Enrique Iglesias cumple 45 años en plena madurez musical y personal

*Ha incursionado en el pop, rap, género urbano y bachata

Por Diana Rodríguez

México, 7 May (Notimex).- El 8 de mayo de 1975 nació en Madrid, España, Enrique Iglesias, hijo menor del cantante Julio Iglesias con la socialité Isabel Preysler.

Enrique Miguel Iglesias Preysler heredó de su padre el gusto por la música, por lo que en 1995 comenzó su carrera como cantante que no ha dejado hasta el día de hoy y que lo ha llevado a pisar escenarios de los cinco continentes y a explorar distintas escenas sonoras.

Con apenas 20 años cumplidos inició su búsqueda por un lugar en la salvaje industria de la música de los años 90. De inmediato firmó con el sello Fonovisa y lanzó el álbum homónimo con el cual se dio a conocer en el continente americano, a través de sencillos como Experiencia religiosa, Trapecista, Por amarte y No llores por mí.

Su debut no pudo ser mejor, el álbum Enrique Iglesias lo hizo acreedor a un Grammy en la categoría de Mejor intérprete de pop latino en 1997; ahí comenzaba la aventura entre la fama, idolatría y un apellido que nunca quiso tener como respaldo. La velocidad de su éxito ya era inevitable, pues para sus siguientes trabajos discográficos, el español alcanzaría la internacionalización.

Para el mismo 1997, su segunda producción Vivir lo llevó de gira a países entre América y Europa. Durante esa temporada se midió con los grandes nombres de la música pop ya que cantó en recintos donde se habían presentado figuras de la talla de Elton John, Billy Joel o Elvis Presley.

Incursión al mercado anglo

Luego de probar las mieles del éxito en la cultura latina, con primeras posiciones en las listas musicales y temas para melodramas en México, a finales de la década de 1990 y principios de 2000, la tendencia era ofrecer en las canciones comerciales versiones en inglés y español, muestra de ello era el boricua Ricky Martín en She Bangs y Livin' la vida loca o la colombiana Shakira quien irrumpió en la escena angloparlante con su Laundry Service, Iglesias hizo lo propio con Bailamos, su primer tema en inglés.

El debut del madrileño en otro idioma no sólo fue musical, sino en el cine ya que formó parte de la banda sonora de Wild Wild West, cinta que protagonizó Will Smith, ahí el cantante demostró que no temía a salir de su zona de confort, lo que generó que su carrera tomara una direccción distinta que el público recibió de forma positiva.

Enrique Iglesias supo explotar la fórmula inglés-español y no paró de lanzar sencillo tras sencillo que ofrecía ambas opciones; eso sí, nunca se olvidó de incluir su típica guitarra española en los arreglos musicales acompañados de videoclips atrevidos por explorar escenas sugerentes y con coreografías sensuales, producto de la tendencia en boga de la época.

Sencillos como Rhythm Divine, Be With You, Could I Have this kiss Forever a dueto con la fallecida Whitney Houston, consolidaban una carrera internacional. Posteriormente, compartió escenario durante el Super Bowl de 2000 con Christina Aguilera, Phil Collins y Toni Braxton.

Escape fue otro álbum que rindió frutos para Iglesias, conservando la esencia pop, no abandonó el idioma inglés y ofreció sus éxitos Hero y Escape en español, en ambos videos musicales apareció en escena con figuras mediáticas como la actriz estadounidense Jennifer Love Hewitt y la extenista rusa Anna Kournikova, su gran amor, con quien tiene casi 20 años de relación y tres hijos: Nicolás, Lucy y Mary.

“Quizás” lazos familiares pendientes

La estrella volvió al mercado hispano con Quizás, su sexto trabajo de estudio en el que juega con sus raíces y en el que también hace una dedicatoria especial a su padre, Julio Iglesias, en el tema que da nombre al disco. “Quizás la vida nos separe cada día más, quizás tú buscas un desierto y yo busco un mar”, es parte del estribillo que denota la relación padre- hijo poco fraterna.

"A los 18 años me separé de mi familia por completo. Me fui y durante 10 años no tuve absolutamente ningún contacto con mi padre”, contó para la revista Icon del periódico español El País.

Sin embargo, el lazo familiar con el intérprete de Hey ha mejorado con los años, incluso hay intenciones de cantar juntos. De acuerdo con el menor de los Iglesias, una noche después de ver una película que lo conmovió, decidió llamarlo por teléfono: “Tuvimos una conversación muy bonita. Estaba bien de ánimo. Fue una conversación de esas en las que eres consciente de que es especial. Me reconfortó mucho”.

Entre el rap, el romanticismo y el género urbano

En una nueva etapa, más maduro y con un repertorio que lo respaldaba, Enrique decidió regresar a la música anglo e hispana con los álbumes 7, Insomniac y Euphoria; y, ¿por qué no?, con colaboraciones destacadas al lado de aquel Pitbull, que puso a toda a una generación a bailar al ritmo del sonido electrónico con rap en I Like How it Feels y I Like it; luego con Ludacris en Tonight así como con Kelis en Not in Love seguido del tema Dirty Dancer al lado de Lil Wayne y Usher, el hijastro del escritor Mario Vargas Llosa atrapó el sector del hip hop con la ayuda de sus exponentes.

Corría el 2012 y Enrique no desatendió a su público latino por lo que entonó a dueto con dos grandes cantautores en español, Juan Luis Guerra y Marco Antonio Solís, en Cuando me enamoro y Perdedor, respectivamente, ambas baladas románticas, sin dejar fuera una breve intervención en el género grupero, junto a la agrupación Voz de Mando para la canción Ayer, también la bachata fue parte de su trabajo con el neoyorquino Romeo Santos en Loco.

Ante un mercado que emergía desde el sonido clandestino del reggaetón, el europeo vio una oportunidad de hacer presencia ante otro público, por lo que no perdió oportunidad de hacer colaboraciones musicales con Wisin & Yandel, Nicky Jam, Bad Bunny; sin embargo, la más recordada y bailada en centros nocturnos y fiestas caseras fue la que realizó con los cubanos Gente de Zona y Descemer Bueno en Bailando.

En el historial de premios y reconocimientos del cantante con 25 años de trayectoria se registran todos los galardones existentes para la música como Grammys, Premios Lo Nuestro, Billboard, Urban Music Award, Gaviota de Plata, TVyNovelas, Premios Juventud, entre muchos más, cabe destacar que todos han reconocido cada trabajo musical que la osadía del artista le ha permitido llevar a cabo.

Celoso de su paternidad y privacidad

Si bien la familia Iglesias-Preysler fue y ha sido objetivo de la prensa rosa desde hace décadas, hoy día Enrique ha dejado en el recuerdo aquellos días en los que tanto él como sus hermanos Julio y Chábeli aparecían constantemente en portadas de revista, y sólo permite exposiciñon de su faceta profesional, de su vida personal evita cualquier cuestionamiento.

Actualmente, Enrique Iglesias disfruta su faceta de padre al lado de Anna Kournikova en su residencia en Bay Point, Miami, uno de los fraccionamientos más lujosos cuyos vecinos también son figuras famosas o ricas, por lo que comparten con el español el deseo de la privacidad, aunque en sus redes sociales deja ver su lado fraterno cuando juega con sus pequeños, por lo tanto sus seguidores se dan una idea de lo feliz que se encuentra.

Es así como el madrileño hijo de dos famosos forjó su camino en lo que más le gusta hacer: la música. Es uno de los pocos artistas que se ha mantenido en el gusto del público más exigente y aunque no va con la marea, sí apuesta por las nuevas tendencias que le han surtido efecto positivo al ser premiado con las estatuillas, preseas y trofeos más importantes de la industria musical. Quience giras alrededor del mundo, primeras posiciones en listas de popularidad y estrofas coreadas por las masas a través del tiempo, lo avalan y esas mismas multitudes lo felicitan en el marco de su cumpleaños número 45.

-Fin de nota-

 

NTX/DRD/ODB