Estados Unidos reafirma su compromiso con Ucrania con el envío de un poderoso lanzamisiles

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El presidente Joe Biden habla con los reporteros en la Casa Blanca, en Washington, el lunes 30 de mayo de 2022
El presidente Joe Biden habla con los reporteros en la Casa Blanca, en Washington, el lunes 30 de mayo de 2022

WASHINGTON.- Estados Unidos reafirmó su compromiso con la defensa de Ucrania al anunciar por primera vez el envío de un sistema de misiles de largo alcance que le permitirá a las tropas del presidente Volodimir Zelensky afilar la ofensiva contra Rusia en el Donbass, en el este del país.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció en una columna de opinión publicada en el diario The New York Times su decisión de proveer a Ucrania con “sistemas de misiles más avanzados” para permitir ataques más precisos contra blancos rusos en el campo de batalla. El anuncio de Biden llega justo cuando las potencias occidentales aparecen enfrascadas en una discusión sobre el alcance y la magnitud de la asistencia militar a Kiev para su defensa contra la invasión ordenada por el presidente Vladimir Putin, que abrió el conflicto hace ya más de tres meses. A la par del anuncio de Estados Unidos, Alemania también prometió ampliar la ayuda militar.

Estados Unidos le entregará a Ucrania el Sistema de Misiles de Artillería de Alta Movilidad M142 (HIMARS, según sus siglas en inglés), un lanzamisiles móvil fabricado por Lockheed Martin que puede lanzar seis misiles con un alcance de hasta 80 kilómetros con mayor precisión, ya que puede ser guiada por satélite. La Casa Blanca ha desistido por ahora de enviar misiles de mayor alcance ante la preocupación de que las tropas ucranianas puedan utilizarlos para bombardear Rusia, y eso pueda llevar a una escalada entre Moscú y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Un sistema HIMARS en combate
Tony Overman


Un sistema HIMARS en combate (Tony Overman/)

“El objetivo de Estados Unidos es sencillo: queremos ver una Ucrania democrática, independiente, soberana y próspera con los medios para disuadir y defenderse de nuevas agresiones”, escribió Biden en el Times. “No buscamos una guerra entre la OTAN y Rusia”, remarcó, en línea con la postura que ha brindado su administración desde el inicio del conflicto.

Biden indicó que no están alentando o brindando capacidad a Ucrania para que ataque más allá de sus fronteras, y que la intención de su gobierno no es prolongar la guerra o “infligir dolor” a Rusia, aunque funcionarios de su gobierno han dicho que quieren debilitar al régimen de Putin y evitar que tenga la capacidad de orquestar otra invasión. Ucrania le brindó garantías a Washington de que no utilizará los nuevos misiles para atacar Rusia. Washington y sus aliados occidentales han desplegado además una ofensiva de sanciones económicas inédita sobre Moscú con el objetivo de aislar económicamente a Rusia y privar de recursos al Kremlin.

La destrucción de un puente que conecta la ciudad de Lysychansk con Sievierodonetsk, en el este de Ucrania
ARIS MESSINIS


La destrucción de un puente que conecta la ciudad de Lysychansk con Sievierodonetsk, en el este de Ucrania (ARIS MESSINIS/)

El anuncio de Biden llega justo cuando Ucrania y Rusia disputan el control Sievierodonetsk, una de las principales ciudades en el Donbass. Una eventual caída de Sievierodonetsk le daría una nueva victoria a las fuerzas de Putin luego de la toma de Mariupol, también en el este del país. La ciudad es parte de la región de Donbass en la frontera con Rusia, donde Moscú busca extender su territorio desde que se vio obligado a retirarse de la capital, Kiev, a principios de la guerra.

La nueva asistencia anunciada por Biden reafirma que Estados Unidos parece decidido a jugar un papel decisivo en la guerra en Ucrania. El Congreso aprobó hace días un histórico paquete de asistencia por 40.000 millones de dólares que afianzó ese rol y el vínculo de Washington con Kiev –y la confianza en la resistencia ucraniana–, y brindó una señal nítida del compromiso con una guerra que casi nadie espera que acabe pronto.

El Pentágono informó que también se enviará a Ucrania cinco radares para combatir la artillería rusa, y dos radares de vigilancia aérea. Además del envío de armamento, como los nuevos sistemas de misiles y los ya famosos misiles Javelin, pesadilla de los tanques rusos, Estados Unidos entregó a las tropas del presidente Zelensky información de inteligencia que marcó el pulso del conflicto, y le permitió a los ucranianos conseguir victorias quirúrgicas, muy simbólicas contra las tropas rusas y descabezar su comando en el frente. La ofensiva occidental de sanciones económicas completa el triángulo.

El Pentágono dijo que el gobierno de Biden ya comprometió aproximadamente 5300 millones de dólares en asistencia, de los cuales unos 4600 millones fueron cedidos luego de la invasión rusa.

A la par del anuncio de Biden, el canciller alemán, Olaf Scholz, defendió este miércoles ante los legisladores alemanes el historial de su gobierno en la entrega de armas pesadas a Ucrania y prometió otras dos donaciones potencialmente significativas para el conflicto: un sistema de defensa aérea y un radar de rastreo para ayudar al ejército ucraniano a localizar la artillería pesada rusa.

“Esta también es una decisión que hemos tomado que garantiza la seguridad de Ucrania con el equipo más moderno”, dijo Scholz durante un discurso ante el parlamento.

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