Escritor de Oaxaca cuyo amor por las telenovelas lo llevó a escribir

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OAXACA, Oax., enero 3 (EL UNIVERSAL).- El acercamiento de Antonio Pacheco Zárate a la literatura y escritura fue peculiar. Su interés por contar historias nació de la televisión, de las telenovelas que desde niño miraba junto con su madre en su natal Santa Catarina Juquila, municipio de Oaxaca reconocido por su santuario y fervor religioso.

Tampoco hace mucho tiempo que se decidió a escribir. Entre 2010 y 2012 asistió a los primeros foros de literatura y en el 2018 empezó con la publicación de sus primeros cuentos.

"Fue en 2010 o 2012 cuando ingresé a un foro virtual literario en internet. Después, hubo una convocatoria para un taller de J. M. Servín, en 2018. De ahí conocí a un compañero que me llevó al colectivo Cuenteros y ahí comencé a escribir y publicar cuentos; ahí salió mi novela".

En 2020, Antonio publicó su primera antología de cuentos prologada por el escritor César Rito Salinas y este año debutó con su novela: Centraleros, con un texto de contraportada del periodista J. M. Servín.

"Soy autodidacta, empecé a escribir por mi pasión por las telenovelas, me gustaban mucho. Vengo de un pueblo donde no había acceso a libros, soy hijo de una mujer campesina. Entonces no había quién en la casa me guiara en la lectura. Era muy apegado a la televisión", narra.

Antonio Pacheco confiesa que no le gustaban mucho las historias que se planteaban en la televisión, repetitivas en su contenido, hasta que apareció la telenovela Amor de nadie, creada y adaptada por Eric Vonn y protagonizada por Lucía Méndez. Le gustó, dice, el giro dramático que intentaron darle.

Ahora, lo que está viviendo, (publicar su obra), lo hace sentirse como Lucía Méndez en esa telenovela: "Soy el señor que viene de un pueblo, de una señora que vende atole de casa en casa. Era muy lejano que un maestro de la talla de J. M. Servín me escribiera la contraportada del libro, que César Rito Salinas me hiciera un prólogo para la antología de cuentos. Me siento así, como imagino que se sentía este personaje".

Centraleros, su primera novela, narra la historia de Brandon, un joven que proviene de una familia que se siente clasemediera en la ciudad de Oaxaca y por circunstancias del destino, llega a la Central de Abasto, donde se hace amigo de Emilio, un chico "malilla" (adicto a las drogas), y novio de Leticia, hija de los dueños de una bodega.

La historia comienza con una aparentemente extraña fijación de Brandon hacia Emilio, su amigo, y aborda el tema de la soledad, la identidad personal y la diversidad sexual, pero para el escritor estos temas son una característica de los personajes, y no el centro de la historia.

Centraleros nace, explica Antonio, porque un consejo de los maestros que ha tenido, en particular César Rito, fue que escribiera sobre lo que conoce y sobre lo que siente como propio.

"Tenía 20 años trabajando en la Central de Abasto, conocía el ambiente. No es una novela de denuncia, no quise que eso superara la trama. En Centraleros no van a encontrar palabras rebuscadas o de diccionario. No hay referencias a autores ni a corrientes literarias. Traté que lo más importante fuera la historia, siempre la historia", explica a EL UNIVERSAL.

El escritor detalla que tenía un café internet, donde también vendía accesorios para celulares, pero quebró y tuvo que dejar la Central, donde había trabajado por casi dos décadas.

"Sí la conocía (la Central de Abasto) y era mi intención utilizar solamente los escenarios que me eran conocidos porque ahorita algunos me han comentado que se plantea una Oaxaca profunda, pero no era esa la intención. No había la intención de provocar sensacionalismo".

Tampoco, agrega, hay datos escabrosos de la Central de Abasto, porque eso iba a provocar que "se fuera por otro lado la lectura" y él quería que lo importante fuera la historia de Brandon, Emilio y Leticia.

La entrevista con el escritor se realiza momentos antes de la presentación de su novela en la biblioteca Andrés Henestrosa de la ciudad de Oaxaca. Ahí, declara su felicidad.

"Me siento como Ceniciento, como Lucía Méndez en Amor de Nadie, es un sueño. Fue muy rápido, comencé en talleres de acá en 2018 y a publicar en periódicos. En 2020, publiqué la antología de cuentos y en 2021 la novela, que va caminando. Es independiente, pero va a paso firme", finaliza.

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