La espantada de Olona destapa las guerras internas de Vox

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'Macarena Olona no está comprometida con Vox'. 'Vox fuerza la dimisión de Olona antes de cesarla por su mala gestión en Andalucía'. 'Abascal lamina a Olona disconforme con su gestión y sus tiranteces'. 'Ninguna mujer debería verse obligada a dimitir por un motivo de salud personal'. Estos cuatro titulares son falsos. Como igual de falsos eran esos mismos discursos que se repitieron desde el entorno de Vox cuando, en lugar de Olona, quien abandonada la política era Adriana Lastra (PSOE).

Ahora Vox se ha visto frente al espejo. Y no puede hacer otra cosa que cerrar la boca. Especialmente tras la coletilla de la propia Olona quien ha asegurado que, en cuanto pueda, volverá a ejercer como abogada del Estado. De lo que se entiende que el Vox es un problema mayor que el asunto médico.

Estar todo el día pegado a twitter para intentar colar una ocurrencia o chascarrillo que te dé notoriedad para disimular la mediocre gestión política es más que habitual en nuestros días. Y para aquellos que no levantan la mirada de su móvil y corren de un trending topic a otro para tratar de rebañar notoriedad, la actualidad les pasa de largo. De hecho, tienen alterado el sentido del tiempo porque, en lugar de regirse por horas, días y meses, lo hacen por hashtags. Y, claro, pierden la noción.

Pero el calendario marcaba bien claro que, apenas habían pasado 11 días desde la marcha de la política de Adriana Lastra que con tanto jolgorio y ahínco habían criticado las derechas cuando Macarena Olona anunciaba algo similar en Vox. La candidata estrella de la extrema derecha, que acabó estrellándose en las elecciones de Andalucía, decía adiós el pasado viernes a la política tras "más de tres años dedicada en cuerpo y alma a la política" y "por razones médicas ajenas" a su voluntad.

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El caso es que no han trascendido más detalles. Ni falta que hace. No hay nada más personal y privado que la salud de uno mismo. Pero, claro. Si tú no has predicado con el ejemplo, luego no deberías pedir para ti lo que niegas a los demás.

Lo que sí se puede detallar es que la vacante de Olona aún no ha sido cubierta. Lo que demuestra que el cráter es mayor del que se quiso vender desde Vox. Tuvieron que destinar, y empadronar de manera exprés en Granada, a una diputada notable para presentarse a las elecciones andaluzas. Es decir, el agujero ya existía antes. Pero ahora está abierto de par en par con el peligro de que por él se precipite más de uno.

Y, para evitar que sean los mismos que decidieron que fuera Olona la candidata, ya han empezado a circular los rumores. Y la dirección de Vox está dejando caer a quien le interese que la culpa de los malos resultados electorales en Andalucía fue responsabilidad de la diputada saliente. Igual que sus patinazos en los debates, sus poco acertados estilismos en la feria de abril, o su estrategia electoral.

Con tanta velocidad para desembarazarse de cualquier culpa, la dirección de Vox parece no darse cuenta de que está diciendo que mandar, manda poco. Al igual que dirigir. Si Olona tenía tanta libertad de movimiento y decisión, cuesta entender que se desplazara hasta Andalucía con lo positivas que eran sus perspectivas en el Congreso. ¿No será que el gran referente femenino de Vox era visto como un peligro por los machos alfa? ¿Y que por eso no le permitían regresar a Madrid cuando aún estaba en posesión de su acta de diputada?

El caso es que la dirección de Vox habrá ganado el pulso a Olona, pero tendrán que buscar al quinto portavoz de la extrema derecha en Andalucía en cuatro años. Cuesta creer que la culpa de todo fuera de quien ha decidido cortar por lo sano.

Y la cosa no va a acabar ahí. Abascal está temiéndose un retroceso electoral que podría acabar con su etapa de liderazgo, por eso está acelerando nombramientos a dedo que van a engordar la lista de quejas por poca democracia interna en la formación. Denuncias como las de Cataluña o Granada, donde el Juzgado de Primera Instancia nº 6, ya ha condenado a Vox por vulnerar el "derecho fundamental de participación democrática".

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