Con enorme aprobación Chile eliminará Constitución de Pinochet

Matthew Malinowski y Eduardo Thomson
·4  min de lectura

(Bloomberg) -- Chile aprobó el domingo por un arrollador margen la elaboración de una nueva constitución, comenzando así un proceso de dos años en los cuales buscarán dejar atrás el neoliberalismo que ha convertido al país en uno de los favoritos de los inversionistas, pero lo ha sumido en disturbios por su desigualdad.

Un abrumador 78,3%, mayor a lo esperado, respaldó una nueva carta magna. Esta era una de las principales demandas de los manifestantes en el estallido social del año pasado. El documento actual data de la dictadura de Augusto Pinochet.

Miles de personas celebraron el resultado hasta altas horas de la noche en la Plaza Italia, la plaza de Santiago que se ha convertido en el centro simbólico del movimiento de protesta desde hace un año, y en todo el país. Sin embargo, muchos inversionistas temen que una nueva carta magna signifique que Chile acabará con las normas promercado y la disciplina fiscal que, según dicen, crearon una de las economías más estables y prósperas de América Latina. En cambio, los opositores a la Constitución actual dicen que el modelo ha hecho que millones de chilenos deban lidiar con bajos salarios, deficientes servicios sociales e injusticias.

“Este plebiscito no es el fin. Es el comienzo de un camino, que juntos deberemos recorrer para acordar una nueva constitución para Chile”, dijo el presidente Sebastián Piñera en un discurso el domingo por la noche.

El peso cayó 0,6% a 781,22 por dólar en las primeras horas de operaciones bursátiles el lunes. Es probable que los mercados financieros se mantengan cautelosos, ya que el apabullante apoyo a una nueva constitución podría fortalecer la mano de la izquierda política en la redacción de la nueva carta marga, escribieron en un informe los estrategas de BBVA Mario Castro y Alejandro Cuadrado.

“Es probable que Chile migre hacia una constitución de estado de bienestar en la que el Gobierno garantice el acceso a servicios públicos clave, como educación, atención médica y pensiones”, escribieron.

‘Un desafío enorme’

Las protestas estallaron en octubre del año pasado cuando las manifestaciones contra el aumento de las tarifas del metro se convirtieron en un movimiento social más amplio con quejas que iban desde las pensiones hasta la educación. Si bien las medidas de cuarentena implementadas para combatir la pandemia disminuyeron las tensiones durante la mayor parte de este año, las violentas protestas volvieron a estallar en las últimas semanas.

Cerca de 79% de los votantes también respaldó una convención constitucional de representantes recién elegidos para redactar la ley fundamental, en lugar de una convención mixta, que estaría compuesta en un 50% por legisladores en ejercicio.

“Esto NO es triunfo de los partidos políticos”, dijo Paulina Astroza, analista política de la Universidad de Concepción, en una publicación en Twitter. “Partidos tienen un desafío ENORME: deben modernizarse, limpiarse, ser transparentes, dar tiraje a la chimenea, terminar con caudillismos”.

A pesar de un reciente resurgimiento de la violencia antes del referéndum, la votación fue pacífica y ordenada, donde muchas personas debieron hacer fila durante horas para emitir su voto a pesar del brote de coronavirus. Aproximadamente 51% de los 14,8 millones de votantes elegibles emitieron sus votos, según el organismo electoral del país, Servel.

“Hasta ahora la constitución nos ha dividido”, dijo Piñera. “A partir de hoy, todos debemos colaborar para que la nueva constitución sea el gran marco de unidad, de estabilidad y de futuro”.

Dos tercios

Los chilenos volverán a votar en abril para elegir delegados para la asamblea que estará a cargo de redactar el nuevo texto, y esa entidad tendrá un plazo de hasta un año para completar esa tarea. Para evitar que se incluyan puntos de vista más radicales en la constitución, los legisladores acordaron una cláusula de que todos los artículos deben ser aprobados por dos tercios de los miembros de la convención.

Esa estipulación significa que la nueva constitución será “relativamente moderada y breve”, dijo el lunes el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, en una entrevista en el programa de radio Pauta Bloomberg. El resultado del referéndum ya fue incorporado por los mercados financieros, y el proceso de redacción de una nueva carta fundamental seguirá normas bien conocidas, dijo.

En medio del proceso constitucional, Chile también celebrará elecciones presidenciales en noviembre de 2021. Con la oposición de centro-izquierda profundamente dividida y la impopularidad del Gobierno actual, el resultado está lejos de ser claro.

Ante la expectativa de que una votación pacífica pueda calmar parte del descontento, algunos inversionistas han comenzado a apostar nuevamente por el mercado chileno.

“Si bien la incertidumbre política a mediano plazo derivada del proceso constitucional y las elecciones presidenciales en 2021 podría seguir limitando el desempeño del mercado, creemos que el impulso del mercado chileno es positivo”, señaló la semana pasada el analista de JPMorgan Diego Celedón en una nota.

Nota Original:Chile to Scrap Pinochet-Era Constitution in Landslide Vote (3)

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