó Silva, ella le recalcó que para sentar el negocio tenía que enviarle al menos $ 450 además, como una manera de formalizar el trato, ella le envió la foto de su cédula, contó.

El hombre le giró el dinero a través de una aplicación esa misma mañana, pero como Silva y su familia viven en Bogotá, le pidió a un amigo que reside en Bucaramanga que viajará al siguiente día hasta Floridablanca, "le pasé la dirección que aparecía en la plataforma. El objetivo era que verificará el estado del cachorro y la forma como lo enviarían a Bogotá", explicó Silva.

Para su sorpresa, el amigo lo llamó desde el lugar donde supuestamente estaba el criadero canino y le dijo: "'aquí no hay nada, esto es un lugar desocupado'".

En ese momento Orlando Silva llamó y le escribió a la vendedora sin lograr ninguna respuesta. "Entendí que me habían robado, la verdad me sentí muy molesto conmigo, no entendía cómo pude caer en una trampa como esa, pero me excuso en que el contacto estaba en una reconocida plataforma", señaló.

Aunque el hombre superó el malestar "mental" del robo, y entendió que es una situación a la que cualquiera está expuesto, su situación se empezó a complicar el martes 21 de abril.

"Ese día me llamó un Policía quien me preguntó si yo hacía parte de una escuela canina, le expliqué que esa no era mi actividad. Me dijo que mis datos aparecían en una plataforma donde ofrecía cachorros y que ya habían recibido dos quejas por intento de estafa, quede frío", señaló Silva.

Por el contrario, el hombre le explicó al policía que a él lo habían estafado y el uniformado le preguntó si había interpuesto la denuncia. Él no lo había hecho, y al entender la gravedad de los hechos, se dispuso a hacerlo de inmediato. En la Policía le explicaron que debía denunciar por los delitos de estafa y suplantación de identidad.

"Estoy muy asustado, porque aunque denuncié en la plataforma web lo que me había pasado, la vendedora sigue apareciendo y por ende seguirán usando mi nombre, y mi temor es que termine en un problema grande o hasta privado de la libertad", puntualizó Silva.

El hombre señaló que quiso compartir su historia, para advertir lo fácil que es caer en manos de los delincuentes. "Son expertos, tienen una muy buena retórica, te convencen y engañan muy fácil, y a la vez, para que sepan que yo no vendo perros ni trabajo en un criadero, están usando mi nombre y esa situación es mi peor pesadilla", puntualizó Orlando Silva.

Aunque este diario tiene el nombre de la supuesta vendedora, se abstiene de publicarlo porque podría tratarse de una mujer a quien también estén suplantando. La Policía y la Fiscalía ya están al frente de la investigación para ubicar a las personas que están estafando a través de la reconocida plataforma.

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