Entrenador cubano recibe en Miami importante reconocimiento de sus días de guerrero en kickboxing

JORGE EBRO

Eric “Tigre’‘ Castaño fue exaltado al Salón de la Fama del Kickboxing. Todos lo conocen como entrenador de boxeo y artes marciales mixtas, pero también fue un destacado deportista de esta disciplina y que conquistó campeonatos de todo tipo durante más de una década de actividad.

El técnico cubano recibió el pasado fin de semana cinturón que lo acredita como miembro del Salón de la Fama del World Kickboxing League en Miami, rodeado de sus antiguos maestros que le inculcaron el amor por los deportes de combate, amigos y familiares.

“Me siento muy feliz por este reconocimiento a aquellos tiempos en que ponía muchos esfuerzos para poder competir al más alto nivel’‘, comentó Castaños. “Es una tremenda fuente de alegría ver a tantas personas que han estado a mi lado en diversas etapas de mi vida’‘.

Muchos desconocen que su primera pasión fue el bésbol, pero luego de resultar herido en una pelea durante un juego de béisbol -cuando integraba la preselección de los Metropolitanos-, el psicólogo del equipo Raúl Perón le sugirió que quizá su futuro estaba en los deportes de combate.

Uno de los entrenadores más entregados y fieles a sus pupilos, Castaños fue junto con Carlos Finalés uno de los creadores del Judokickbox, un arte marcial de origen cubano que poco a poco trata de abrirse camino en una era muy competitiva que algunos consideran la mejor de todos los tiempos.

Ha trabajado con muchos guerreros de boxeo como Yuniel Dorticós y Frank Sánchez, con el conocido Jorge Masvidal en sus inicios de artes marciales mixtas y ahora boxeo a mano limpia, donde ha fabricado un campeón en el veterano Luis “Babún’‘ Palomino.

Y todo eso sin dejar de vincularse a las nuevas generaciones mediante su fundación Young Tiger que ofrece becas a chicos de bajos recursos y que ha recibido muchos elogios.

“Esa es una labor que nunca vamos a abandonar’‘, agregó Castaños. “Hemos atravesado situaciones económicas difíciles, hemos renunciado a muchas cosas, pero nunca a apoyar a los jóvenes que tengan talento y quieran desarrollarse en los deportes de combate’‘.