ENFOQUE-Escándalos de corrupción ponen bajo presión obras viales y economía en Colombia

Por Nelson Bocanegra
Un camión estacionado en la autopista Ruta Del Sol II, actualmente en construcción por Odebrecht, en Sabana de Torres, Colombia, feb 28, 2017. Con un maltrecho sombrero que apenas le protege del sol, Rodolfo Patiño espera al costado de una carretera del norte de Colombia que un representante del concesionario encabezado por Odebrecht aparezca para pagarle los tres meses de trabajo que le deben. REUTERS/Jaime Saldarriaga

Por Nelson Bocanegra

SABANA DE TORRES, Colombia (Reuters) - Con un maltrecho sombrero que apenas le protege del sol, Rodolfo Patiño espera al costado de una carretera del norte de Colombia que un representante del concesionario encabezado por Odebrecht aparezca para pagarle los tres meses de trabajo que le deben.

El hombre trabajó como conductor y alquiló su tractocamión a Consol, la empresa a cargo de construir la Ruta del Sol II y que fue suspendida por las autoridades al estallar el escándalo de corrupción de la firma brasileña, un caso que amenaza con demorar obras de infraestructura clave y poner otro obstáculo para que el país llegue a su meta de crecimiento.

"Estamos en la crisis total, pagando nuestros vehículos en leasing y ya junto con algunos compañeros los bancos nos quieren embargar", dijo Patiño, de 49 años y piel curtida por el clima.

"Nadie nos quiere dar la cara", agregó el trabajador a Reuters, mientras acampaba bajo un toldo improvisado frente a la obras de la proyectada autopista de 576 kilómetros.

Escándalos como el de Odebrecht y el de la local Conalvías, acusados de ofrecer sobornos para obtener contratos, amenazan con afectar la reputación de Colombia entre los inversores y con provocar retrasos en la financiación de un ambicioso plan de Cuarta Generación de vías (4G) del Gobierno.

El programa, que se inició el año pasado y se prolongaría hasta el 2021, requiere inversiones por 16.400 millones de dólares y busca modernizar la red de carreteras del país, considerado su principal cuello de botella para dinamizar el sector industrial y el comercio exterior.

El plan, que es la piedra angular del plan "Colombia Repunta" lanzado recientemente por el presidente Juan Manuel Santos para estimular la cuarta economía latinoamericana, está conformado por unos 33 proyectos, de los cuales 30 están adjudicados, aunque solo ocho han asegurado la financiación.

La importancia de las obras viales de Cuarta Generación para la economía es tal que el Gobierno calcula que el programa vial aportaría medio punto porcentual adicional de crecimiento al año, clave para que el PIB alcance la meta de 2,5 por ciento en el 2017 desde el 2 por ciento del año pasado.

Pero la tormenta desatada por los escándalos comenzó a minar la confianza de algunos interesados en financiar los proyectos no solo de 4G, sino también de otras obras.

La primera reacción surgió del banco japonés Sumitomo Mitsui, que retiró su apoyo para financiar a Odebrecht con 250 millones de dólares para un proyecto destinado a recuperar la navegabilidad del río Magdalena.

BANQUEROS ASUSTADOS Y CAUTELOSOS

"Los bancos están en un modo de esperar y ver y todo esto tiene un efecto negativo", dijo un banquero en Nueva York que estructura proyectos y actualmente trabaja en una serie de ofertas en infraestructura en Colombia.

    Casi simultáneamente al estallido del escándalo de Odebrecht, las autoridades arrestaron al ex presidente de la constructora Conalvías, Andrés Jaramillo, acusado de ofrecer sobornos para obtener contratos.

Además, la Superintendencia de Industria y Comercio conformó un equipo de 60 investigadores para revisar un contrato de una carretera en el centro del país ante indicios de corrupción en su adjudicación, que fue obtenida por la firma Conconcreto.

"No hay nada peor que un banquero asustado (...) las condiciones y el costo del crédito se van a volver más estrictos", dijo a Reuters Eduardo Pacheco, presidente del Grupo Colpatria, uno de los mayores holdings del país, que además de construir, financia proyectos de terceros a través de su banco.

El ejecutivo precisó que posee contratos en construcción de carreteras por 1,89 billones de pesos (unos 632 millones de dólares) y tiene más recursos para prestar, pero será cauteloso.

"Tenemos una cifra cercana a los 200 millones de dólares para invertir en 'equity' en infraestructura pero (...), de golpe nos vamos a esperar para ver cómo van las cosas", afirmó.

Un efecto colateral se ha sentido en la bolsa, incluso en acciones de empresas que no han sido asociadas a los escándalos. En los últimos dos meses Cemex Latam Holdings acumula una caída cercana a 13 por ciento y Conconcreto ha descendido un 14 por ciento.

La primera fase del programa de 4G, por 4.000 millones de dólares, fue financiada el año pasado por la banca local e internacional, organismos multilaterales y el Gobierno.

Pero aún faltan cerca de 10.000 millones de dólares para el resto del plan.

BOLA DE NIEVE

En un efecto de bola de nieve, ahora la Fiscalía investiga la concesión Ruta del Sol III por presuntas irregularidades en la adjudicación de la obra, de la que forma parte Conalvías, y advirtió que investigará otros proyectos.

También han salido a relucir los tentáculos de los sobornos de Odebrecht que habrían llegado hasta las pasadas campañas presidenciales, lo que ha afectado la imagen del país.

Santos admitió que su campaña electoral en 2010 recibió financiación ilegal, en medio de investigaciones preliminares según las cuales Odebrecht habría pagado 400.000 dólares para imprimir dos millones de afiches del entonces candidato.

El tema ha sido mencionado por autoridades como el gerente del Banco Central, Juan José Echavarría, que en un informe reciente resaltó la importancia de resolverlo porque "hay unos escándalos terribles" que pueden afectar la inversión.

Para atenuar los temores, el Gobierno planea incrementar su participación en el plan de infraestructura, dijo Clemente del Valle, presidente del organismo que lidera la estructuración financiera de los proyectos, la FDN, aunque confió en que el sector privado se animará a financiar la mayoría de las obras.

"Vamos a estar más proactivos y vamos a tener unas participaciones mayores, obviamente no queremos excedernos de un 25 o 30 por ciento", dijo del Valle.

El director de la Asociación Nacional de Infraestructura, Luis Fernando Andrade, aseguró que recientemente hubo visitas de firmas internacionales interesadas en financiar algunos proyectos como Old Mutual, el principal grupo financiero de Sudáfrica, así como los británicos Infrared y BlackRock.

La Asociación Colombiana de Fondos de Capital Privado, Colcapital, anunció que algunos de sus asociados interesados en los proyectos de infraestructura están en conversaciones con entidades del Gobierno para blindarse y aumentar la vigilancia.

"Cuando se destapa la olla y se empiezan a ver las cosas siempre hay temor, pero estamos convencidos que existe un marco institucional y contractual robusto", dijo Isabella Muñoz, directora de Colcapital.

"Esto es una inversión de largo plazo y hay mucha plata sobre la mesa", concluyó.

(Reporte de Nelson Bocanegra, Reporte adicional de Nic Stone en Nueva York. Editado por Carlos Serrano, Juana Casas y Pablo Garibian)