Enfrentamientos y protestas tras la detención del líder opositor Camacho en Bolivia

Una boliviana festeja el arresto de Luis Fernando Camacho ayer, en las calles de El Alto.
Una boliviana festeja el arresto de Luis Fernando Camacho ayer, en las calles de El Alto.

Una boliviana festeja el arresto de Luis Fernando Camacho ayer, en las calles de El Alto.

Bolivia bulle en las últimas horas. ¿Por qué? Porque la policía ha arrestado a un destacado líder de la oposición de derecha por cargos muy graves, de terrorismo. Se trata de Luis Fernando Camacho, el gobernador de Santa Cruz, la región más rica del país, quien ayudó a derrocar del poder en 2019 al entonces presidente, Evo Morales. Camacho ha liderado una huelga antigubernamental en Santa Cruz durante más de un mes, paralizando la región y ahora sus seguidores han condenado su detención, que califican como “secuestro”, y han salido a las calles a protestar. Frente a ellos, los que entienden justo el arresto y también se han manifestado, pero para festejarlo.

Durante todo el miércoles se han sucedido las manifestaciones y los enfrentamientos en la ciudad de Santa Cruz, porque los cercanos a Camacho se niegan a aceptar su procesamiento por el caso “golpe de Estado I”, relacionado con la crisis política de hace tres años y que aún arrastra el país. El político, de 43 años, ha estado en desacuerdo con el presidente Luis Arce desde que el político de izquierda lo derrotó en las elecciones de 2020, liderando el partido de Morales.

La Policía arrestó a Camacho después del mediodía, cuando regresaba a su vivienda, y luego lo trasladó desde la oriental Santa Cruz a La Paz, en el occidente del país. Apenas se supo del operativo policial, varios partidarios del gobernador cruceño y legisladores de su partido, Creemos, entraron a la pista y a las oficinas de los aeropuertos de Viru Viru y El Trompillo para evitar que alguna aeronave partiese y lo llevara a otra región del país.

Sin embargo, algunos medios difundieron las imágenes de las cámaras de seguridad del aeropuerto de Viru Viru que mostraron el traslado de Camacho en los márgenes de la pista hasta un helicóptero que finalmente lo sacó de ese lugar.

Graciela Ortiz, una asistente de Camacho que estuvo con él durante su arresto, dijo que una camioneta patrulla blanca interceptó su vehículo. “Se bajaron personas vestidas de negro con pistolas negras y comenzaron a golpear las ventanas. Ni siquiera nos dijeron que nos bajáramos, solo los golpearon con la parte trasera de las armas”, ha dicho a la agencia de noticias Reuters. “Lo tiraron al suelo, lo amarraron, lo levantaron y se lo llevaron”.

Luego las manifestaciones se extendieron hasta el Comando de la Policía de Santa Cruz y la Fiscalía Departamental. En el primero de estos espacios hubo enfrentamientos entre los agentes de seguridad que respondieron con gases lacrimógenos a los manifestantes que, por su parte, activaron petardos y buscaron ingresar a sus oficinas.

Lo peor ocurrió en la sede de la Fiscalía en Santa Cruz que fue incendiada, lo que también afectó a varios vehículos. En contrapartida, algunos seguidores del Gobierno se congregaron en la plaza principal de Santa Cruz para “celebrar” el arresto de Camacho, mientras que el ministro de Obras Públicas, Édgar Montaño, denunció un ataque a su vivienda en esa ciudad.

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Mientras que en La Paz, un grupo afín al Gobierno marchó hasta la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), donde fue trasladado el gobernador opositor, para exigir justicia por las víctimas de Sacaba en Cochabamba y Senkata en El Alto en 2019 en la crisis política y social tras las elecciones fallidas.

“No se negocia con sangre derramada”, “esto no es venganza, esto es justicia”, “Camacho a la cárcel de Chonchocoro”, fueron algunas de las arengas que las decenas de personas gritaron en la puerta a la espera de la llegada del gobernador de Santa Cruz.

Por qué se le investiga

El caso “golpe de Estado I” se dio tras la denuncia del delito de terrorismo por la crisis de 2019 que se produjo después de las fallidas elecciones presidenciales señaladas de fraudulentas y que derivaron en la renuncia de Evo Morales, quien denunció un “golpe de Estado” en su contra.

Pese a que Camacho fue el principal denunciado en ese caso que inició hace dos años, no fue hasta esta jornada que la Policía ejecutó la aprehensión y su traslado hasta la ciudad de La Paz, sede del Ejecutivo y Parlamento.

El derechista había alentado protestas recientes justificadas, decía, por los retrasos en la realización del censo del país. Este censo probablemente daría como resultado que Santa Cruz, que durante mucho tiempo se ha enfrentado con la capital política de las tierras altas, La Paz, obtenga más ingresos fiscales y poder político. El censo está programado para 2024, pero los manifestantes quieren que se realice ya, el próximo año.

Las reacciones

El expresidente Carlos Mesa, tras conocer la noticia, calificó la detención como un “secuestro”, como dicen los seguidores de Camacho. Sin embargo, Morales dio la bienvenida al arresto del hombre que ayudó a expulsarlo hace tres años. “Finalmente, después de tres años, Luis Fernando Camacho responderá por el golpe de Estado que generó robos, persecuciones, detenciones y masacres al gobierno de facto”, indicó en un mensaje de Twitter.

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El Departamento de Estado de Estados Unidos ha instado al Gobierno a abstenerse del uso excesivo de la fuerza contra la oposición y sus protestas y un portavoz de la ONU señaló que, si bien no conocía los detalles del caso, “se debe permitir que la gente de todas partes exprese sus puntos de vista y proteste pacíficamente”. “Además, nos oponemos a las detenciones arbitrarias ya que violan los derechos humanos fundamentales de un individuo”, añadió, en declaraciones a agencias como AP.

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