¿Es el visitante extrasolar Oumuamua un objeto alienígena?

Representación artística del asteroide extrasolar ‘Oumuamua’, en el que los científicos buscan señales de vida inteligente.

El pasado 19 de octubre, un equipo de astrónomos de la Universidad de Hawái que operaba el telescopio Pan-STARRS 1 descubrió un cuerpo estelar en nuestro sistema solar completamente anómalo, tanto por su trayectoria como por su velocidad. Ambos datos eran tan extraños que los científicos muy pronto comenzaron a penar que el objeto no se había originado dentro de nuestro sistema solar. Sin duda, debía tratarse de un extraño viajero interestelar que nos visitaba desde más allá de nuestro sistema solar. Era el primer objeto de esta clase jamás observado por la humanidad.

La rareza de este asteroide “alienígena” venía también de su forma, más parecida a un pepino que a una naranja. Un asteroide de esa masa (se estima que mide 230 metros de largo por 35 de ancho) normalmente sería esférico, pero en lugar de eso es más parecido a un pepino.

Sus descubridores, que decidieron llamarle “Oumuamua” (que en lengua hawaiana significa “mensajero”) lo definen como un cilindro oscuro y cilíndrico que viaja a 315.000 kmh, aparentemente rocoso y metálico y con ninguna de las características de un cometa.

La mayoría de los investigadores creen que este objeto es de origen natural, y aunque están tratando de determinar desde que punto se ha desplazado a nuestro sistema solar, aún no han descartado que tenga un origen más extraordinario, es decir no han desestimado la posibilidad de que se trate de un objeto artificial.

Lo último que se ha conocido sobre Oumuamua es, según la publicación Nature Astronomy, que podría tener un “corazón de hielo” que se encontraría protegido por una recubierta de carbono.

En busca de alguna señal

Con tanto revuelo a su alrededor, no es de extrañar que Oumuamua haya despertado el interés de los propulsores del proyecto Breakthrough Listen, de quienes os hablé en este post de 2015, y que no son otros que el multimillonario ruso Yuri Milner y el célebre físico británico Stephen Hawking. ¡Cómo dejar pasar una oportunidad así!

Nos enteramos de este interés gracias a otro de los colaboradores de este proyecto de escucha, que recordemos cuenta con un presupuesto de 100 millones de dólares y cuyo objetivo es descubrir señales de radio originadas por una civilización alienígena. Su nombre es Andrew Siemion, y es director del Centro de Investigación de Inteligencia Extraterrestre de la Universidad de Berkeley.

La semana pasada, Siemion anunció que el proyecto Breakthrough Listen había contratado tiempo de observación en el Observatorio Green Bank en Virginia Occidental, para analizar a Oumuamua con la intención de descubrir cualquier tipo de señal de radio que pudiese emitirse desde este viajero extrasolar.

La primera ronda de observaciones concluyó sin que se encontrase ninguna radioseñal anómala. No obstante el equipo se ha mostrado muy interesado en analizar las observaciones realizadas entre las frecuencias de 1 y 2 gigahertzios, con las que podrán buscar moléculas asociadas al agua.

Según declaraciones de Siemion al Washington Post: “Una gran cantidad de telescopios ópticos siguen observando a ‘Oumuamua’ y sospecho que aprenderemos más sobre su tamaño, forma y composición en los próximos días y semanas”.

La escucha realizada por Breakthrough Listen sobre ‘Oumuamua’ generó una enorme cantidad de información, la cual asciende a un petabyte de datos brutos. Podréis encontrar estos datos “no procesados” de la observación en la web de Breakthrough Listen, donde la colaboración de cualquier investigador interesado es bienvenida.

Me enteré leyendo Washington Post.