España suma otros 18.669 nuevos casos de covid-19 y 238 muertes más

Agencia EFE
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Madrid, 3 nov (EFE).- El Ministerio español de Sanidad notificó este martes 18.669 nuevos casos de covid-19, de ellos 5.145 en las últimas 24 horas, lo que aumenta el total de contagios a 1.259.366 desde el inicio de la epidemia.

El número oficial de fallecidos llegó a 36.495, tras registrarse 238 defunciones más respecto al lunes, 832 en los últimos siete días.

La incidencia acumulada en los 14 últimos días se sitúa en 527,9 casos en España, inferior a la de Bélgica (1.837,9), Chequia (1.515,6), Suiza (823,4), Francia (799,4) y Países Bajos (714,5).

No obstante, ese dato es "muy alto" en España y está "muy por encima de los valores aceptables", advirtió en conferencia de prensa el portavoz de Sanidad para la epidemia, Fernando Simón.

Esa incidencia es mucho mayor en la región de Navarra (norte), con 1.182 casos; Aragón (noreste), con 1.119; y Castilla y León (centro norte), con 820.

El experto también alertó sobre cómo aumenta la presión hospitalaria, ya que los pacientes de covid-19 ocupan el 16,24 % de las camas ordinarias y el 29,17 % de las de cuidados intensivos, que es superior al 40 % en varias regiones y más del 56 % en La Rioja (norte).

Muchos hospitales suspenden actividades ordinarias, con retrasos en diagnósticos y tratamiento de otras enfermedades, alertó.

Entre los días 24 y 30 de noviembre se efectuaron en España 874.672 pruebas diagnósticas de coronavirus, que dieron un 13,48 % de positivos.

Al margen, Simón pidió disculpas por la respuesta "muy incorrecta", admitió, que dio a una "broma muy tonta".

En una conversación pública difundida en internet, alguien le preguntó si le gustaban "las enfermedades infecciosas o las enfermeras infecciosas", a lo que Simón contestó: "No les preguntaba si eran infecciosas o no, eso se veía unos días después". Esto generó la protesta airada del el Consejo General de Enfermería de España.

EL GOBIERNO SE RESISTE AL CONFINAMIENTO DOMICILIARIO

España se encuentra de nuevo en estado de alarma desde el 25 de octubre, que durará, en principio, hasta mayo.

Un toque de queda nocturno se aplica desde entonces en todo el país hasta las seis de la mañana y la mayoría de las 17 regiones autónomas aplican cierres perimetrales temporales para impedir la entrada y salida de sus territorios respectivos, salvo causa justificada.

Sin embargo, el endurecimiento de las restricciones de circulación y de actividades sociales, comerciales y hosteleras no es suficiente, según plantean algunas autoridades locales.

Es el caso de la región de Asturias (norte), partidaria de un confinamiento domiciliario obligatorio en su territorio, pero el Ejecutivo nacional se resiste a autorizarlo.

El Gobierno ya ordenó el confinamiento de toda la población española en el primer estado de alarma, que duró más de tres meses, desde mediados de marzo pasado, cuando más dura era la crisis sanitaria.

La ministra portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, replicó hoy a las regiones que apliquen medidas drásticas para controlar la epidemia y, así, evitar "confinamientos superiores".

"Necesitamos medidas contundentes para frenar la expansión desde la prudencia, el rigor y la evidencia científica", argumentó en rueda de prensa. Además, subrayó que "es pronto para valorar el impacto del estado de alarma".

Asturias acordó hoy cerrar "toda la actividad económica no esencial" a partir de este miércoles y adelantar el comienzo del toque de queda dos horas (a las 10 de la noche).

También Castilla y León (centro norte) decidió que

los restaurantes y la hostelería permanecerán cerrados al público al menos dos semanas desde el viernes próximo, al igual que los centros comerciales.

Aragón (noreste) anunció que cerrará perimetralmente sus tres provincias y la clausura de todas las actividades no esenciales a las 20 horas, así como la prohibición temporal de otras.

(c) Agencia EFE