España tendrá derecho de veto sobre Gibraltar para facilitar acuerdos Brexit

Por Alastair Macdonald y Jesús Aguado
La Unión Europea ofreció el viernes un derecho de veto sobre la futura relación entre Gibraltar y la Unión Europea después de que Reino Unido abandone el bloque, una medida que podría facilitar las conversaciones europeas del Brexit y al mismo tiempo dificultar las pretensiones de Gibraltar de conseguir un régimen especial. En la imagen, unos turistas observan los monos del peñón de Gibraltar, el 29 de marzo de 2017. REUTERS/Jon Nazca

Por Alastair Macdonald y Jesús Aguado

BRUSELAS/MADRID (Reuters) - La Unión Europea ofreció el viernes un derecho de veto sobre la futura relación entre Gibraltar y la Unión Europea después de que Reino Unido abandone el bloque, una medida que podría facilitar las conversaciones europeas del Brexit y al mismo tiempo dificultar las pretensiones de Gibraltar de conseguir un régimen especial.

El futuro de Gibraltar, un peñón de soberanía británica en el extremo sur de la Península Ibérica, va a ser un importante foco de discusión en las conversaciones de salida, junto con cuestiones relativas al acceso de Gran Bretaña al mercado único o a futuros derechos de ciudadanos de la UE en el Reino Unido y de británicos residentes en otros países del bloque.

En el pasado, las discusiones entre España y Reino Unido sobre Gibraltar han complicado acuerdos de la UE- incluyendo una legislación sobre el Cielo Único Europeo -y Bruselas quiere evitar una nueva disputa bilateral que pueda llegar a obstaculizar un Brexit ordenado.

"Esta decisión parece destinada a dar a España algo para que no traten de mantener secuestrado el proyecto de separación", dijo un alto funcionario de la UE en Bruselas.

Está previsto que el borrador de los acuerdos conjuntos de los 27 miembros de la UE sobre la salida de Reino Unido se apruebe el 29 de abril.

"Después de que el Reino Unido abandone la Unión, ningún acuerdo entre la UE y el Reino Unido se puede aplicar al territorio de Gibraltar sin en el acuerdo entre el Reino de España y Reino Unido", dice este borrador de posición común.

En esencia, la propuesta ofrece a Madrid una cuota especial de poder sobre el destino de Gibraltar pero solo cuando el abandono del Reino Unido de la zona ya no sea un asunto interno de la UE.

"Es lo que queríamos y lo que hemos dicho desde el principio (...) (después de la salida de la UE) cualquier acuerdo tendrá que ser acordado entre el gobierno del Reino Unido y el de España. El reconocimiento por parte de la UE de la situación que ha defendido España nos satisface plenamente", dijo el ministro portavoz del Gobierno español, Íñigo Méndez de Vigo, en la rueda de prensa posterior al consejo de ministros.

El Gobierno de Gibraltar lamentó haber sido dejado a un lado en la negociación del borrador, y afirmó que España estaba intentando hipotecar la futura relación de Gibraltar y la UE.

"Es un intento vergonzoso por parte de España de manipular al Consejo Europeo en su propio interés político. (...) una clara manifestación de la predecible actitud depredadora que anticipábamos que España intentaría imponer a sus socios", dijo en un comunicado el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo.

Picardo agregó que el borrador no cambiaría nada respecto a "nuestra soberanía británica, exclusiva y continuada".

ACTITUDES DE CAMBIO

España, que reclama la soberanía del "Peñón" que cedió en 1713, ha irritado con frecuencia a sus socios europeos por sus intentos de usar las negociaciones de la UE para ejercer presión sobre Gibraltar.

Pero desde la votación británica del Brexit hace nueve meses, las actitudes han cambiado significativamente, dijeron varios diplomáticos europeos.

"A los británicos no les importaba en absoluto Gibraltar y ellos mismos han creado esta situación", dijo un alto funcionario europeo: "Nadie va a culpar a España de sacar partido".

El gobierno británico rehusó hacer comentarios el viernes, aunque la primera ministra británica Theresa May recordó el miércoles en su declaración al parlamento que no está dispuesta a negociar transferencias de soberanía a menos que el pueblo de Gibraltar lo aprobase.

Gibraltar tiene toda una historia de adaptación a circunstancias adversas, particularmente en su frontera con España, que fue cerrada por el exdictador Francisco Franco en 1969 para reabrirse en los años ochenta.

El territorio dijo que quería negociar un "estatus especial" con la UE tras la salida británica, algo que España dijo estar dispuesta a discutir sin abandonar sus reivindicaciones de soberanía conjunta.