Los dos años que España tuvo como rey a un italiano: Amadeo I

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En los últimos cinco siglos de historia española ha habido dos grandes dinastías monárquicas. Primero los Habsburgo, cuyas raíces se remontaban al archiducado de Austria, y después los Borbones, que procedían de Francia y que actualmente siguen ocupando la corona española en la figura de Felipe VI.

Pese a que ambas casas han ocupado el poder durante la mayor parte de este periodo, lo cierto es que también ha habido otros sistemas de Gobierno: dos Repúblicas efímeras, varios periodos dictatoriales y también dos años de una monarquía encabezada por un italiano: Amadeo de Saboya.

Amadeo I durante su etapa como rey de España. (Photo by Kean Collection/Getty Images)
Amadeo I durante su etapa como rey de España. (Photo by Kean Collection/Getty Images)

Para conocer esta breve etapa de la historia española hay que viajar hasta finales del siglo XIX, un periodo muy convulso en España que se caracterizaba por el declive y la pérdida de las antiguas posesiones territoriales a lo largo del mundo y por un crispado ambiente dentro del país, con una gran polarización política.

El 25 de junio de 1868 Isabel II de Borbón abandonaba el país rumbo al exilio tras una revolución provocada por la descomposición del sistema político y la deslegitimación de la Corona tras numerosos escándalos. El hundimiento del sistema moderado, que había reprimido duramente al pueblo que mostraba su descontento con la situación, aceleró la caída de la reina, con demócratas y progresistas apostando por la vía insurreccional.

Su marcha posibilitó un auténtico casting en la sucesión que daba cuenta de lo polarizada que estaba en ese momento la sociedad española. Los republicanos querían República; los carlistas defendían las pretensiones al trono de Carlos de Borbón y Austria-Este, pretendiente bajo el nombre de Carlos VII; los monárquicos conservadores no querían una monarquía liberal; y los borbónicos apostaban por Antonio de Orleans, duque de Montpensier.

Finalmente se impuso la posición de los progresistas y fue elegido Amadeo de Saboya. Era el segundo hijo del rey Víctor Manuel II de Italia, un país recién formado que ya se había granjeado algunos enemigos en el continente.

Por ejemplo, la Iglesia católica excomulgó al monarca tras tomar Roma por la fuerza en 1870. Y los borbónicos le veían con malos ojos porque los Borbones habían reinado en las Dos Sicilias, lo que hoy en día es todo el sur italiano, hasta que el padre de Amadeo se las anexionó en la unificación italiana. Así pues el punto de partida para el nuevo monarca español no era bueno, pero es que además empeoró rápidamente.

El 30 de diciembre de 1870 desembarcó en el puerto de Cartagena y uno de sus primeras acciones fue la de acudir al entierro del general Prim, que era su principal valedor y que fue asesinado en un atentado. No podía por tanto empezar peor su reinado. El 2 de enero de 1871 iniciaba su carrera como monarca español que iba a ser bastante efímera porque el 10 de febrero de 1873 abdicaba y abandonaba el país.

Amadeo de Saboya ante el cadáver del general Prim. (Photo by: Universal History Archive/Universal Images Group via Getty Images)
Amadeo de Saboya ante el cadáver del general Prim. (Photo by: Universal History Archive/Universal Images Group via Getty Images)

Entre tanto, una lenta agonía en la que Amadeo, pese a su carácter educado y su falta de polémicas, tuvo que lidiar con una sociedad en ese momento explosiva que no le quería.

Y es que desde el principio se quedó sin apoyos. Tras la muerte de Prim, los progresistas se dividieron entre Sagasta y ruiz Zorrilla y en vez de ser el sostén del monarca, se convirtieron también en fuente de disputa. La debilidad del italiano también fue aprovechada por los opositores, que vieron una oportunidad de imponer sus preferencias.

6 gobiernos en dos años

En solo dos años hubo 6 gobiernos diferentes: el de Serrano, el de Ruiz Zorrilla, el de Malcampo, el de Sagasta, nuevamente Serrano y nuevamente Ruiz Zorrilla. Un periodo muy inestable en el que tampoco faltó una insurrección carlista que dio pie a la Tercera Guerra Carlista (1872-1876).

Entre medias, Amadeo de Saboya también fue objeto de un intento de asesinato en 1872 cuando sufrió los disparos de varios asaltantes, aunque el monarca salió ileso del atentado. Al día siguiente, el rey acudió al mismo lugar y recibió muestras de apoyo de la población, impresionada por su valentía y le hizo ganar popularidad, pero fue pasajera.

Proclamación de la República tras la abdicación de Amadeo I. (Photo by: Universal History Archive/Universal Images Group via Getty Images)
Proclamación de la República tras la abdicación de Amadeo I. (Photo by: Universal History Archive/Universal Images Group via Getty Images)

Sus últimos meses no fueron sencillos. A la división política, a la guerra contra los carlistas y a la Guerra de los Diez Años en Cuba, se añadió que el Ejército le ofreció a Amadeo que prescindiera de las Cortes y gobernara de manera autoritaria.

El 11 de febrero de 1873 finalmente abdicó y publicó una dura carta. “Dos largos años ha que ciño la Corona de España, y la España vive en constante lucha, viendo cada día más lejana la era de paz y de ventura que tan ardientemente anhelo. Si fueran extranjeros los enemigos de su dicha, entonces, al frente de estos soldados, tan valientes como sufridos, sería el primero en combatirlos; pero todos los que con la espada, con la pluma, con la palabra agravan y perpetúan los males de la Nación son españoles”, escribió.

Mientras tanto, la unión de republicanos y radicales en el Congreso proclamó la Primera República Española con una amplia mayoría. Se acababa así el reinado de Amadeo de Saboya y empezaba un nuevo sistema que apenas duraría un año y nueve meses. Pero eso es otra historia.

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