“Es increíble”: La foto de Serena Williams desata una extraña teoría en Wimbledon

Los aficionados del tenis y varios periodistas se consideran capaces de determinar el momento exacto en que Serena Williams cambió el curso de su tensa victoria sobre Alison Riske en Wimbledon, el pasado martes.

Serena se abrió camino hacia la doceava semifinal de Wimbledon con una montaña rusa de 6-4 4-6 y 6-3 victorias sobre su compatriota matagigantes.

Tras dejar perder el segundo set y mostrarse torpe en el tercero, los aficionados notaron un cambio en Serena en el 3-3 del set decisivo.

Su cabello.

Serena Williams comenzó con una cola de caballo, pero luego se hizo un moño. Archivo: Getty

Tras comenzar el partido con una cola de caballo, Serena regresó a la cancha con un moño bien apretado en el 3-3.

Luego ganó tres sets consecutivos y se hizo con el partido. Los aficionados no pensaron que fuera una coincidencia.

Riske iguala el tercero 3-3.

Serena se ha hecho en el pelo una especie de moño, y sabemos que ese moño significa ponerse manos a la obra. #Wimbledon

Serena había caído, pero tras hacerse el moño ya no hubo vuelta atrás. Para ella significó ponerse manos a la obra. #Wimbledon2019

En un minuto Serena se recogió el pelo y se hizo un moño.

En realidad, el siguiente mejor movimiento que se analice en el tenis debería ser una estadística del récord de Serena cuando se hace un moño en el pelo. Es increíble.

Cuando Serena se hizo un moño, todo terminó para las demás.

Cuando Serena se hizo un moño de trabajo en el 3-3 del tercer set: #Wimbledon

Ahora tienes tu moño de trabajo, necesito que lo tomes con calma.

Serena contra Riske tras hacerse un moño en el pelo #Wimbledon

Podríamos psicoanalizar ese partido.

Simplemente podríamos decir que Alison Riske jugó magníficamente hasta el 6-4, 4-6 y 3-3 y luego Serena se hizo un moño y cambió todo. #Wimbledon

Partido difícil. Pero una vez que se hizo un moño apretado, se acabó el juego.

Cuando #SerenaWilliams se hace un moño da mucho miedo #Wimbedon#Wimbledon2019#serena

Cuando le preguntaron sobre el cambio de peinado en su conferencia de prensa posterior al partido, Serena dijo que simplemente le molestaba el pelo.

“Hoy lo tenía atravesado en mi camino, y más con el viento. Fallé un tiro porque lo tenía en el rostro”, dijo.

“Yo pensaba: ‘Esto no está sucediendo’. Solo necesitaba quitarlo del medio, hacerme el moño de trabajo e ir a por todas”.

La historia reclama a Serena

Williams, quien cumplió 38 años en septiembre y ya es la campeona de Grand Slam más vieja en la era de los Abiertos tras ganar el Abierto de Australia 2017 durante su embarazo, también se ha afirmado como la favorita para obtener un primer título como madre – sería el octavo en las famosas canchas de césped de Londres.

Increíblemente, la antigua número uno del mundo todavía es un reto para los finales de la Grand Slam, a pesar de que está eligiendo sus torneos y hace malabarismos con su vida familiar, en la que incluye cada vez menos el tenis.

Sin un resultado competitivo entre su derrumbe en la final del Abierto de Estados Unidos 2018 contra Naomi Osaka y el Abierto de Australia de enero, Williams llegó la semana pasada sin haber jugado un partido desde el Abierto de Francia hace más de un mes, y solo una docena en toda la temporada.

Serena Williams celebra su victoria. (Foto de Visionhaus/Getty Images)

Sin embargo, aún logró terminar con la brillante carrera sobre césped de Riske con 18 aces y seis interrupciones de servicio en otra exhibición pausada en la Cancha Central.

“Creo en mí misma. Considero que si me siento bien, puedo ser una gran competidora en el deporte que amo y lo he hecho muy bien”, dijo Williams.

“Entonces, la clave es ponerse en forma y volver al partido sin lesiones”.

Desesperada por igualar el récord de 24 títulos individuales de Margaret Court, Williams ganó en semis a la checa Barbora Strycova y jugará la final ante Simona Halep.

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