España, bajo presión para esclarecer el drama de los emigrantes de Melilla

España era objeto este miércoles de demandas insistentes para que explique la actuación de las fuerzas de seguridad en el intento de frenar la entrada de migrantes a Melilla, en junio, que se saldó con al menos 23 de ellos muertos.

Un reportaje de la BBC, difundido el martes, denunció la violencia de las fuerzas de seguridad marroquíes y cuestionó la actuación de las españolas.

La cadena británica mencionó un video que muestra "al menos un muerto en el suelo de la sección de entrada" del puesto fronterizo y "otros cuerpos sin vida que están siendo sacados de allí por las fuerzas de seguridad marroquíes".

La BBC explica que las autoridades españolas le confirmaron que esa zona "está bajo su control".

Cuatro meses después de los hechos, estas nuevas revelaciones motivaron una oleada de críticas al gobierno del socialista Pedro Sánchez y, en particular, al ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska.

"Hay que llegar hasta el final y nuestra primera exigencia es el visionado de esas imágenes aquí, en el Congreso de Diputados, y la comparecencia urgente del propio ministro de Interior", reclamó Cuca Gamarra, número dos del primer partido de la oposición, el Partido Popular (conservador).

Este "reportaje es un mazazo a la versión oficial de los hechos", estimó Jaume Asens, presidente del grupo parlamentario de Podemos (izquierda radical), socio de gobierno de los socialistas.

"Hay muchas dudas" sobre la mesa, añadió, pidiendo la creación de una comisión de investigación.

- Sin pruebas, responde Madrid -

"Es cuanto menos decepcionante y sorprendente que se hagan acusaciones de gran gravedad sin el sustento de ninguna prueba", respondió el ministerio de Interior en un mensaje enviado a la prensa, que no mencionaba directamente a la BBC.

"Absolutamente nadie, ni la Guardia Civil [española], ni la Gendarmería [marroquí], ni la Fiscalía General del Estado, ni El Defensor del Pueblo ni las autoridades marroquíes sostienen que las muertes tuvieron lugar en territorio nacional", sostuvo el ministerio español de Interior, asegurando que las fuerzas del orden españolas respondieron de manera "proporcional, ajustada a la legalidad y firme ante un intento de asalto violento".

Contactado por AFP, el ministerio confirmó que se refería a este reportaje de la cadena británica difundido el martes.

El 24 de junio, cerca de 2.000 emigrantes en su mayoría de Sudán, país muy pobre y devastado por los conflictos, intentaron cruzar la frontera que separa Marruecos del enclave español de Melilla.

Al menos 23 murieron, según un balance de las autoridades marroquíes. Sin embargo, expertos independientes nombrados por el Consejo de derechos humanos de la ONU hablaron el lunes de 37 muertos.

La Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), principal asociación independiente de defensa de los derechos humanos de su país, cifró los muertos en 27.

Madrid y Rabat justificaron la firmeza de su respuesta por la violencia de los emigrantes. Sin embargo, los videos publicados en las redes sociales tras los hechos mostraban a esas personas en el suelo, golpeadas por agentes marroquíes.

- "Alarmante" falta de respuestas -

Los hechos se produjeron poco más de tres meses después de que Madrid y Rabat reanudaran la cooperación en temas migratorios, tras un año de tensión diplomática.

Un día antes de la emisión del reportaje, el lunes, expertos de la ONU denunciaron que es "alarmante" que ni España ni Marruecos hayan asumido todavía responsabilidades por aquellos hechos, y condenaron el "uso excesivo y letal de la fuerza por parte de las autoridades marroquíes y españolas".

El Defensor del Pueblo español, que investiga el episodio, al igual que la fiscalía, concluyó, a mediados de octubre, que España no había respetado "las garantías legales" de los emigrantes.

mg/al/mb