Enzimas digestivas: aliadas en la deglución pero no te ayudarán a bajar de peso

Adriana Terán
·4  min de lectura

En la constante búsqueda de aliados que hagan el camino hacia un peso saludable más sencillo, suelen aparecer pastillas, suplementos y otras fórmulas que prometen ayudar en la tarea. Sin embargo, no siempre funcionan y lo que logramos adelgazar es el bolsillo, adquiriendo productos que realmente no necesitamos.

Tal podría ser el caso de los suplementos de enzimas digestivas, uno de los muchos productos en tendencia para ayudarnos en nuestros procesos digestivos, pero vale la pena preguntarse si entre sus funciones está realmente ayudarnos a adelgazar.

Hay que comenzar definiendo que la digestión comienza en la boca, con la activación de papilas gustativas y glándulas salivales. Quienes hemos frecuentado especialistas para adelgazar sabemos que una de las recomendaciones comunes es masticar suficiente los alimentos, puesto que esto aporta muchos beneficios, entre ellos la segregación de enzimas que trabajan en la transformación de los alimentos a nutrientes. Pero vamos más allá.

(Getty Creative)
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La doctora Rossana de Jongh, médico especialista en nutrición clínica explica que para comprender el funcionamiento de las enzimas debemos recordar que la digestión es “el proceso de pasar un alimento a nutrientes esenciales que van a poder absorberse más adelante. Por ejemplo, el pan pasa a almidón y de almidón pasa a monosacáridos y sacáridos que son los que absorbemos para usarlos como energía. Lo mismo ocurre con la proteína, que pasa a aminoácidos y con lípidos que pasan a ácidos grasos. Las moléculas más pequeñas de un alimento son las que se absorben, por eso es necesario el proceso de la digestión y por eso existen las enzimas digestivas”.

Cuál es cuál

La doctora de Jongh señala que en general las enzimas digestivas de uso más frecuentes son amilasas y lipasas. “Las primeras vienen de los almidones, con lo cual permiten digerirlos mejor, y las lipasas gestionan la digestión de lípidos. En condiciones normales, una parte de las enzimas digestivas las producen las glándulas salivales, otras a nivel de estómago, y otras las produce el páncreas que es donde se produce la mayor parte. Otra parte de la digestión, sobre todo la parte de las grasas, se hace gracias a la bilis que permite solubilizarlas para hacerlas más digeribles. En este sentido, un sistema digestivo competente debería producir suficientes enzimas para poder digerir las comidas”.

Normalmente, todos producimos enzimas digestivas, pero esta función podría mermar en algunas condiciones de salud. Ejemplo de ello puede ser una persona que tenga cirugía en el estómago, como una cirugía bariátrica, o personas operadas de la vesícula biliar o que sufren de pancreatitis. Todas estas, según asegura de Jongh, producen menos enzimas digestivas y por ende digieren los alimentos con menor eficiencia y, de hecho, afirma que clínicamente la utilización de estos productos va dedicada a ese tipo de problemas de salud.

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“El hecho de llevar una alimentación equilibrada y suficiente, sin excesos, hace que nuestras enzimas digestivas sean suficientes para poder digerir todo lo que comemos. Sin embargo, otro aspecto a destacar es que cuando una persona come de forma muy abundante, digamos exagerada, la producción no llega a ser suficiente para procesar estos alimentos y pudieran necesitar algún tipo de enzimas extras, de síntesis, por así decirlo, que son suplementos, para tener una digestión más fácil. Pero esto solo funciona a nivel de digestión, no influye ni interfiere con la absorción de los nutrientes. Es decir, una persona que toma amilasa o lipasa va a tener una mejor digestión, pero en ningún caso esto interfiere con la absorción de los nutrientes a nivel intestinal y por ende esto no es un aliado en la pérdida de peso, simplemente nos ayuda en una digestión difícil”.

“No hay cambios en la alimentación que vayan a estimular la producción de este tipo de enzimas o reemplazarlas, solamente una alimentación equilibrada sin excesos de lípidos ni carbohidratos y suficientes proteínas estará acompañada de la producción adecuada de enzimas, con lo cual la clave no está en la incorporación de suplementos de enzimas digestivas, sino en mantener un estilo de vida saludable”.

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Frutas: aliadas poderosas

El nutricionista Saúl Sánchez explica que hay varios alimentos ricos en enzimas que pueden tener propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, mientras que otras resultan grandes aliadas en procesos de dificultades digestivas, como el estreñimiento por ejemplo, en cuya mejoría pueden intervenir las enzimas del kiwi, las cuales también podrían reducir los síntomas de síndrome del colon irritable, como flatulencias, hinchazón y dolor abdominal, según un estudio alojado en la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.

(Getty Creative)
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Otro alimento que menciona Sánchez es la piña, rico en enzimas capaces de mejorar la digestión de proteínas. Asimismo la papaya -o lechosa- tiene enzimas con gran poder antiinflamatorio. Y por último destaca que con respecto a los suplementos de enzimas no hay evidencia que demuestre sus beneficios a la salud, pero asegura que estos constituyen un amplio campo de estudio en la actualidad.

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