Esta maestra volvió a hacer gala de su ingenio, ahora para mejorar la ortografía de sus alumnos

Foto: Twitter vía @mikemoratinos

La maestra española Verónica Duque ha saltado a la fama por sus métodos inusuales para dar clase a sus alumnos de tercer grado de un colegio de Valladolid, España.

A finales del año pasado la pudimos ver en un traje que dejaba sus órganos al descubierto para enseñarles anatomía a sus alumnos.

Y ahora, Duque nuevamente volvió a llamar la atención, esta vez porque creó un hospital para las palabras que sus alumnos escriban mal y así mejoren su ortografía a lo largo del curso.

Fue su esposo, Mike Moratinos, quien compartió en Twitter la nueva idea de su esposa, “Mi mujer preparando cositas nuevas para el cole aquí tenemos un ‘Hospital Ortográfico’. Cada vez que los niños ‘masacran’ una palabra, ésta se va al hospital y dependiendo de la gravedad del error se queda más o menos días”.

Más tarde, Moratinos explicó que para incentivar la buena escritura, la maestra daría un punto al niño que llevara menos palabras al hospital, el cual podría usar para aumentar su evaluación al final de trimestre.

El esposo de la profesora también mostró que el hospital rápidamente comenzó a recibir palabras, “El ‘Hospital Ortográfico de Valladolid’ ha abierto sus puertas hoy y ya cuenta con 15 palabras ingresadas, por suerte todas ellas tienen heridas leves. La iniciativa ha sido un éxito total entre los niños”.

Verónica Duque fue entrevistada por la cadena de radio COPE, donde explicó que en media hora ya había varias palabras en el hospital porque detectó que los niños escribían “rrabo” o “berde”, también descubrió que algunos alumnos escribían de forma errónea su nombre.

Duque explicó que cuando una palabra llegaba al “Hospital Ortográfico” era operada de emergencia y se anotaba ya corregida, "No pueden estar una semana viendo la palabra mal escrita porque se fosilizaría el error".

También dijo que los errores ortográficos más graves se escribían en un campo llamado Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y se exponían durante una semana, y las menos graves, como las tildes solo se quedaban un par de días.

Luego los niños debían recoger sus palabras y anotarlas en un "diccionario de palabras sanadas", para contabilizar sus errores y así ver si ya los habían corregido.

Finalmente, la maestra, quien es licenciada en Filología Inglesa y maestra desde 2005, dijo que la ortografía era una carta de presentación muy importante, por lo que su objetivo era que sus alumnos mejoren en ese ámbito.

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