Enrique Rocha: el gran villano cuyo papel más memorable... era el de un hombre bueno

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Qué gran actor era Enrique Rocha.

Así es como deben empezar todos los obituarios que se dediquen a este actorazo de lujo que no solo hizo escuela; era un hombre divertidísimo, audaz, simpático y con una memoria prodigiosa, que le permitía contar todas las anécdotas que había vivido en su carrera de actor ya fuera con colegas, amigos, intelectuales y otras figuras que había conocido.

MEXICO CITY, MEXICO - APRIL 07:  Mexican actor Enrique Rocha attends the press conference to announce the movie
Enrique Rocha en una foto de archivo de 2016 ( Luis Ortiz/Clasos/LatinContent via Getty Images)

Eso sí, jamás habló —ni en público ni en privado— de ninguna de las mujeres con las que tuvo relaciones desde los años 60, ya que el actor de la distintiva voz (por décadas fue oficialmente la publicidad en español de los cigarros Marlboro) era fiel practicante de la norma que reza: "los caballeros no tienen memoria, y cualquier cosa que suceda, jamás es culpa de una dama".

Fue precisamente por esa voz tan peculiar que Rocha —"El Rochón", como él mismo se decía y lo apodaban los amigos desde sus épocas como actor incipiente en la época dorada de la Zona Rosa en una ciudad de México que ya no existe— encarnó numerosos villanos en la televisión y el cine, aunque hay un detalle que se debe destacar al respecto de su versatilidad artística (pocos lo saben, pero tenía un humor muy fino y le encantaba la comedia, que pocas veces le ofrecían); el personaje más famoso que tuvo, que más tiempo interpretó (más de tres años en pantalla) era un hombre entrañable y bueno.

Se trata, desde luego, del inolvidable Tío Polo, o bien, Leopoldo Balboa, uno de los personajes adultos protagónicos de la maratónica, épica, emblemática y memorable telenovela 'Mundo de juguete' —que sigue ostentando el récord de ser el melodrama televisivo en habla hispana de mayor duración. 

Creación de Abel Santa Cruz, el Tío Polo aparecía alrededor del capítulo 50 de la telenovela (que tuvo más de 700 episodios de una hora) como el abogado y mejor amigo de Mariano Salinas (el también incomparable Ricardo Blume), que se enamoraba locamente de la bella Mercedes (la fabulosa Irán Eory) y no paraba hasta hacerla su novia y posteriormente su esposa, ayudado, desde luego, por la intrépida Cristina (Graciela Mauri, que ahora ya es la única superviviente del elenco original de la telenovela, habiendo ya fallecido además de Rocha, Blume, Eory, la sublime Irma Lozano, Gloria Marín, Eduardo Alcaráz, Augusto Benedico, Andrea Palma y Evita Muñoz "Chachita").

La energía que como este abogado bonachón y risueño, contrastante con la mayoría de personajes malévolos que solía encarnar —tiene récord de esto también; hizo 15 personajes antagónicos desde su primera telenovela, la versión original de 'La Mentira' en 1965, con la legendaria Julissa (que también fue una de las numerosas novias de este Donjuán irremediable) y Fanny Cano, en la que fue rival de Enrique Lizalde—,Rocha proyectaba en esa telenovela, como cómplice incondicional de las ocurrencias y correrías de una pequeña era tan palpable y lograda, que se extendió a su propia vida personal y lo hizo considerar muy seriamente el tener hijos y, eventualmente, se convirtió en padre de su único vástago, Cristian Rocha Campos, fruto de su segundo matrimonio con Patricia Campos — de quien no se divorció nunca, aún si estuvieron separados por más de 35 años. 

La facilidad que tenía para la comedia también se dejó ver en este proyecto y fue por ello que, muchos años después, Rocha volvió a un proyecto infantil en 'Serafín', si bien en ella encarnaba a un personaje muy diferente y más fantástico, que no era otro que Lucio Fernández, es decir, el diablo himself, a quien todas sus villanías le salían mal, gracias a la intervención del querubín titular.

Por otra parte, Rocha tenía la distinción de haber sido —en dos ocasiones— el alter ego del famoso escritor Carlos Fuentes, en dos de las adaptaciones al cine de parte de su obra: las cintas 'Un alma pura' (1965) realizada por José Luis Ibáñez en la que compartió créditos como parte de una pareja incestuosa con la trágica actriz guatemalteca Arabella Árbenz, que fue fugazmente su pareja y de cuyo escandaloso suicidio en público (por amor a otro hombre) se decía que Rocha nunca se recuperó totalmente, y 'Muñeca Reina' (1971), de Sergio Olhovich, un escalofriante filme de suspenso en el que aparecía con tres de las más notables bellezas de la época: Ofelia Medina, Helena Rojo y la hoy muy polémica Anel Noreña.

Solidario, creativo, inolvidable, cálido, ocurrente. Son muchas las formas en las que será recordado, pero sin duda, además de sus interpretaciones, lo será por su enorme corazón y el afecto que prodigó a todos los que lo quisieron.

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