El enfrentamiento fronterizo anticiparía la batalla de gastos

Suzanne Monyak and Caroline Simon, CQ-Roll Call
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WASHINGTON – Las crecientes protestas del Congreso sobre el manejo de los niños migrantes no acompañados en la frontera por parte de la administración Biden pudieran provocar enfrentamientos políticos sobre la cantidad de dinero que se debe enviar a la frontera y cómo gastar los fondos.

El creciente número de menores que llegan a la frontera sur de Estados Unidos sin padre o tutor ha supuesto un reto para la administración. La mayoría de los adultos solteros y las familias son rechazados bajo una directiva de salud pública de la era de Trump, pero los niños no acompañados tienen permitido entrar.

Se espera que el gobierno de Biden publique un avance de su solicitud de presupuesto para el año fiscal 2022 la próxima semana, seguido de una presentación presupuestaria completa más adelante en la primavera.

La financiación para contratar a más jueces de inmigración y para aumentar la capacidad y mejorar las instalaciones gestionadas por Health and Human Services (HHS), el departamento que se encarga de la custodia de los niños migrantes no acompañados, probablemente se incluirá en cualquier proyecto de ley de gastos.

Pero los esfuerzos para dar luz verde a la financiación de soluciones fronterizas a corto plazo, como el aumento de la seguridad, pueden resultar difíciles políticamente.

Durante la administración de Trump, la financiación de la seguridad fronteriza surgió con frecuencia como uno de los temas más polémicos en los debates sobre el gasto anual del gobierno, contribuyendo a menudo a retrasar la aprobación de las leyes de asignación. El último proyecto de ley de gastos de Homeland Security (DHS), firmado en diciembre, proporcionó casi 1,400 millones de dólares para el muro fronterizo.

En 2019, un proyecto de ley de gasto suplementario de 4,600 millones de dólares provocó una feroz división sobre la financiación de la aplicación de la ley entre las alas moderada y progresista de los demócratas en el Congreso.

Otras estrategias, como la ayuda a las naciones centroamericanas que alimentan las altas cifras fronterizas, podrían ser más aceptables.

"Es inevitable que haya algún enfrentamiento partidista sobre lo que gastamos en la frontera y a dónde va ese dinero", explicó Kristie de Peña, vicepresidenta de política y directora de inmigración del Niskanen Center, un centro de análisis.

Algunos republicanos, que culpan directamente a los esfuerzos del presidente Joe Biden para revertir las restricciones de asilo implementadas por la administración de Trump, podrían no estar dispuestos a asignar fondos fronterizos de emergencia.

La senadora Shelley Moore Capito, republicana por Virginia Occidental, miembro principal del panel de gastos de Homeland Security, "no cree que podamos salir de esta situación con asignaciones tal y como está ahora", señaló su vocero en un comunicado.

"La administración le ha indicado que tenía los recursos que necesitaba. Ella preferiría que utilizaran los fondos que tienen actualmente para seguir trabajando en un sistema fronterizo, que incluya actualizaciones y mejoras tecnológicas", comentó el vocero.

Mike Howell, asesor principal de relaciones gubernamentales de la conservadora Heritage Foundation, dijo que sería una "mala práctica" política que los republicanos apoyaran la financiación para la frontera sin asegurar un compromiso de la administración de Biden para restablecer algunas de las restricciones migratorias del ex presidente Donald Trump.

"A falta de que la administración de Biden haga cosas que detengan la oleada que han creado, sería una táctica de negociación muy amateur por parte de los republicanos del Congreso darles cualquier cantidad de dinero sin abordar significativamente la causa raíz", dijo Howell, quien anteriormente trabajó para la Oficina del Asesor General del DHS en la administración de Trump y como abogado del Comité de Seguridad Interior y Asuntos Gubernamentales del Senado.

La forma en que Biden solicita los fondos también pudiera ser políticamente difícil.

La presidenta de Asignaciones para Seguridad Interior de la Cámara Baja, Lucille Roybal-Allard, demócrata por California, dijo que podría imaginar una solicitud de fondos de emergencia basada en lo que ve hasta ahora.

"Reconstruir nuestra capacidad para gestionar la migración llevará tiempo y recursos, y podría requerir una financiación suplementaria para el Departamento a finales de este año", indicó en un comunicado.

Los funcionarios de la administración han evitado llamar a la situación en la frontera una "crisis". Solicitar un suplemento de emergencia como hizo Trump hace dos años pudiera socavar ese mensaje.

Pero si la administración busca dinero para la frontera a través del proceso anual de asignaciones, los puntos de fricción política pudieran amenazar con descarrilar otros fondos no relacionados.

Sin embargo, Kerri Talbot, subdirectora de Immigration Hub y ex asesora principal del senador Bob Menéndez, demócrata por Nueva Jersey, expresó su esperanza, señalando que la aprobación de las asignaciones ha sido históricamente un esfuerzo bipartidista.

"Pudiera ver a los demócratas y a los republicanos trabajando juntos en el presupuesto este año", indicó.

Seguridad fronteriza

En los proyectos de ley de gasto anual, los republicanos quieren dar prioridad a la seguridad fronteriza, sobre todo después de que Biden suspendiera la construcción del muro fronterizo entre Estados Unidos y México y cualquier financiación para el proyecto en una orden ejecutiva firmada tras su toma de posesión.

La semana pasada, docenas de senadores republicanos sugirieron en una carta a la Government Accountability Office que Biden violó una ley de 1974 que establece procedimientos para evitar la extralimitación del poder ejecutivo en las decisiones de financiación del Congreso. Argumentaron que el alejamiento de Biden de las políticas de inmigración intransigentes de su predecesor suponía un incentivo para que los inmigrantes cruzaran la frontera ilegalmente.

El representante John Katko, republicano por Nueva York, miembro principal del Comité de Seguridad Interior, aboga por más agentes fronterizos y tecnología de seguridad. También apoya la financiación de un plan de respuesta a corto plazo del DHS para hacer frente a las fluctuaciones en los cruces fronterizos.

Katko señaló en un comunicado que está trabajando en una legislación que "refleja lo que los operadores han dicho que necesitan a los miembros en la frontera, incluyendo tecnología del siglo XXI, barreras físicas, personal [de Customs and Border Protection], y carreteras de acceso, iluminación y cámaras".

El representante Chuck Fleischmann, republicano por Tennessee, miembro principal del Subcomité de Asignaciones de Seguridad Interior, también quiere centrarse en la seguridad fronteriza.

"Esta es una crisis de proporciones tremendas con efectos potencialmente devastadores si la administración de Biden no actúa inmediatamente para reforzar la seguridad fronteriza", indicó en un comunicado. "Es fundamental para nuestra nación que el presidente Biden haga de la financiación de Homeland Security una prioridad absoluta en su solicitud de presupuesto para el año fiscal 22".

El representante de Texas Henry Cuéllar, un demócrata más moderado que ocupa la vicepresidencia del panel de Asignaciones de Seguridad Interior, estuvo de acuerdo en que se necesitan fondos para la tecnología fronteriza a fin de abordar los "factores de atracción", como la percepción al sur de la frontera de que Estados Unidos tiene leyes de inmigración laxas. Pero no apoya el dinero para la construcción de un muro fronterizo, al menos en Texas, calificándolo de "una solución del siglo XIV".

"Ciertamente tenemos que asegurarnos de que proporcionamos fondos para la Patrulla Fronteriza, la tecnología y el equipo que necesitan, todo menos un muro, en definitiva", agregó.

Pero el presidente de Seguridad Interior de la Cámara Baja, el demócrata Bennie Thompson, no ve la necesidad de un gasto adicional en la frontera.

"Los recursos están ahí, lo que hay que ver es si el tiempo necesario para ponerlos en práctica permite hacerlo lo antes posible", dijo. "No es que no tengamos el dinero, porque lo tenemos; no tenemos las instalaciones".

Thompson dijo que espera que no haya dinero para el muro fronterizo en la solicitud de presupuesto del presidente, alegando que esos fondos deberían ser redirigidos hacia instalaciones para dar cabida a los migrantes.

Ayuda exterior

Los demócratas han pedido más ayuda exterior para Centroamérica, una estrategia que el gobierno de Biden plantea como una solución a más largo plazo para frenar la migración desde la región.

El presidente de Asignaciones de Seguridad Interior del Senado, el demócrata Christopher S. Murphy, quien recientemente visitó la frontera, comentó que está "muy claro que necesitamos gastar más recursos para abordar las causas fundamentales de la migración en lugar de solo tratar de contener la situación cuando estas personas desesperadas han llegado a nuestra frontera".

"Honduras, Guatemala y El Salvador, de donde huye el grueso de los migrantes, no son países enormes", añadió Murphy, que también forma parte de la Comité de Relaciones Exteriores del Senado. "El desarrollo económico y la financiación de la seguridad pueden ayudar a estabilizar estas naciones, y son probablemente una inversión mucho mejor de los fondos de los contribuyentes estadounidenses que un enorme muro, más agentes de la Patrulla Fronteriza y centros de detención adicionales".

Cuéllar coincidió en que se debe priorizar la ayuda a Centroamérica, así como al sur de México para fortificar su frontera compartida con Guatemala.

"Debemos abordar los factores de empuje", señaló, refiriéndose a la inseguridad económica y las preocupaciones de seguridad que a menudo impulsan a los migrantes a abandonar sus países de origen.

Una propuesta de ayuda exterior también podría influir en los republicanos.

En su intervención del lunes en el Senado, el senador de Ohio, Rob Portman, miembro principal del Comité de Seguridad Interior y Asuntos Gubernamentales, reconoció estos factores de impulso y pidió más ayuda para Centroamérica, así como una mayor tramitación de las solicitudes de refugio.

Pero más dinero para Centroamérica no estimulará un cambio inmediato en la frontera, aseveró De Peña.

"No vamos a cambiar los patrones de migración en un año, ni en dos, ni siquiera en una década solo con esa política", dijo.