Escapó de su secuestrador gracias a una maniobra que había visto en Internet

Jesús Del Toro

Una súbita lucidez permitió a Brittany Diggs, una joven de 25 años que vive en Alabama, escapar de un secuestrador que la mantuvo encerrada dentro del baúl de un automóvil mientras él, al parecer, recorría cajeros automáticos en el área de Birmingham para tratar de extraer el máximo de dinero de la tarjeta bancaria de la joven.

Diggs, de acuerdo al relato de la televisora NBC, estaba fuera de su apartamento cuando un sujeto la detuvo a punta de pistola y le exigió dinero. Cuando ella le dijo que no lo tenía consigo, el tipo la metió al baúl de su vehículo y condujo en él hasta varios puntos de la ciudad.

Brittany Diggs logró escapar dramáticamente del baúl de un auto, donde un secuestrador la tenía retenida. (NBC)

La joven, quien concedió una entrevista a la NBC luego de que superó el grave incidente, dijo que el pistolero habría tratado de sacar el máximo dinero de sus cuentas bancarias usando su tarjeta en varios cajeros ATM.

Mientras eso sucedía y el sujeto iba de cajero en cajero en su auto, Diggs estaba atrapada en el oscuro baúl del vehículo.

Fue entonces cuando tuvo dos ideas salvadoras. Primero, como se comenta en la revista People, Diggs recordó que vio en un mensaje de Facebook que los automóviles cuentan con una manivela o similar dentro del maletero que les permite abrirlo desde dentro.

Desde 2002, por ley todos los automóviles fabricados en Estados Unidos deben contar con una dispositivo liberador de esa naturaleza. El problema para Diggs era encontrar dónde se ubicaba esa palanca o cuerda en la oscuridad del interior del baúl del auto.

Entonces tuvo la segunda idea salvadora. Diggs usó la luz, tenue pero efectiva, de su bomba de insulina (eso deja suponer que ella es diabética) y con ello pudo iluminar el interior del baúl y hallar el dispositivo que lo abría.

Una bomba de insulina como la que Diggs usó para iluminar el interior del baúl del auto en el que fue atrapada por un secuestrador. (NBC)

El punto clave era cuándo hacerlo para poder escapar sin que el secuestrador fuera capaz de volver a atraparla.

Diggs esperó durante una de las paradas del auto en una estación de gasolina a que el sujeto volviera a subirse al automóvil y justo cuando el vehículo comenzaba a moverse la joven decidió que tenía que salir de él. Velozmente, ella jaló el liberador, el baúl se abrió y pudo salir del auto para refugiarse dentro de la tienda contigua, donde el propietario de la gasolinera le permitió ocultarse y llamó a la policía.

El escape de Diggs quedó registrado en la cámara de video de seguridad de ese local.

Diggs logró salvarse, pero dado que su secuestrador está libre y tiene en su poder su información personal, tendrá que mudarse a otra parte por el miedo a que el tipo logre encontrarla. Janise Robinson, amiga de Diggs, abrió una campaña en GoFundMe para ayudarla a reunir fondos para rehacer su vida. Hasta ahora ya ha recaudado 22.450 dólares.

Diggs logró escapar, p ero si el vehículo hubiese sido más antiguo, de los que no tienen esas opciones, su suerte habría sido diferente.

El momento en que Diggs logra abrir el baúl del auto desde dentro y salta del vehículo en movimiento para escpar de su captor. (NBC)

¿Qué otras opciones tendría, entonces, una persona en su situación?

En varios sitios en línea, como en WikiHow, se explican algunas otras formas de escapar del baúl de un automóvil, aunque la posibilidad de lograrlo depende del tipo de vehículo.

Por ejemplo, en los autos que tienen asientos traseros que pueden plegarse hacia adelante, ciertos modelos tienen palancas que permiten esa acción desde dentro del baúl, aunque en este caso, dado que la huida sería por la cabina, si el secuestrador está presente las cosas serán mucho más complicadas que saltar tras abrir la puerta del baúl trasero.

Otra opción mencionada es que la persona atrapada rompa o desplace desde dentro las lámparas traseras del vehículo, lo que puede abrir un hueco por el cual la víctima puede sacar la mano y gritar para pedir ayuda. Pero eso, desde luego, no funcionaría si el secuestrador está presente.

Entre otras posibilidades, también se sugiere utilizar las herramientas que con frecuencia se guardan en el baúl de los autos para forzar su apertura. Y si la víctima está en posesión de un teléfono celular, puede realizar llamada o enviar mensajes de auxilio. Todo ello de la manera más sigilosa posible, para evitar que el agresor se entere.

Con todo, para quien se encuentra en la situación de Diggs las cosas pueden resultar duras y desesperantes, y todo se agravaría si esto sucede durante el día (Diggs fue secuestrada por la noche), cuando las temperaturas dentro del baúl pueden elevarse considerablemente.

Por lo pronto, la Policía de Birmingham está en busca del secuestrador, y la agilidad de Diggs le ha conferido un aura de heroína.

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