Estado Islámico reivindica matanza en boda afgana, familiares entierran a fallecidos

Por Abdul Qadir Sediqi
Hombres afganos cavan una tumba durante un funeral masivo después de la explosión de una bomba en una boda en Kabul.

Por Abdul Qadir Sediqi

KABUL (Reuters) - El grupo integrista Estado Islámico reivindicó el domingo la autoría de un atentado suicida en un banquete de bodas en Afganistán en el que murieron 63 personas, volviendo a poner de manifiesto los peligros que enfrenta el país, incluso aunque los talibanes lleguen a un acuerdo con Estados Unidos.

El ataque del sábado por la noche ocurrió mientras los talibanes y Washington tratan de negociar un acuerdo para la retirada de las fuerzas estadounidenses, a cambio de un compromiso talibán sobre seguridad y conversaciones de paz con el gobierno de Afganistán.

Los combatientes del Estado Islámico, que aparecieron por primera vez en Afganistán en 2014 y desde entonces han hecho avances en el este y el norte, no participan de las conversaciones. Están luchando contra el gobierno, las fuerzas internacionales lideradas por Estados Unidos y los talibanes.

El enviado especial de Estados Unidos para la reconciliación en Afganistán, Zalmay Khalilzad, dijo que el ataque demostró que es necesario acelerar los esfuerzos para alcanzar un acuerdo con los talibanes e intentar derrotar a Estado Islámico.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó como "horrible" el ataque y expresó su optimismo por la marcha de las conversaciones. Según dijo, Washington buscará mantener sus tropas en un nivel por debajo de los 13.000 efectivos, aunque dejará capacidades de inteligencia "muy significativas".

"Estamos allí por una razón: no queremos que sea un laboratorio, no puede ser un laboratorio para el terror", afirmó Trump antes de subir al Air Force One en Nueva Jersey.

En una declaración en el sitio web de mensajería Telegram, el grupo integrista suní reivindicó el atentado, perpetrado en una sala de bodas del oeste de Kabul, un barrio de la minoría chií, diciendo que su autor logró infiltrarse en la recepción y detonar sus explosivos entre la multitud de "infieles".

Más de 180 personas resultaron heridas y entre las víctimas había muchas mujeres y niños, dijo el portavoz del Ministerio del Interior, Nasrat Rahimi, el domingo, mientras las familias se congregaban en los abarrotados cementerios de Kabul.

"Queremos paz y no ataques suicidas tan brutales", dijo Ahmad Khan, que estaba enterrando a un pariente.

Tanto la novia como el novio sobrevivieron. "Nunca podré olvidar esto por mucho que lo intente", dijo el novio, identificado como Mirwais Elmi, al canal TOLOnews.



(Reporte de Orooj Hakimi en Kabul y Matin Sahak en Mazar-i-Sharif; reporte adicional de Ginger Gibson en Washington; escrito por Robert Birsel; editado en español por Andrea Ariet en la Redacción de Gdynia, Javier López de Lérida y Carlos Serrano)