España pedirá a Bruselas prolongar la 'excepción ibérica' al menos hasta finales de 2024

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, en una imagen de archivo.
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, en una imagen de archivo.

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, en una imagen de archivo.

La vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra de Transición Ecológica y para el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha avanzado este lunes que el Ejecutivo español pedirá a Bruselas prolongar la ‘excepción ibérica’ al menos hasta finales de 2024, con un tope similar al actual, de entre 45 y 50 euros por megavatio hora (MWh).

La ‘excepción ibérica’, que se aplica en España y Portugal desde el pasado 15 de junio, es un mecanismo que topa el precio del gas para la generación de electricidad con el fin de abaratar el precio de la luz. Durante los seis primeros meses de vigencia de esta medida, el precio del gas se topó a 40 euros/MWh y a partir de ahí, se incrementará en cinco euros/MWh al mes hasta el próximo mes de mayo, cuando finaliza la vigencia de la solución ‘ibérica’.

Ribera, en declaraciones a Antena 3, ha subrayado que hasta que no se produzca la reforma de la regulación del mercado eléctrico en Europa, lo cual puede llevar “mucho tiempo”, España “quiere seguir beneficiándose” de la ‘excepción ibérica’.

“Vamos a presentar a la Comisión propuestas para la modernización del sistema eléctrico, pero también la extensión de la excepción ibérica más allá de mayo de 2023, hasta tanto dure esta crisis y hasta tanto no se haya actualizado la regulación europea (...) Nos gustaría que (el tope al gas) se quedara en el entorno más bajo posible, 45 ó 50 euros MWh, y que se pueda prolongar por lo menos menos hasta el final de 2024”, ha indicado.

La vicepresidenta tercera ha explicado que los “vaivenes” en el precio de la luz dependen mucho de cuanto gas se necesita para producir, de forma que cuando hay mucha generación de energía renovable, los precios caen, pero cuando se precisa más gas para producir electricidad, los precios suben.

Por eso, ha insistido en la necesidad de modificar el sistema eléctrico europeo para reducir la volatilidad en el precio de la electricidad y abaratarla. En España, ha apuntado, se ha conseguido en parte con algunas de las medidas adoptadas, como las rebajas fiscales y la ‘solución ibérica’.

En este sentido, Ribera confía en que estas medidas, unidas al debate sobre la modernización del sistema eléctrico europeo, contribuyan a dar “estabilidad” a los precios a lo largo de este año.

Elevadas reservas de gas para el resto del invierno

Ribera ha subrayado que la evolución de los precios de la electricidad se ha visto favorecida en otoño y el principio del invierno por las “suaves” temperaturas, lo que ha contribuido a que los almacenes de gas estén llenos en la inmensa mayoría del territorio europeo o en el entorno del 85% o el 90%.

De esta forma, ha destacado que Europa encara esta segunda mitad del invierno y el principio de la primavera “en muy buenas condiciones”, y que debe prepararse para lo que pueda ocurrir el próximo otoño.

“La solución de fondo”, ha insistido, es reducir lo más rápido posible la dependencia europea del gas, apostando por la transformación del sistema energético y por más recursos propios y energías renovables.

No obstante, pese a que las temperaturas han ayudado, la meteorología no lo ha hecho, pues, según ha precisado Ribera, la falta de agua ha obligado a producir “mucha más electricidad” para garantizar el suministro eléctrico a Portugal o apoyar a los consumidores franceses. “Hemos tenido que utilizar más gas del que normalmente hubiéramos necesitado a pesar de que nuestro consumo interno ha bajado de manera importante”, ha explicado.

Dependencia del gas ruso

Preguntada por el aumento de las importaciones de gas procedentes de Rusia, Ribera ha señalado que las compras a Rusia de gas natural licuado están ligeramente por encima del promedio, a veces porque ha sido necesario desviar los barcos que lo transportaban para ayudar al mantenimiento de las regasificadoras en el norte de Europa y también porque Europa no ha adoptado una decisión coordinada respecto a la importación de gas procedente de terceros países.

En este sentido, Ribera cree que, a medida que se garantice el suministro, será “más fácil” que los Estados miembros puedan llegar a un acuerdo para acabar con las importaciones de gas ruso. “Cuanto menos dependamos de cualquier producto procedente de Rusia, incluido el uranio enriquecido y el carbón, mejor (...) Hay que conseguir una importación cero de cualquier materia prima procedente de Rusia en este momento”, ha destacado la vicepresidenta.

En relación a la subida de la tarifa de último recurso (TUR), Ribera ha recordado que se limitó su crecimiento trimestral a no más del 5%, lo que ha permitido a sus perceptores “llevar mejor” que el precio del gas se haya disparado. A ello, ha añadido, se ha sumado un tratamiento fiscal especial para los consumidores con esta tarifa o se ha ampliado para que se puedan sumar otros colectivos, como las comunidades de propietarios.

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