Incertidumbre por el coronavirus impulsa a buscar respuesta en la astrología

Peter Hutchison / AFP

¿Cuándo habrá una vacuna? ¿Debo mudarme para evitar una segunda ola de infecciones? ¿Conseguiré un nuevo empleo? Los estadounidenses ansiosos por la turbulencia provocada por la crisis de coronavirus están recurriendo a los astrólogos para obtener respuestas sobre su incierto futuro.

Astrólogos y expertos en tarot estadounidenses reportan más clientes debido a la enfermedad del covid-19: las personas buscan consejos ante la perturbación en sus vidas y también alguna guía en medio de los caóticos mensajes de los políticos.

Michele Bell, de 54 años, contrató a la astróloga de Nueva York Jenny Lynch luego del fallecimiento de su madre en abril a raíz del virus.

Bell pasó siete años cuidando a su madre y de pronto se encontró sin saber que hará con su vida.

“Estaba atrapada en un campo energético muy tóxico”, dijo Bell a la AFP.

Tras estudiar la carta astral de Bell basada en su fecha, lugar y hora de nacimiento, Lynch le dijo que su horóscopo sugería que el año próximo sería un buen momento para cumplir su sueño de vivir en el extranjero.

“Realmente me dio un nuevo crecimiento personal hacia el cual navegar”, dijo Bell.

La astrología es un negocio inmenso en Estados Unidos.

Casi el 30% de los estadounidenses creen que el movimiento de los planetas y las estrellas afectan la vida humana, según un sondeo del Pew Research Center de 2017.

Los estadounidenses gastaron 2,200 millones de dólares en “servicios de videntes” en 2018, según la empresa de investigación de marketing IBISWorld.

Mientras los estadounidenses empezaban a acostumbrarse al nuevo mundo del distanciamiento social y a pasar días y días encerrados en casa, el tráfico hacia los sitios de astrología aumentó, según la compañía de análisis de medios Comscore.

Las visitas a Astro.com, Cafe Astrology y Astrology Zone subieron en marzo, cuando comenzó el brote de coronavirus en Estados Unidos, en relación a febrero, según Comscore.

Lynch, de 70 años, consiguió 10 nuevos clientes luego de que Nueva York decretara oficialmente el confinamiento el 22 de marzo.

“Algunos están sin trabajo y quieren saber qué esperar. Otros quieren empezar sus propios negocios. Y muchos quieren irse de las ciudades ahora”, sostuvo.

“Todo el mundo está en un estado de transición”.

Lynch, que ha practicado la astrología durante medio siglo, tiene clientes de todo el mundo, incluido de España y Arabia Saudí.

“Resurgimientos de la astrología”

Cobra 150 dólares por una hora de consulta en Zoom, Skype o WhatsApp, aunque extraña los encuentros en persona.

“En persona es mejor, porque puedo mostrar los movimientos de los planetas en la pantalla. Pueden ver que es matemático y que no lo estoy inventando”, dijo Lynch.

Anne Ortelee, otra conocida astróloga neoyorquina, estima que sus ingresos han crecido un 25% desde que comenzó la pandemia.

Dice que la gente se pregunta si confía en sus líderes políticos, y que eso contribuye al mayor tráfico.

“¿Te están llevando a un lugar feliz, o te están intentando matar inyectándote desinfectante?”, preguntó Oterlee, en referencia a la sugerencia del presidente Donald Trump de que inyectarse desinfectante podría ayudar a matar el virus (refutada por científicos).

Dijo que los astrólogos sabían que un gran desastre ocurriría este año porque Plutón y Saturno se unieron en Capricornio en enero.

La llegada de Júpiter más tarde en el año augura una mayor volatilidad.

“Es muy raro que todos estos planetas se encuentren en la misma parte del cielo”, dijo Ortelee, antes de lanzar una predicción ominosa.

“Habrá un resurgimiento”, dijo al predecir una mutación del virus.

“Hará que todo lo que hemos tenido sea como un jardín de infantes”, sostuvo Ortelee, y aconsejó a las familias  almacenar comida para 120 días.

Ortelee, de 65 años, predice que desarrollar una vacuna llevará dos años, mientras el vidente Derek Calibre aguarda una recesión mundial “mucho más profunda” que la de 2008.

Sus cartas de Tarot ofrecen no obstante esperanza para el futuro.

“Ahora que todos han probado el encarcelamiento, veo la reforma carcelaria, con más esfuerzos en los programas de rehabilitación”, dijo a la AFP.

“El apretón de manos desaparecerá durante varios años pero regresará luego como una tendencia de moda”, concluyó.

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