Esposa de "El Chapo" permanecerá detenida en EEUU acusada de ayudarlo a dirigir cártel de la droga

Sarah N. Lynch y Jonathan Stempel
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Emma Coronel aparece en la corte

Por Sarah N. Lynch y Jonathan Stempel

WASHINGTON, 23 feb (Reuters) - Un juez estadounidense ordenó el martes que Emma Coronel, esposa del capo mexicano de la droga Joaquín "El Chapo" Guzmán, permanezca en la cárcel acusada de conspirar con su marido para dirigir un multimillonario imperio criminal, mientras él se encontraba en prisión.

El arresto de Coronel, de 31 años, en el Aeropuerto Internacional Dulles el lunes es la captura de más alto perfil de un mexicano en Estados Unidos por narcotráfico desde que el exsecretario de Defensa Salvador Cienfuegos fue detenido en octubre.

Coronel "trabajó en estrecha colaboración con la estructura de mando y control de la organización mexicana de narcotráfico conocida como el Cártel de Sinaloa, sobre todo con su esposo, Joaquín 'El Chapo' Guzmán, líder del grupo", dijo el fiscal federal Anthony Nardozzi, en una audiencia en una corte federal.

"La imputada tiene acceso a asociados criminales que son miembros del Cártel de Sinaloa, así como a medios económicos que generan un grave riesgo de fuga", agregó.

Coronel, quien tiene doble nacionalidad estadounidense y mexicana, se encuentra detenida en una cárcel de Alexandria, Virginia, y se espera que sus abogados soliciten la libertad bajo fianza. Ella aún no se ha declarado culpable o no en el caso.

La detenida conoció a Guzmán cuando era una joven reina de belleza y se casó con él en 2007 a los 18 años. La pareja tiene dos hijas gemelas. En 2019 lanzó una marca de ropa en Estados Unidos y apareció en un reality show de ese país sobre familias de la mafia.

Los fiscales afirmaron que Coronel creció comprendiendo el negocio de las drogas y el alcance del Cártel de Sinaloa.

Las autoridades detallaron que la detenida intercambió mensajes para ayudar a su esposo a llevar a cabo el tráfico ilegal de drogas desde 2012 hasta principios de 2014, y continuó entregando mensajes mientras lo visitaba en una prisión mexicana luego de su arresto en febrero de ese último año.

También argumentaron que participó en la espectacular fuga de Guzmán en julio de 2015 de la cárcel del Altiplano en México a través de un túnel de más de 1.5 kilómetros de largo excavado hasta su celda, y comenzó a planear otra huida luego de su recaptura en enero de 2016 por las autoridades mexicanas.

Guzmán, de 63 años, fue sentenciado en febrero de 2019 a cadena perpetua más 30 años, en un juicio en Brooklyn, y encerrado en la prisión federal Supermax en Florence, Colorado, por traficar toneladas de cocaína, heroína, marihuana y metanfetamina a Estados Unidos durante más de dos décadas.

En las audiencias del caso, Coronel fue una presencia habitual.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, señaló el martes que el arresto de Coronel era un asunto de Estados Unidos, pero esperaba que las autoridades del país vecino compartieran más información.

Los esfuerzos conjuntos para combatir el tráfico de drogas se tensaron después del arresto de Cienfuegos, y el gobierno de México tomó medidas para restringir las actividades de los agentes estadounidenses en la nación latinoamericana en represalia.

El Departamento de Justicia abandonó inesperadamente el caso de Cienfuegos en noviembre y le permitió regresar a México, donde la fiscalía general desechó los cargos en su contra en enero.

Un funcionario de esa instancia estadounidense dijo que el caso contra Coronel, nacida en California, es parte de una larga historia de persecución de narcotraficantes y no refleja un nuevo impulso en ese ámbito por parte de la administración de Joe Biden.

Coronel fue acusada de conspirar con su esposo para distribuir heroína, cocaína, marihuana y metanfetamina para su importación ilegal a Estados Unidos. Si es declarada culpable de todos los cargos, enfrenta cadena perpetua y una posible multa de hasta 10 millones de dólares.

(Reporte de Sarah N. Lynch y Jon Stempel; Editado por Noeleen Walder y Grant McCool. Traducido por Raúl Cortés, editado por Noé Torres)