Estados Unidos, historia de la potencia del balompié femenil

(Tercera de tres partes)

Por Fernanda González/Jennifer Galindo

México, 13 Feb (Notimex).- La selección femenil de futbol de Estados Unidos sufrió durante los primeros dos lustros del Siglo XXI en Copas del Mundo e inició la segunda década con otras complicaciones que estuvieron a punto de dejarla fuera de Alemania 2011.

Sin embargo, la resiliencia que mostró el equipo con el paso de los años fue clave para volver a los primeros planos.

El inicio de la década quedó marcado por un tropezón importante para las todavía dirigidas por Pia Sundhage en el Premundial de Concacaf de 2010, perdieron en semifinales ante el equipo anfitrión México y no lograron clasificar a la Copa del Mundo de forma directa.

El partido se llevó a cabo en el estadio “Beto Ávila”, en Cancún, y las mexicanas, que entonces comandaba Leonardo Cuéllar, sorprendieron con gol de vestidor de Maribel Domínguez.

Carli Lloyd emparejó los cartones al minuto 25, pero de manera inmediata, Verónica Pérez devolvió la ventaja a las locales para alejar a las estadounidenses del sueño mundialista.

Mientras el Tri femenil aseguró su participación en Alemania 2011 y enfrentó a Canadá en la final, el Team USA tuvo que conformarse con el tercer lugar de la competencia, tras derrotar 3-0 a Costa Rica.

La última esperanza de Estados Unidos para asistir al Mundial era ganar el repechaje contra Italia y lo logró con global de 2-0 después de dos duelos muy complicados.

Alemania 2011 y la final perdida

Las complicaciones para llegar a la sexta edición de la Copa del Mundo quedaron atrás una vez que el torneo se puso en marcha, el equipo norteamericano compartió el Grupo C con Corea del Norte, Colombia y Suecia, que a la larga se convirtió en su rival más fuerte.

Las pupilas de Sundhage arrancaron con triunfos sobre asiáticas y sudamericanas; pero las europeas las derrotaron en el último partido de fase de grupos con marcador de 2-1, así que se quedaron con el segundo lugar del sector.

En cuartos de final, el rival era Brasil y después del tiempo regular los cartones estaban empatados 1-1, por lo que fue necesaria la prórroga, cayó otra anotación por bando y todo se definió en penales; Shannon Boxx, Carli Lloyd, Abby Wambach, Megan Rapinoe y Alexandra Krieger cobraron de manera perfecta y aprovecharon un error del rival para instalarse en semifinales.

En la antesala de la final, Estados Unidos dejó en el camino a la selección de Francia en un duelo que, si bien no fue sencillo, tuvo una dosis importante de contundencia para avanzar 3-1.

Con este resultado, las estadounidenses mejoraron sus dos actuaciones anteriores en Mundiales y el fantasma del tercer lugar parecía quedar atrás para una nueva final, esta vez contra Japón.

Sin embargo, las niponas fueron las encargadas de aplastar los sueños de un conjunto lleno de experiencia y juventud, que contaba con futbolistas ya experimentadas como Wambach y Lloyd, pero también con promesas a futuro como Morgan y Rapinoe.

La historia del choque con Brasil parecía repetirse, el marcador estaba empatado 1-1 tras 90 minutos, después del alargue era 2-2 y el campeón del mundo se conocería en tanda de penaltis.

A diferencia de la serie de “cuartos”, Boxx, Lloyd y Tobin Heath erraron en sus cobros, la única que logró poner un número en la cuenta estadounidense fue Wambach; por parte de Japón, Aya Miyama, Mizuho Sakaguchi y Saki Kumagai acertaron para conseguir su primer título.

La resurrección del gigante

Después de tres ediciones de Copa del Mundo sin lograr un campeonato, para el equipo pesaba demasiado, ya que años atrás había dominado el torneo, pero tuvo poco tiempo para lamentarse, porque en el verano de 2012 buscarían su tercera medalla de oro consecutiva en los Juegos Olímpicos.

El conjunto norteamericano llegó a Londres con ilusiones renovadas y dominó nuevamente su grupo, superó a Francia, Corea del Norte y Colombia para posteriormente, superar a Nueva Zelanda en la ronda de los ocho mejores equipos.

En semifinales, Canadá fue el rival y los asistentes a Old Trafford disputaron uno de los partidos más emocionantes de la justa; el tiempo regular se agotó con el marcador de 3-3, así que hubo prórroga.

El reloj avanzaba y ninguna de las dos escuadras logró romper la igualdad hasta que, en el agregado, Alex Morgan superó a su marcadora en un tiro de esquina, se suspendió en el aire por unos segundos y conectó con la cabeza para llevar a las estadounidenses a lo más alto del podio.

Este fue el último logro de Pia Sundhage como entrenadora de Estados Unidos y su puesto lo tomó Jill Ellis como interina durante un año y regresó luego de la etapa del islandés Tom Sermanni, quien dirigió de enero de 2013 a abril de 2014.

Tras ser presentada oficialmente como estratega de la selección, Ellis tenía la gran misión de volver a ganar una Copa del Mundo y dio el primer paso al ganar el Premundial de 2014.

El séptimo Mundial femenil se llevó a cabo en Canadá y hubo incremento en el número de participantes, que fue de 24; las estadounidenses quedaron ubicadas en el Grupo D junto Australia, Nigeria y Suecia, escuadra que ya era dirigida por Sundhage.

Sin embargo, ese enfrentamiento terminó empatado 0-0 y sumado a las victorias ante las otras dos selecciones, EUA avanzó a octavos de final como líder para enfrentar a Colombia.

Después de eliminar a las cafetaleras, fue el turno de China y en semifinales de Alemania, que acababa de dejar en el camino a Francia en penales; a pesar de estar muy cerca de un nuevo campeonato, los fantasmas del pasado aparecieron cuando Japón se convirtió en finalista.

Ellis y sus pupilas cobraron venganza de las niponas por lo sucedido cuatro años atrás con goles de Lauren Holiday, Heath y triplete de Lloyd, quien fue la figura del torneo al llevarse la Bota de Plata con seis goles, además del Balón de Oro.

Por las asiáticas descontó Yuki Nagasato y Julie Ertz marcó en propia portería, pero esto no mermó a un equipo necesitado de un título mundial, que terminó con una sequía de 16 años.

Aunque esta competencia significó una gran inyección en el aspecto anímico, también implicó poner fin a un ciclo generacional, fue la última participación de Abby Wambach en un Mundial y cedió su lugar a Rapinoe, Morgan y Lloyd, quienes hasta la fecha son ídolos.

Río 2016, el fracaso olímpico

La reconquista de la Copa del Mundo dejó el escenario perfecto para que Estados Unidos peleara por una nueva medalla olímpica en Río 2016, el camino comenzó en el Grupo C con victorias ante Nueva Zelanda y Francia, además de un empate contra Colombia.

El cotejo de cuartos de final contra la selección de Suecia era el más atractivo en esta ronda y no decepcionó, el equipo europeo tenía una gran ventaja: Pia Sundhage en el banquillo; la entrenadora trabajó durante años con sus rivales y conocía a la perfección su manera de jugar.

Las europeas contrarrestaron el poderoso ataque de las estadounidenses y se fueron al frente en el marcador al minuto 61 con anotación de Emma Blackstenius, pero Alex Morgan volvió a aparecer en un momento importante y empató 15 minutos después.

El duelo llegó hasta los penales, instancia en la que Morgan pasó de heroína a villana al fallar el primer disparo; pero una atajada de Hope Solo y los tantos de Lindsey Horan, Morgan Brian y Carli Lloyd hacían parecer que la misión no era imposible.

El último cobro estuvo a cargo de Christen Press, quien sucumbió ante la presión y voló su disparo; Lisa Dahlkvist no desperdició la oportunidad y ante la falta de decisión de Solo al atajar, aplastó las esperanzas del Team USA y consumó el pase de las suecas a semifinales.

En Francia 2019 dominan el futbol y más

La rápida eliminación de la justa olímpica no mermó las aspiraciones de un combinado norteamericano que, dos años después, se mantuvo firme rumbo a una nueva edición de la Copa del Mundo.

En 2018, Ellis y sus dirigidas se coronaron por octava vez en el Premundial de la Concacaf y llegaron a Francia 2019 con la etiqueta de favoritas para conquistar otro torneo internacional.

La octava edición del Mundial femenil es considerada como la más importante de la historia por múltiples razones:

La implementación del Sistema de Video Arbitraje (VAR, por sus siglas en inglés), récords de audiencia en todo el mundo, pero especialmente una gran lucha social encabezada por figuras como Megan Rapinoe.

Desde 2016, la atacante generó polémica por arrodillarse mientras se entonaba el himno de Estados Unidos, después dejó de llevar su mano al pecho y recibió varias llamadas de atención por parte de la federación de su país; incluso, meses antes de arrancar la Copa del Mundo aseguró que en caso de coronarse no asistiría a la Casa Blanca.

Rapinoe se convirtió en el estandarte de una pelea que sostienen sus compañeras de selección, pero al mismo tiempo, defiende los derechos de los deportistas sin importar si se trata de un hombre o de una mujer.

En Francia, el Team USA compartió el Grupo F con Chile, Tailandia y Suecia, se escribió un nuevo capítulo del clásico del futbol femenil con un equipo norteamericano que buscaría venganza a toda costa por lo ocurrido en Río de Janeiro.

EUA avanzó a octavos con tres victorias contundentes: 3-0 ante las sudamericanas, 2-0 contra las suecas y, por si fuera poco, la goleada de 13-0 sobre las tailandesas es la victoria con mayor diferencia de goles en un Mundial.

La siguiente víctima fue España, una de las sorpresas de la competencia, que vendió cara su derrota y el marcador terminó 2-1; en cuartos de final el rival fue Francia que no pudo aprovechar su localía para avanzar y en la semifinal, Inglaterra quedó en el camino.

Ante 57 mil 900 aficionados, la escuadra de las barras y las estrellas enfrentó a Países Bajos en el partido definitivo que, a pesar de ser muy peleado en el medio campo, se definió en seis minutos con gol de Rapinoe desde los 11 pasos y uno más de Rose Lavelle.

Con el título en mano, las estadounidenses se negaron a visitar al presidente Donald Trump y aprovecharon los reflectores para mandar mensajes de igualdad a todo el mundo.

En lo deportivo, el legado de Estados Unidos no parece tener fin y, aunque la generación de oro se despidió de Jill Ellis, los éxitos continúan de la mano de Vlatko Andonovski, quien ya fue campeón en el Preolímpico de Concacaf hace unas semanas.

Otro capítulo exitoso podría escribirse este año, pues el siguiente objetivo del equipo está en los Juegos Olímpicos de Tokio, torneo en el que también serán las favoritas para subir a lo más alto del podio; de lograrlo, ratificarían que son el equipo femenil de futbol, a nivel selección, más poderoso de todos los tiempos.

Campeonatos de la selección de Estados Unidos en la década de 2010





Copas del Mundo





Año



Sede



Posición



Rival



Resultado





2011



Alemania



Subcampeón



Japón



2-2 (3-1)





2015



Canadá



Campeón



Japón



5-2





2019



Francia



Campeón



Países Bajos



2-0





Juegos Olímpicos





2012



Londres



Oro



Japón



2-1





2016



Río de Janeiro



Cuartos de final



Suecia 



1-1 (4-3)





 

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NTX/FGH-JGH/LHM