Estadounidenses en bases militares en el extranjero luchan por obtener la vacuna contra el COVID-19

Mark Satter, CQ-Roll Call
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WASHINGTON — Emilee Seger vio cómo su estado natal, Ohio, anunciaba que abriría la vacunación contra el COVID-19 a todos los adultos a finales de mes. Si estuviera en casa, habría sido motivo de celebración.

Pero Seger, que vive a más de 4 mil millas de distancia, en la Ramstein Air Base en Alemania, se sintió abandonada. En la base, las vacunas solo están disponibles para los grupos de mayor prioridad, y el suministro es tan limitado que algunas segundas dosis han sido canceladas.

De hecho, la situación a la que se enfrentan muchos estadounidenses en las bases militares en el extranjero se ha vuelto lo suficientemente frustrante como para que las tropas y sus familias pidan ayuda al Congreso.

"Muchos de nuestros militares en el extranjero están aislados geográficamente y se enfrentan a importantes obstáculos logísticos para acceder a la vacuna contra el coronavirus", escribió en un correo electrónico el republicano por Ohio Michael R. Turner, destacado miembro del Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes. Turner, uno de los varios legisladores con los que Seger se puso en contacto recientemente, planteó previamente el asunto al secretario de Defensa, Lloyd J. Austin III, y a otros funcionarios militares.

Pero el problema, al parecer, está lejos de solucionarse en las bases estadounidenses en Europa, incluso cuando la velocidad de distribución de las vacunas supera las primeras expectativas en Estados Unidos.

En Ramstein, donde hay casi 60 mil soldados estadounidenses, civiles y sus familias, solo se ha vacunado al personal clave, como los trabajadores del servicio de alimentos y a los mayores de 75 años.

"No nos han dicho nada sobre por qué el suministro de vacunas es tan limitado, y hay mucha gente aquí que está dispuesta a vacunarse", comentó Seger, cuyo marido trabaja en Ramstein. Ella está esperando las instrucciones de vacunación del Landstuhl Regional Medical Center, que atiende a la base y es el mayor hospital estadounidense en el extranjero.

El senador Dan Sullivan, republicano por Alaska, miembro del Comité de Servicios Armados, es uno de los legisladores que está investigando el asunto en Landstuhl. Su personal "fue informado de que ciertas vacunas, que se necesitaban como segundas dosis, quizás hayan sido dadas a pacientes como primeras dosis, pero aparentemente el Ejército resolvió el problema mediante la reasignación de vacunas de otro lugar", escribió Nate Adams, vocero de Sullivan, en un correo electrónico.

"Por último, aunque el Departamento de Defensa afirma que actualmente no hay retrasos en el suministro de vacunas a Landstuhl, la oficina del senador Sullivan seguirá monitoreando la situación", dijo Adams.

Los responsables de Landstuhl reconocen en la propia página de Facebook del hospital que todavía están pasando apuros para suministrar las segundas dosis a aquellos que se han vacunado con la primera.

"Para aquellos que están esperando su segunda dosis de la vacuna, estamos haciendo todo lo que está en nuestro poder para conseguir esas vacunas dentro de la ventana de 42 días que recomienda el fabricante. Sin embargo, si hay un retraso, nos aseguraremos de que tengan prioridad para recibir su segunda dosis lo antes posible y no tengan que volver a empezar su serie de vacunas", se lee en la última actualización de Facebook, fechada el 15 de marzo, del centro médico.

Según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), solo se dispone de "datos limitados sobre la eficacia de las vacunas contra el COVID-19 de ARNm administradas" fuera del plazo de 42 días.

Para los miembros del servicio y sus familias, no hay realmente ninguna otra opción que la de ser vacunados en la base. Alemania está pasando apuros para vacunar a sus propios ciudadanos mientras el país se prepara para una tercera ola de la pandemia.

Hasta el martes, los nuevos casos de COVID-19 en Alemania, registrados por el Robert Koch Institute, un instituto de salud pública del país, están en sus niveles más altos desde finales de enero, con un promedio en siete días de más de 13 mil casos al día.

Eileen Huck, subdirectora de relaciones gubernamentales de la National Military Family Association, dijo que la organización está preocupada por la lentitud de la distribución de las vacunas en algunos lugares del extranjero.

"Lo peor es la incertidumbre", señaló Huck. "Queremos que las familias reciban instrucciones y orientación claras".

Durante una reunión en Facebook la semana pasada, el coronel E. Lee Bryan, comandante de MEDDAC Bavaria, el comando regional de salud del Ejército que atiende a más de 45 mil personas en la zona, dijo que no habían recibido ninguna dosis de vacuna en el último mes. Pese a las actualizaciones semanales de la Defense Logistics Agency, dijo que no sabe cuándo recibirán el próximo lote.

La esposa de un oficial del Ejército en servicio activo en Ramstein, que pidió ser identificada solo por su primer nombre, Megan, comentó que esa declaración la preocupaba.

"Ni siquiera la han recibido los trabajadores esenciales y nosotros, la población en general, no sabemos por qué. No nos da confianza", agregó Megan.

La situación es similar en el Joint Multinational Readiness Center de Hohenfels, Alemania, el único centro de entrenamiento de combate del Ejército en el extranjero.

"Por lo que nos dicen, acaban de terminar de vacunar a los proveedores de servicios médicos que trabajan en la base, los que tratan a los pacientes de COVID", dijo la cónyuge de un soldado del ejército en servicio activo destinado en la base, que habló bajo condición de anonimato.

"Y sabemos que los miembros de las unidades extranjeras que vienen aquí han dado positivo al virus y no están anunciando esos casos", comentó. "Pero se corre la voz".

Cuando se le preguntó sobre la situación en las bases estadounidenses en Alemania, un vocero de la Defense Logistics Agency dirigió las preguntas a la oficina de asuntos públicos del Pentágono. Un funcionario de asuntos públicos del Pentágono dirigió entonces las preguntas sobre las asignaciones de vacunas a los servicios militares.

Un vocero de la Fuerza Aérea declaró que las asignaciones de vacunas se basan en la población y que se contacta a las personas elegibles a medida que las vacunas están disponibles. La proporción de vacunas asignadas a las bases en Europa es "proporcional a la distribución de vacunas de la Fuerza Aérea de Estados Unidos", añadió el vocero.

Cuando se le preguntó por qué algunas familias de militares consideran que la comunicación de la Fuerza Aérea ha sido inadecuada, el vocero dirigió a esas personas a un sitio web o a sus comandantes.

Un vocero del Ejército comentó que los funcionarios están distribuyendo las vacunas en un sistema escalonado, "hombro a hombro". Esto significa que cuando algunas bases terminan de vacunar a un grupo específico, pueden tener que esperar a que el resto del Ejército se ponga al día antes de recibir vacunas adicionales.

Además, las bases del Ejército en Europa solo pueden recibir la vacuna Moderna porque no pueden cumplir con los requisitos de almacenamiento en frío de la vacuna de Pfizer. El Ejército, comentó el portavoz, ha asignado más vacunas Moderna a las bases europeas.

En las próximas semanas, el Ejército distribuirá las dosis iniciales de la vacuna de una sola dosis desarrollada por Johnson & Johnson.

"El cuartel general del Ejército y las instalaciones están compartiendo actualizaciones a través de ayuntamientos, redes sociales y digitales, y proporcionando a las unidades y líderes de todos los niveles recursos y orientación para comunicarse directamente con sus soldados, empleados civiles, familiares y jubilados", añadió el vocero.

Cada vez más, los legisladores están centrando su atención en el tema de la vacunación de las tropas desplegadas. Turner, por ejemplo, ha vinculado una distribución de vacunas eficiente con la preparación militar.

"Estoy al tanto de los retrasos en el envío de vacunas para los militares y sus dependientes en la Ramstein Air Force Base, que dependen del sistema de salud del Departamento de Defensa para la inoculación", escribió Turner en una carta del 17 de marzo a Austin.

Otro republicano de Ohio, el congresista Warren Davidson, agregó que ha hecho notar el asunto a la administración de Biden y que le han dicho que lo están estudiando.

"Pero hablando como ex Ranger del Ejército, no entiendo por qué no hemos sido capaces de priorizar el acceso a las vacunas para los hombres y mujeres que se han ofrecido como voluntarios para defender a Estados Unidos", dijo Davidson.