El estadio europeo que es "despilfarro" y lo quieren vender

LA NACION
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El alcalde socialista de Marsella, Benoît Payan, quiere vender el estadio municipal, sede del Olympique, porque considera que es un "despilfarro" para la ciudad. Así lo anuncia en un video publicado en su Facebook, donde manifiesta los problemas financieros del ayuntamiento de la localidad ubicada al sur de Francia y dice que, si encuentra un comprador, lo cede.

"Quiero venderlo porque es un despilfarro financiero", sostiene Payan acerca del Velódrome, donde juegan los argentinos del Olympique Leonardo Balerdi y Darío Benedetto. Aunque no se sabe aún qué destinó tendría el club, pareciera estar muy cerca de quedarse sin estadio.

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Decidido a avanzar con la operación, el alcalde francés lanza en el video: "Me las arreglaré en los próximos meses y en los próximos años para encontrar a un comprador". En su visión, "la caja de la ciudad está casi vacía" y tal iniciativa la tenía en mente desde que era candidato.

Es que el Velódrome tiene un costo para Marsella de 15 millones de euros al año, de los que solo se le retribuyen 5 millones por el alquiler que paga el Olympique para su uso en cada temporada. A su vez, la ciudad tiene una deuda de 1.540 millones de euros.

Sin embargo, esta sería tan solo una mala noticia más para el club marsellés, dado que el sábado pasado fue asaltados en su centro de entrenamiento por un grupo de hinchas que protestaban contra los directivos del club, especialmente contra el presidente Jacques-Henri Eyraud.

El violento asalto dejó daños materiales, policías heridos, 25 hinchas detenidos y hasta el defensor Álvaro González fue golpeado por un objeto que lanzaron los atacantes.

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Ahora, el Olympique, que se encuentra en la mitad de la tabla de la Ligue 1, se tuvo que enfrentar con la renuncia del entrenador portugués André Villas-Boas, que había llegado al club hace un año y medio, y deberá ir pensando qué hará en caso de que el Velódrome se venda.