El escándalo del teatro Colón: fuerte reclamo de la Iglesia al gobierno de Rodríguez Larreta

·5  min de lectura
Horacio Rodríguez Larreta busca conservar la buena relación con la Iglesia
Horacio Rodríguez Larreta busca conservar la buena relación con la Iglesia

Pese a los esfuerzos del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta por neutralizar las reacciones que suscitó la adaptación libre de una obra de Haendel en el teatro Colón, que hirió la sensibilidad de sectores católicos, la Iglesia denunció que se trató de un acto de “blasfemia” y reclamó que “se respeten todos los símbolos sagrados, de cualquier religión que sean”

“Recibimos con tristeza y dolor cómo en una pretendida expresión artística se bastardearon y blasfemaron la fe y la religiosidad con palabras que no se pueden aceptar referidas a la Virgen María”, señaló hoy la comisión ejecutiva del Episcopado, que preside el obispo de San Isidro, Oscar Ojea, e integran los arzobispos de Buenos Aires, cardenal Mario Poli; y de Mendoza, Marcelo Colombo, ambos vicepresidentes, y el obispo de Chascomús, Carlos Malfa, secretario general.

Las razones de la salida de Paula Español y el objetivo de Fernández con la llegada de Roberto Feletti

La reacción de la Iglesia marca una señal de malestar en la buena sintonía que en los últimos años mostró la relación entre el gobierno de la Ciudad y el Arzobispado de Buenos Aires.

La queja se centra en que los agravios fueron vertidos en el teatro Colón, al que los obispos definen como un “ícono de la cultura de la Ciudad de Buenos Aires y de nuestra patria, donde los argentinos nos deleitamos con el arte y la música del mundo”. Añaden que “ahí se dijeron expresiones que ultrajan la sensibilidad de una porción muy importante de nuestro pueblo, que más allá de su creencia religiosa, siempre respeta a la Virgen”.

El Episcopado contrastó el episodio del Colón con la masiva peregrinación que hubo el fin de semana pasado al santuario de Luján y pidió, además, a las autoridades porteñas que “velen por una sociedad sana y democrática, en la que se respeten todos los símbolos sagrados, de cualquier religión que sean, tanto como se respeta y defiende la libre expresión de los artistas”.

Inicialmente, el conflicto se había encauzado por las vías del diálogo entre las autoridades del Arzobispado y del gobierno porteño.

En efecto, fuentes cercanas a Rodríguez Larreta y al cardenal Poli, habían asegurado a LA NACION que el episodio no dañaba la “relación de cooperación y autonomía”, aunque las autoridades eclesiásticas habían dejado asentado su malestar.

El enérgico reclamo por la versión libre del oratorio religioso “Theodora”, que añadió textos sobre la Virgen María considerados ofensivos por espectadores católicos, derivó en la intervención de la Dirección General de Entidades y Cultos, a cargo de Federico Pugliese, para atenuar el impacto del reclamo.

El entredicho con la Iglesia se suscita luego del viaje de Rodríguez Larreta a Estados Unidos, dónde se reunió con líderes políticos (Bill Clinton y John Kerry), funcionarios de organismos internacionales e inversores con el fin de transmitir confianza, en medio de la crisis por la que atraviesa el país. En ese contexto, en el gobierno porteño intentaban evitar la escalada del conflicto para que no enturbie el buen vínculo con el papa Francisco

“La relación de la Iglesia de Buenos Aires con las autoridades políticas de la ciudad se da en un marco permanente de diálogo, colaboración, autonomía y respeto”, explicaron en el entorno del cardenal Poli. Agregaron que el tema se suma a la agenda permanente que tienen la Iglesia y el gobierno porteño y que alcanza a cuestiones sociales, educativas, sanitarias y culturales, incluyendo el respeto al ejercicio de la libertad religiosa y las creencias”.

Desde el lado oficial, los temas con la Iglesia se canalizan a través del área de Cultos que conduce Pugliese. “Hay un encuentro profundo de diálogo y escucha con todos los credos. El vínculo es muy fluido, en un ámbito de respeto y cordialidad”, dijo el funcionario, al ser consultado por LA NACION.

Durante la pandemia, por ejemplo, se trabajó en forma conjunta con las distintas confesiones, para definir los protocolos que debían aplicarse en los templos religiosos. Muchos de ellos, incluso, fueron habilitados como centros de vacunación. También encontraron buena recepción en la Iglesia las medidas fijadas para evitar contagios de Covid-19 en los colegios.

El cardenal Mario Poli bendiciendo en San Cayetano.
twitter


El cardenal Mario Poli bendice a los fieles en San Cayetano (twitter/)

Los reclamos

“Pocas cosas hieren tanto la sensibilidad de la Iglesia como las ofensas a la Virgen María”, explicó un sacerdote, al describir el terreno resbaladizo sobre el cual se suele transitar en estos temas.

En una carta de lectores publicada en LA NACION, el padre Eduardo G. Pérez, quien asistió a una de las funciones, se mostró molesto por la puesta en escena dirigida por Alejandro Tantanian y los textos añadidos, en los que se describe a la Virgen como “una esclava momia de los pobres” y se hacen alusiones sexuales en torno de los sacerdotes. En diálogo con este diario, el sacerdote pidió que las autoridades responsan a la demanda en favor del respeto a valores compartidos por un sector mayoritario de la población.

Según pudo saber este diario, la directora general del teatro Colón, María Victoria Alcaraz, lamentó entre gente de su entorno la controversia suscitada por la versión del oratorio religioso “Theodora”. El malestar de algunos grupos católicos apunta principalmente al ministro de Cultura de la Ciudad, Enrique Avogadro, quien hace tres años quedó envuelto en un episodio que molestó a la Iglesia. En mayo de 2018 debió pedir perdón por un video que lo mostraba comiendo una porción de una torta elaborada con forma de Jesucristo, en una feria de arte contemporánea.

En tanto, la Corporación de Abogados Católicos reclamó la renuncia del ministro de Cultura por el escándalo del Colón. Otros sectores católicos expresaron que se sienten agraviados por una muestra en el Centro Cultural Recoleta, en la que se exhibe un mural con la imagen de una Virgen con pañuelo verde, en señal de apoyo al aborto, y leyendas agresivas para la fe católica.

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.