Estadounidenses celebran desenlace de las elecciones

CLAIRE GALOFARO
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Una multitud celebra la victoria de Joe Biden en las elecciones estadounidenses en la ciudad de Nueva York, 7 de noviembre del 2020 (AP Photo/Brooke Lansdale)

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Una multitud celebra la victoria de Joe Biden en las elecciones estadounidenses en la ciudad de Nueva York, 7 de noviembre del 2020 (AP Photo/Brooke Lansdale)

Tan pronto la noticia zumbó en sus celulares, miles de estadounidenses se congregaron espontáneamente en las calles y jardines de hogares —tocando las bocinas de sus autos, golpeando cacerolas y sartenes, iniciando fiestas improvisadas— al tiempo que una enconada elección y una agonizante espera de cuatro días por los resultados llegó a su fin el sábado por la mañana. Pero así como había alegría por un lado, en el bando opuesto había enojo y desconfianza.

En todo Estados Unidos, el dramático desenlace de las elecciones de 2020 fue catártico. Justo después de que The Associated Press y otras organizaciones noticiosas declararan que el exvicepresidente Joe Biden había derrotado al presidente Donald Trump, los fuegos artificiales estallaron en Atlanta. En Maine, una banda musical en un mercado agrícola comenzó a entonar el “Himno de batalla de la república”.

Mucha gente agitaba carteles alusivos a Biden desde las ventanillas de sus automóviles y balcones, y una multitud de partidarios del exvicepresidente se reunió en calles aledañas a la Casa Blanca. En la ciudad de Nueva York, algunas personas detuvieron la marcha de sus vehículos donde estuvieran, se bajaron y bailaron en las calles.

Las bocinas de los vehículos y campanas resonaron en vecindarios en todo Puerto Rico. En Louisville, Kentucky, simpatizantes de Biden se reunieron en sus jardines para brindar con champaña. En Kansas City, la gente se mecía en un parque al ritmo de la canción “Celebration” de Kool & the Gang.

Partidarios de Trump llevan días protestando frente a las oficinas de conteo de votos, denunciando sin pruebas que se estaba fraguando un fraude electoral.

“Esto no ha terminado. No ha terminado. Son noticias falsas", gritaban los seguidores de Trump reunidos afuera del capitolio estatal de Georgia después de la decisión de diversas organizaciones de prensa de declarar la victoria de Biden.

No obstante, el sábado eran los demócratas en todo el país los que salieron a las calles, celebrando el fin de lo que consideran cuatro años de una presidencia caótica plagada de crisis, caos y ansiedad.

En la ciudad de Nueva York, algunos coreaban “la pesadilla ha terminado”.

“Esto es surrealista, siento como si me hubiera zafado de las garras del mal", declaró Lola Faleit, una gerente de recursos humanos de 26 años. “En 2016 nos despertamos llorando. Hoy estamos celebrando. Mira, el cielo está despejado, el sol brilla, eso quiere decir que la madre naturaleza está celebrando también”.

La nación hizo una pausa para reflexionar sobre la elección de la primera vicepresidenta del país, Kamala Harris. Durante una celebración en Berkeley, California, donde Harris vivió gran parte de su niñez, el alcalde Jesse Arreguin dijo que la diversidad y valores progresistas de la ciudad forjaron a Harris como una “lideresa que propugna la igualdad, el empoderamiento y la justicia".

Para algunos, la noticia chocó con la incesante crisis que ha enfrentado el país —la pandemia de coronavirus que ha causado la muerte de más de 236.000 estadounidenses, la respectiva recesión económica, la violencia derivada de las armas de fuego y las muertes perpetradas por policías que han provocado movilizaciones contra el racismo en toda la nación.

“Estados Unidos puede exhalar. Ganaron la decencia, la civilidad y la democracia”, afirmó Fred Guttenberg, convertido en un abierto detractor del mandatario después que su hija Jaime, de 14 años, fue una de las 17 personas asesinadas en 2018 por un hombre armado en la secundaria Marjory Stoneman Douglas de Florida. Guttenberg estaba senado frente a su televisor desde que despertó el sábado esperando las noticias. Dijo que el anuncio lo “extasió”.

En Minneapolis, Ella Mitchell, de 30 años, y Pardha Ponugoti, de 29, visitaron el monumento en la esquina de la calle donde murió George Floyd. Ponugoti dijo que era importante estar en el monumento a Floyd para celebrar la victoria de Biden.

“Es como un recordatorio de los problemas que siguen existiendo en nuestra sociedad. Solo porque Biden sea el presidente no significa que se arreglaron todos estos problemas sistémicos", sostuvo.

Para muchos partidarios demócratas, quedará grabada para siempre en sus memorias lo que estaban haciendo a las 11:25 de la mañana del 7 de noviembre de 2020, incluso quienes estaban realizando las actividades más simples de fin de semana.

“Lo único que me vino a la mente fue ‘Gracias a Dios’”, expresó Kay Nicholas, una directora de escuela de 73 años ahora jubilada quien estaba pasando la aspiradora de su casa en Detroit cuando se enteró que Biden había sido declarado el ganador.

“No tiene nada que ver con ser demócrata o republicano. Se trata de decencia humana. Este es un país con integridad y espero que recuperemos la decencia. Creo que Joe Biden es el hombre indicado para eso”, agregó.

La directora de campaña de Biden, Jen O’Malley Dillon, se enteró de la noticia cuando estaba por terminar una carrera y su madre le llamó.

Trump se encontraba jugando golf.

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Colaboraron a este despacho los periodistas de The Associated Press Anita Snow, en Phoenix; Jocelyn Noveck, Marjorie Miller, David Caruso, Tali Arbel y Christina Paciolla en la ciudad de Nueva York; Bill Barrow y R.J. Rico en Atlanta; Daisy Nguyen en San Francisco; Doug Glass en Minneapolis; Bobby Caina Calvan en Tallahassee, Florida; Corey Williams en Detroit; Mike Balsamo en Washington; Terry Spencer en Fort Lauderdale, Florida; Danica Coto, en Puerto Rico; y Stephen Groves en Volga, Dakota del Sur. Galofaro informó desde Louisville, Kentucky.