"Escuela para padres" en un clic

Vila Real/Sevilla (Portugal/España), 31 mar (EFE).- ¿Cómo tratar el estrés infantil? ¿Cuándo hablar de sexo con los hijos? Las dudas que asaltan a los padres se multiplican. Ahora pueden consultar con expertos desde casa de la mano de un proyecto compartido entre España y Portugal. Una "escuela para padres" en un clic.

"Es importante que los padres sepan. Los bebés no traen un manual de instrucciones", explica António Pina, especialista de la Administración General de Salud del Algarve (sur de Portugal).

"Los padres son la llave del futuro de sus hijos, y no teníamos una escuela para padres, pero con esta plataforma por internet, es posible ayudar", asegura.

Pina se refiere a "Janela Aberta a Familia" (Ventana abierta a la familia), un proyecto de ayuda parental a través de internet y mensajes al teléfono móvil estrenado en el Algarve en 2007, germen de la Red Ibérica de Promoción de la Salud Infantil (RISCAR) que suma, desde 2013, a otras regiones lusas y a las comunidades españolas de Andalucía, Galicia, Extremadura y Castilla y León.

Esta ambiciosa iniciativa cuenta con un presupuesto total de 2,4 millones de euros, de los cuales 1,8 millones son aportados por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) dentro del Programa de Cooperación Transfronteriza Interreg España-Portugal (POCTEP).

Se trata, explica la web "Ventana abierta a la familia" de la Junta de Andalucía, de una plataforma de comunicación entre las familias y el sistema público de salud en cada una de las zonas donde se ha implementado.

En el caso andaluz, además, a partir del servicio "Salud Responde", se genera una agenda de salud personalizada, "en función de las necesidades de la familia" y del "momento evolutivo del niño", apunta el psicólogo Antonio Garrido, asesor en el área de Salud de la Junta de Andalucía.

Su objetivo es ayudar a las familias en el cuidado y educación de los hijos. Su impacto, impresionante, con decenas de miles de usuarios a ambos lados de la frontera.

DESDE EL EMBARAZO A LA MAYORÍA DE EDAD

La fórmula es sencilla y se dinamiza a través del personal sanitario de los centros de atención primaria, encargados de informar sobre la existencia de esta plataforma. Enfermeras y matronas, como la portuguesa Patricia Jerónimo, juegan un papel crucial.

Patricia ha seguido el proyecto desde sus orígenes, en 2007. Trabaja como matrona en el centro de salud de Vila Real de Santo António (Algarve) y -presume- la mayoría de las futuras mamás a quienes les comenta el proyecto se suman encantadas.

Los interesados se inscriben en el programa, reciben una guía, pueden consultar la web y acceden, bien a través del móvil o de internet -vía correo electrónico o Facebook-, a indicaciones de profesionales que acompañan el desarrollo de sus hijos.

La información abarca desde los cuidados del embarazo, al nacimiento del bebé y su evolución hasta los 18 años.

Además, los padres pueden solicitar videochats periódicos con técnicos de salud, hacer consultas personalizadas que serán respondidas por profesionales y ahorrarse visitas al centro de salud o preocupaciones innecesarias.

Una de las grandes ventajas, subraya Patricia, es que las familias reciben la información adecuada a la edad de sus hijos hasta la mayoría de edad.

"Hay momentos del desarrollo evolutivo con especial sensibilidad sobre ciertos aspectos", abunda Antonio Garrido.

Y concreta algunos de los periodos que más dudas suscitan en los padres: el nacimiento, el cambio que experimentan los niños a los dos años, la adolescencia...

Los temas son muy amplios. Desde alimentación, hasta el calendario de vacunaciones, la actividad física, la salud emocional, la educación sexual... Todoen un clic.

AYUDA EN TIEMPOS DE PANDEMIA

"Desde el principio teníamos claro que el camino era internet, que nos iba a permitir comunicar con las personas y relacionarlas con la salud pública", recuerda António Pina.

Pero ahora, en medio de una pandemia que acorrala al mundo, "si no hubiera existido el proyecto, habríamos tenido que crearlo", sostiene este especialista portugués.

Tener la posibilidad de consultar con profesionales sin salir de casa ha disparado el reconocimiento de este programa y las preguntas relacionadas con el virus.

"La normativa sobre confinamiento, las recomendaciones sobre el uso de la máscara", explica Patricia Jeronimo, son algunas de las búsquedas más frecuentes desde hace meses.

"Esta situación hace el programa todavía más valioso", asegura.

Precisamente el impacto de la pandemia en los niños y los adolescentes es uno de los temas más preocupantes para la española Mercedes Díaz, directora de la revista Infancia y Salud (RINSAD), editada por la Universidad de Cádiz, que es una de las propuestas más atractivas del programa y una de las herramientas más útiles para los padres.

Editada en español, portugués e inglés, la revista se centra en la divulgación de artículos científicos relacionados con la salud infantil.

Uno de sus últimos números está íntegramente dedicado a la obesidad infantil, una enfermedad que se ha agravado con la ansiedad y el confinamiento durante la pandemia.

La pérdida de sueño, el aumento del sedentarismo y de las horas que los niños pasan frente a la televisión o los ordenadores y la mala alimentación han multiplicado los cuadros de obesidad.

Por eso, insiste Díaz, "recomendamos que los niños sigan su rutina, hagan sus tres comidas diarias". Y subraya un elemento que muchos padres desconocen: hay que cuidar la alimentación de forma especial hasta los cinco años; después, explica, hay un "rebote adiposo" que puede desencadenar el problema.

Los adolescentes son también un foco de preocupación en la pandemia. "El deterioro es tremendo", advierte la especialista. Y alerta sobre el riesgo de "enganche" a las redes sociales, "ludopatía" e incluso "el terrible problema del suicidio", la tercera causa de muerte en este grupo de población.

"Nos estamos olvidando de que el impacto de la pandemia será mucho peor en adolescentes y personas muy mayores", lamenta.

DE LA MANO DE LOS PROFESIONALES

Daniela Lampreia no tiene dudas sobre los beneficios de RISCAR. Esta joven portuguesa se inscribió en el programa en el centro de salud de Vila Real tras el nacimiento de su primer hijo, Martín. Hoy, el pequeño tiene siete años y una hermana de 8 meses, Francisca.

Daniela se sumó a la iniciativa cuando estaba embarazada de Martín. Recibió asesoramiento y una guía para auxiliarla en el proceso.

"Tras el nacimiento, en los primeros días y durante el amamantamiento. Esos fueron los periodos en los que necesité más ayuda", confiesa. Y la encontró en la plataforma.

Lo más importante, continúa, "es la seguridad de recurrir a una fuente profesional, sabemos que la información es cierta". Un valor fundamental en tiempos de desinformación en las redes.

Patricia Jeronimo coincide. Muchas usuarias se enganchan al programa recién estrenada su maternidad, aunque, matiza, es posible inscribirse en cualquier momento, con independencia de la edad de los hijos. Basta con el hecho de que sean menores de 18 años.

"Los niños son todos diferentes, pero existen patrones ya definidos en términos físicos y psicológicos y los padres deben conocerlos. Es importante que lo sepan", añade Pina.

OBSERVATORIO IBÉRICO DE SALUD, EL DESAFÍO DEL FUTURO

Una vez avanzadas las etapas iniciales, el gran desafío del programa es la creación de un Observatorio Ibérico Transfronterizo de Salud Infantil, Juvenil y de la Familia. Una idea que se hará realidad el próximo otoño.

"Es una herramienta de monitorización sobre el estado de salud de la infancia en ambos lados de la frontera", explica Antonio Garrido, uno de los impulsores de la iniciativa.

Un instrumento, continúa, que permitirá analizar "todos los factores que inciden en la salud infantil, entendidos en sentido amplio, no solo como ausencia de enfermedad", es decir, considerando el contexto familiar, urbano y los indicadores que inciden en el desarrollo infantil.

El Observatorio permitirá dar un paso de gigante en la cooperación transfronteriza en materia de salud entre España y Portugal.

Un sueño que cada día está más cerca.

Mar Marín

(c) Agencia EFE